Después de la invasión, el Gobierno de Pedro Sánchez reforzará la frontera de la ciudad de Ceuta con Marruecos con medidas "extraordinarias" como el alargamiento de los espigones, un sistema permanente de contención marítima mediante boyas fondeadas y otro de vigilancia aérea con drones, además de embarcaciones ligeras de intervención y dispositivos remotos de actuación subacuática. Una inversión que rondará los 36 millones de euros.
Así lo ha anunciado este viernes en el Congreso de los Diputados el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una intervención en la que ha admitido que se deben "extraer lecciones" de lo sucedido en la invasión del 30 y 31 de julio, cuando entraron ilegalmente a Ceuta más de 80.000 inmigrantes desde Marruecos, un hecho sin precedentes.
Para financiar parte de esas medidas protectoras tanto en la ciudad de Ceuta como en la de Melilla, ambas fronterizas con Marruecos, Interior solicitó a la Unión Europea ayuda dentro del llamado Instrumento de Apoyo Financiero a la Gestión de Fronteras y la Política de Visados, concebido para dar respuesta de forma urgente y excepcional a situaciones de crisis o de presión migratoria en las fronteras exteriores europeas.
En su intervención, Marlaska también ha sacado pecho diciendo que el Gobierno actuó con "contundencia" desde el primer día ante ese ataque a la integridad territorial de España, y sigue trabajando para que la normalidad llegue a Ceuta lo antes posible, frente a las críticas de la oposición, que denuncia la inacción del Ejecutivo. En este sentido, el ministro ha aprovechado para recordar que se llevó a cabo un "refuerzo extraordinario" que permite contar en este momento con más de 1.600 efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil "trabajando sobre el terreno", apoyados por las Fuerzas Armadas.
Relaciones con Marruecos
El ministro ha salido en defensa de Marruecos y ha insistido en la "solidez" de la cooperación en materia migratoria con el país vecino y ha indicado que está en permanente contacto con su homólogo marroquí. Más allá de esa cooperación, Marlaska ha llamado a centrarse en la necesidad de restablecer la normalidad y extraer las lecciones necesarias para reforzar las capacidades y poder prevenir y afrontar posibles episodios similares en el futuro.

