
Estados Unidos está harto de juegos. Cuba lleva días negando públicamente que exista una negociación con su Gobierno, como confirmó el propio presidente Donald Trump. El dictador Miguel Díaz-Canel lo ha vuelto a hacer este jueves durante la comparecencia de más de dos horas que ofreció para justificar las medidas de "sacrificio" que tendrá que soportar la población ante la situación de "bloqueo energético".
Una oportunidad que Díaz-Canel aprovechó para arremeter contra Estados Unidos. El mandatario comunista reprochó a Trump que acusara a Cuba de terrorismo —en la orden ejecutiva que recoge los aranceles a los países que suministren petróleo a la isla caribeña— cuando en realidad es "víctima del país que lo acusa" y que ha cometido actos de terrorismo como "el secuestro de un presidente" en Venezuela.
El dictador también aseguró que "la rendición no es una opción para Cuba", que desde el 3 de enero —cuando los Delta Force arrestan al sátrapa venezolano y su esposa— "una de las prioridades fue desplegar un plan para la defensa en interés de la guerra para todo el pueblo" y que están preparados para "el pase al 'estado de guerra' si es necesario". Unas declaraciones que podrían ser interpretadas como un desafío a la administración Trump.
El mandatario norteamericano parece estar perdiendo la paciencia. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha advertido al régimen comunista que "el presidente (Trump) siempre está dispuesto a entablar diplomacia" pero "deberían ser prudentes en sus declaraciones dirigidas al presidente de EEUU", especialmente teniendo en cuenta que "el gobierno cubano está en sus últimos momentos y su país está a punto de colapsar".
Reportero: El gobierno cubano está negando lo que el presidente Trump dijo sobre que ya están manteniendo conversaciones. ¿Cómo respondería a eso?@PressSec: "Creo que el hecho de que el gobierno cubano esté en sus últimos momentos y que su país esté a punto de colapsar,… pic.twitter.com/RlSkdRMBJt
— USA en Español (@USAenEspanol) February 5, 2026
¿Avanzarán las negociaciones?
Los destinatarios de la comparecencia de Díaz-Canel de este jueves eran en realidad los cubanos. Aquellos a los que les han restringido los servicios básicos al mínimo. Aquellos a los que les exige "sacrificio" en defensa de la revolución, como antes hicieron lo que "se enfrentaron a Girón" y a la "crisis (de los misiles) de octubre". Necesita convencerles de que esas medidas son necesarias y contener las protestas callejeras.
El primer interesado en que las negociaciones prosperen es el régimen comunista que se encuentra en un pozo sin fondo (y sin salida). Tanto es así que ya en esta última aparición pública ha llegado a decir que "se puede hablar de todo". "Lo dijo Fidel", apuntó, "de cualquier tema pero sin presión, sin precondicionamiento, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía".
Cabe recordar que su vicecanciller incidía días atrás en los intocables (Constitución, sistema político y modelo económico). Y que Mariela Castro, una de las hijas del exdictador Raúl Castro, salió a reforzar ese mensaje. Pero está claro que algunas de esas líneas rojas tienen que quitar, si no quieren acabar en una cárcel de Brooklyn como Maduro y su esposa.
Algunas fuentes apuntan a que México estaría mediando para facilitar el entendimiento entre ambos países y que incluso otro hijo de Raúl Castro —Alejandro Castro Espín— estaría siendo una pieza clave en el desarrollo de esas conversaciones, que inicialmente irían dirigidas a restablecer los envíos de crudo cuanto antes.



