Menú

El telegobierno irresponsable

El presidente y varios de sus ministros se han limitado a reunirse de forma telemática un ratito, sacar un comunicado de 246 palabras y un vídeo de 14 segundos.

El presidente y varios de sus ministros se han limitado a reunirse de forma telemática un ratito, sacar un comunicado de 246 palabras y un vídeo de 14 segundos.
Pedro Sánchez durante su reunión telemática desde La Mareta para analizar la crisis de Ceuta. | Moncloa

Sí, ya sé que están ustedes un poco cansados de escucharlo, leerlo y quizá hasta de pensarlo, pero es que estas cosas son tan alucinantes que creo que hay que recordarlas todo lo que podamos: solo una semana después de la mayor agresión a la integridad territorialPedro Sánchez dixit– y a la soberanía nacional desde 1975, cuando en la ciudad de Ceuta todavía hay varios miles de inmigrantes ilegales, el presidente del Gobierno y varios de sus ministros se han limitado a reunirse de forma telemática durante un ratito, sacar un comunicado de 246 palabras incluyendo el titular – sí, las he contado– y un vídeo de 14 segundos que me hace pensar que la reunión no ha durado mucho más de 14 minutos. Sí, ya sé que una cosa no tiene nada que ver con la otra, pero no he podido evitar que me viniese la idea a la mente.

A ver, yo no soy de los que exigen que el político esté durante 72 horas y sin dormir en el lugar de la tragedia, sea esta casi la que sea. De hecho, me irrita bastante tanto la exigencia de esa presencia y el escándalo cuando llega unas horas más tarde como la forma en la que se presume de estar al pie del cañón cuando, creo yo, seguro que no hacen más que molestar a los que realmente saben.

Sin embargo, lo de Ceuta me parece diferente, no solo porque creo que tiene un alcance mucho mayor del habitual, sino porque además la mayor parte de lo que se puede y debe hacer en la ciudad autónoma son decisiones estrictamente políticas, no como las que se han de tomar para apagar un incendio, por poner un ejemplo. Sin embargo, y siguiendo con ese ejemplo, en los últimos quince días antes de las vacaciones Sánchez fue seis veces a puestos de mando de incendios, por solo una visita de menos de cuatro horas al lugar de, repito, el mayor "ataque a la integridad territorial" de España en décadas.

Cuando escribo estas líneas hace tres días que Grande-Marlaska no comparece ante los medios, pero en su última y estelar aparición pronunció una frase que quedará para la historia: "Hay muchas cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad". Es el resumen perfecto del sanchismo: las cosas pasan, nadie tiene la culpa y, por supuesto, no dimite ni el Tato.

Y si nadie es responsable de nada y encima se puede reunir al telegobierno y echarse unas risas, ¿qué sentido tiene que pidamos a Sánchez abandonar La Mareta? ¿Para qué preocuparse? ¿Por qué queremos tan mal a Pedro? Dejen de molestar al pobre presidente, por favor, no hay nada que gestionar aquí, circulen.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas