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El accidente se llama María Jesús

Bien pensado, el único accidente laboral es el que se produjo en Ferraz el día que permitieron al narciso que robara las primarias y nos llenara los ministerios de Monteros, Marlaskas y puteros.

Bien pensado, el único accidente laboral es el que se produjo en Ferraz el día que permitieron al narciso que robara las primarias y nos llenara los ministerios de Monteros, Marlaskas y puteros.
La candidata del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía María Jesús Montero durante el cierre de campaña electoral. | EFE

Hasta que empezó la campaña andaluza pensaba que María Jesús Montero era la peor candidata posible para el PSOE. No saben cuán equivocado estaba. Cuando vi a la exministra de Extirpaciones de Órganos del Contribuyente bailar flamenco con la lengua en uno de sus primeros mítines, entre mentira y mentira, entre bochorno y bochorno, comprendí que es exactamente la mejor candidata del PSOE de Sánchez. Quizá nada puede resultar tan paradigmático del socialismo español de 2026 que esta señora que se dice sevillana, pero para mí que es de Marte. Es exactamente eso. La enciclopedia de mañana podría ilustrar la entrada "sanchismo" con la jeta de la Montero levantando los brazos con tanta ordinariez como salvajismo.

Por mucho que intenten fingir normalidad, votar a Montero no es ni siquiera un acto de disciplina de partido, es más bien una suerte de penitencia desproporcionada –o tal vez no- que deben pagar solo aquellos que se sientan realmente corresponsables de haber mantenido a Sánchez en La Moncloa durante esta interminable infinidad de años, en que hemos sufrido en nuestras carnes y en nuestros bolsillos esa mezcla de incompetencia, corrupción, y puterío que es el sanchismo.

Por lo demás, Montero ha dicho cosas divertidísimas en la campaña, porque tengo la seguridad de que no comprende la mitad de las palabras que brotan por su boca, que las suelta al azar como si fueran las piezas de un puzzle, esperando que la borregada de rosa en mano, después de todo, aplauda, porque a un mitin en Andalucía todo el mundo va a dar palmas rapidito, para que se termine y comience lo importante, que es el vinito y el pescaíto frito.

La exministra prometió a los andaluces que implantaría "una mirada transversal feminista", y a día de hoy no tengo claro si eso era una promesa electoral o una amenaza. De todos modos, alguien se lo escribió en un papel, porque Montero no tiene la menor idea de lo que significa "transversal"; si le preguntas, te dirá que son esos que se cambian de sexo.

Y en un arrobo de estulticia mitinera, ya lo echábamos en falta, Montero se lanzó el jueves a "defender la alegría", dice la prensa progre especializada, rescatando del cubo de la basura una vergonzante canción titulada así, que en un momento de conmoción ideológica de infausto recuerdo firmaron Juan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Ana Belén y Miguel Bosé, en 2008, para ser la banda sonora de una payasada que se llamó "Plataforma de Apoyo a Zapatero". Por si han olvidado tan maravilloso momento de la historia de España, la gracia del nombre de la plataforma es que sus siglas encerraban un profundísimo mensaje en clave –"PAZ"- que podría instalarse de inmediato en lo más oscuro de la conciencia de los votantes socialistas más sumisos, para aupar electoralmente al bobo leonés que llegó a La Moncloa sobre las ruinas humeantes de los trenes del 11-M y con una pegatina de "No a la guerra", que en la pechera de Ábalos tal vez se leería "No a la guarra".

Pero si la campaña de María Jesús Montero no había sido lo bastante bochornosa, todavía tenía ocasión de ser, además, vomitiva. Y es que la candidata de Sánchez, al más puro estilo de su jefe, tuvo la ocurrencia de calificar como "accidente laboral" la muerte de dos guardias civiles en acto de servicio en su lucha contra el narcotráfico; dos guardias civiles a los que Marlaska, la cara B del sanchismo, se niega a dar los medios necesarios para desempeñar su tarea de seguridad y servicio a todos los españoles en su lucha contra las mafias de la droga.

Bien pensado, el único accidente laboral es el que se produjo en Ferraz el día que permitieron al narciso que robara las primarias y nos llenara los ministerios de Monteros, Marlaskas y puteros. Por lo demás, tras ver el último Mitin de María Jesús Montero, no me pregunten por qué, tan solo me ha venido a la mente la célebre consideración de H. L. Mencken: "La democracia es el arte y la ciencia de dirigir el circo desde la jaula del mono".

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