
En este mundo incierto no se puede descartar nada y aún menos que Pedro Sánchez consiga apalancarse en la Moncloa más allá de 2027. La propaganda socialista funciona como un cohete. En España hay gente más o menos funcional que cree que el hermano de Pedro Sánchez es un gran director de orquesta que fue nombrado jefe de la banda (musical) de Badajoz en atención a sus enormes méritos. Sí, sí, el autor de La danza de las chirimoyas.
Dice la leyenda que el listo era David Azagra, al que sus padres sufragaron una apabullante educación internacional. Bachillerato en Maine, Económicas y Empresariales en la Universidad Pontificia de Comillas y música en el Conservatorio Estatal de San Petersburgo Rimsky-Korsakov. Y siete idiomas, del ruso al inglés, portugués, japonés, alemán y más. Lo que es la vida. Un día estás en San Petersburgo y al siguiente en Badajoz. Había que verlo en el juicio. Y Pedro, presidente.
En el caso de José Luis Rodríguez Zapatero la izquierda replica que seguro que Aznar y Felipe tienen más joyas y más gordas. Por inexplicables razones, José Luis Rodríguez Zapatero era un referente moral. Claro que también hay gente que tiene a Jordi Évole por intelectual, a Iván Redondo por genio y a David Broncano por gracioso.
El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado a Jordi Pujol y sus vástagos a la altura del barro. Unos aficionados. Las joyas pasarán a la historia política de España con letras mayúsculas. Que eran herencia de Sonsoles Espinosa y ahora regalos de los árabes. Y que está buscando los papeles. A su defensa sólo le queda la baza de pedir que no se admitan las pruebas por detalles de orden menor. Igual que en el caso de Begoña Gómez y la constante alusión a supuestos errores de procedimiento.
Todo el entorno de Pedro Sánchez es carne de cañón. Koldo García, José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Leire Díez, a la que iban a denunciar pero ya no se atreven. Es probable que cuando le imputen ya sea demasiado tarde y él, demasiado fuerte. "No todo está perdido", se dice cada día Pedro Sánchez. Él mismo se pone como ejemplo de superación.
