Menú

Sáenz de Santamaría asegura que no tuvo constancia de la operación Kitchen en el Gobierno

La exvicepresidenta del Gobierno asegura que todo lo relativo a 'Kitchen' lo conoció a través de la prensa.

El paso de Soraya Sáenz de Santamaría por el juicio de la operación Kitchen ha dejado más interrogantes que certezas. Durante su declaración como testigo, la que fuera "mano derecha" de Mariano Rajoy ha mantenido una postura de firme desconocimiento, despachando las preguntas de las acusaciones (PSOE y Podemos) con un repertorio constante de respuestas negativas sobre la gestión de la inteligencia española y el control de crisis en Moncloa.

Santamaría ha sido tajante al negar cualquier constancia de la Kitchen durante su mandato. A pesar de que el CNI dependía directamente de su cartera, la exvicepresidenta aseguró que el servicio de inteligencia jamás puso en marcha iniciativas para mitigar el impacto judicial de los "papeles de Bárcenas" o de la trama Gürtel. Ante la insistencia de los letrados sobre el posible espionaje a la familia del extesorero entre 2013 y 2015, su respuesta fue un lacónico "no".

Uno de los momentos más significativos se produjo cuando fue interrogada sobre el abogado Javier Iglesias, supuesto enlace del PP para negociar con Bárcenas en prisión. Santamaría no solo negó conocerlo, sino que cerró filas con su antiguo jefe de filas al afirmar que "lo que haya declarado el señor Rajoy, bien declarado está". Con este movimiento, la exvicepresidenta evitó cualquier fisura en el relato oficial del partido, trasladando la responsabilidad de la veracidad a las declaraciones previas del expresidente.

Respecto a preguntas sobre la logística de comunicación en Moncloa —como la identificación de su jefa de gabinete en grabaciones de Villarejo o su supuesta rivalidad con María Dolores de Cospedal—, Santamaría mantuvo la frialdad. Negó la existencia de gabinetes de crisis o estrategias paralelas, asegurando que ni siquiera conocía los planes de la entonces secretaria general del PP. Su intervención terminó como empezó: presentando un Gobierno que, según su versión, se enteraba de los escándalos de su tesorería exclusivamente a través de los medios de comunicación.

Temas