"Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar", ha reconocido a través de su cuenta en X el fundador de Blue Origin, Jeff Bezos, tras la explosión este jueves de uno de sus cohetes –New Glenn– cuando se encontraba realizando una prueba en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral en Florida (Estados Unidos).
Blue Origin's New Glenn just blew up at LC-36 while attempting to Static Fire ahead of NG-4.https://t.co/tANS0dWyIH pic.twitter.com/PztxFoBqIw
— NSF - NASASpaceflight.com (@NASASpaceflight) May 29, 2026
"Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla", ha añadido, aunque la compañía ha adelantado que se debió a una "anomalía" en la prueba de encendido estático, una maniobra que se realiza de forma previa a futuros lanzamientos orbitales.
All personnel are accounted for and safe. It’s too early to know the root cause but we’re already working to find it. Very rough day, but we’ll rebuild whatever needs rebuilding and get back to flying. It’s worth it.
— Jeff Bezos (@JeffBezos) May 29, 2026
"El vuelo espacial no perdona, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil", ha indicado sobre el incidente el administrador de la NASA, Jared Isaacman, quien se ha comprometido a informar sobre cualquier impacto que el incidente pueda tener en los programas Artemis o de la Base Lunar.
¿Cambia el calendario de la NASA?
"Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía", ha exclamado Isaacman. El objetivo es "evaluar los impactos en misiones a corto plazo y volver a lanzar cohetes", ha insistido ante la posibilidad de que este nuevo contratiempo pueda complicar el calendario previsto por la NASA.
La brutal explosión del cohete se ha producido solo unas semanas después de que el New Glenn registrara otro problema durante un lanzamiento comercial debido a un fallo en uno de los motores que dejó un satélite en una órbita incorrecta. Un incidente que derivó en una investigación de la Administración Federal de Aviación (FAA).
El New Glenn debía participar en próximas misiones de despliegue de satélites, incluidos aparatos de la red de internet espacial de Amazon que Bezos impulsó para competir con Starlink, de SpaceX. Blue Origin desarrolla este cohete desde hace casi una década con el objetivo de dar la batalla en el mercado de lanzamientos pesados.
