La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado que no se presentará a las próximas elecciones generales. Tras este comunicado, sus compañeros del Gobierno de coalición se han lanzado a celebrar los supuestos logros con los que se despide del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, lo cierto es que el mercado laboral en España es hoy más precario y tiene más paro que cuando Díaz llegó al cargo. Por ello, en Con Ánimo de Lucro hemos profundizado en los resultados producidos por las distintas iniciativas emprendidas por la líder de Sumar.
Cabe recordar que el cerrojazo a la actividad que dio el Gobierno con motivo de la pandemia convirtió a nuestro país en el que peor desempeño económico tuvo de toda la UE, y al país al que más le costó recuperarse tras la misma. En el balance de 2020, España destruyó 380.000 puestos de trabajo, una cifra un tanto engañosa, porque solo en los primeros días de marzo, se destruyeron de un plumazo casi 1 millón de empleos. Además, se metió en ERTE a casi 4 millones de trabajadores. Contando con los empleados en ERTE, la tasa de paro se habría disparado por encima del 25%. Sin embargo, la ministra Díaz siempre ha presumido de que los ERTE salvaron muchísimos empleo. No cuenta qué habría pasado si no hubiera obligado a cerrar a toda la economía productiva en aquel momento.
Asimismo, la Ley Rider entró en vigor en España en agosto de 2021 para garantizar los derechos laborales de los repartidores de plataformas digitales (como Glovo, Uber Eats). Establece que los repartidores son asalariados (falsos autónomos no permitidos), garantizando cotizaciones, seguridad y transparencia en los algoritmos de las empresas. Esto ha provocado una caída del 7% en el empleo dentro del sector delivery, una caída del 3% en los salarios por hora y una reducción del 2,5% de las horas trabajadas. Los más perjudicados han sido los propios trabajadores: aquellos que aún operan como autónomos, pero con una demanda más débil de sus servicios y tiempos de espera más largos para recoger pedidos.
Y qué decir del SMI: el salario mínimo ha subido desde 2018 un 66%. Una subida brutal que ha tenido impacto en la destrucción de empleo, el deterioro de contratos y ha golpeado a las pymes. Según FEDEA aumentaron los contratos parciales y destrozó a la pyme y a la micropyme donde se produjo una caída del empleo, y una fuerte rotación, precarizando los puestos de trabajo. Además, la consultora Freemarket ha calculado que las subidas del SMI aprobadas por los gobiernos de Sánchez y Díaz han impedido la creación de hasta 321.987 puestos de trabajo.
Con todo, Yolanda Díaz se despide del Ministerio de Trabajo con un paro real 9,4 veces superior al oficial. Entre el maquillaje estadístico que heredamos de Jesús Caldera y los fijos discontinuos en inactividad, el Gobierno saca de las listas del paro a casi un millón y medio de personas. En realidad, en España no encuentran empleo, quieren trabajar y no lo consiguen más de 4 millones de personas. En cambio, en enero de 2019, antes de la llegada de Yolanda Díaz al poder, en el peor enero desde la gran recesión, el número real de parados, quitando el efecto del maquillaje estadístico, era de 3,7 millones.

