El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado este lunes a La Vall de Uxo, en Castellón, donde un incendio ha forzado el desalojo de 16.000 personas. En el Puesto de Mando Avanzado, Sánchez ha pedido a los ciudadanos que "extremen la precaución" ante los incendios forestales que asolan el país, ya que "quedan horas difíciles, complejas" por delante tras la previsión de una subida de las temperaturas para los próximos días.
El presidente no se ha librado de los abucheos de algunos vecinos que le han lanzado insultos y gritos de "¡traidor!". Ante los medios, Sánchez ha dicho que la "prioridad" es defender "la vida de la gente, los núcleos de población y luchar contra el incendio, en este caso, el de Castellón", por lo que ha pedido "paciencia y comprensión a los ciudadanos que se ven desalojados y confinados en sus hogares".
Sánchez ha alertado asimismo de que "quedan horas difíciles, complejas" frente al aumento previsto de las temperaturas anticipado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
