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Así ha cabreado RTVE a sus proveedores tecnológicos amañando un contrato que los deja fuera

En el contrato, además RTVE podría haber cometido una ilegalidad al saltarse el boicot sanchista a Israel.

No es un contrato menor -más de 1,6 millones de euros- y el objetivo es dotar de más medios técnicos a los periodistas y cámaras de RTVE para poder hacer sus directos portando una mochila para transmitir vídeo y audio en alta calidad utilizando redes 4G, 5G y WIFI y, dejar atrás así, las pesadas y costosas unidades móviles de conexión por satélite. Hasta aquí no habría ninguna irregularidad si no fuera por que la ley española, aprobada por la Administración Sánchez, prohibió expresamente el 25 de septiembre de 2025 las "importaciones originarias de Israel" de material "de defensa, de otros materiales y de productos y tecnologías de doble uso -civil y militar-". Y en este último punto es donde hay que enmarcar las polémicas mochilas de la empresa con patente israelí, LiveU que ya utiliza RTVE y que ahora quiere prorrogar a pesar de estar prohibido por la normativa gubernamental. Un Real Decreto por el que el Ejecutivo quiere penalizar al estado de Israel por la guerra de Gaza en la ofensiva lanzada por Pedro Sánchez y su equipo en favor de Palestina y de los terroristas de Hamás.

Todo ello ha provocado malestar en otras empresas competidoras ya que podrían haber optado a la licitación con la Corporación si ésta no hubiera redactado el pliego pensando en beneficiar a la israelí. "Se trata de un pliego condicionado para este fabricante, que no deja que se presenten otras marcas" y que además es ilegal, aseguran fuentes del sector quienes lamentan que "si hay una ley que prohíbe algo, los primeros que tienen que cumplirla son los funcionarios públicos". Así mismo tildan de "incongruente" que mientras el Gobierno persigue a todo lo que provenga de Israel, en la televisión pública sigan firmando acuerdos con empresas de aquel país.

En España hay casi una decena de empresas competidoras de LiveU, distribuidoras de material tecnológico audiovisual cuyos fabricantes proceden de Estados Unidos, Francia, Canadá o China y que ofrecen desde este tipo de mochilas hasta el montaje de platós. Estas mismas fuentes asisten atónitos a la redacción del texto en el que hay muestras más que evidentes de su denuncia. En las páginas 5, 6 y 7 del pliego técnico, en el apartado de "Transmisores y receptores" redactan que "los productos deben integrarse en el mismo sistema de transmisores y receptores IP de mochilas con el que actualmente cuenta la Corporación RTVE. El sistema actual de mochilas se integra en LiveU-Central". Lo que, a ojos de los distribuidores de otras marcas en España, se trata de un concurso "teledirigido", pues LiveU y su servicio en la nube no permiten que otras firmas utilicen sus medios. "Es como si la Corporación firma un contrato con Apple y en concursos posteriores los distribuidores no trabajan con el sistema operativo iOs – de Apple-", ponen de ejemplo.

Por lo que no sólo hablamos del mantenimiento de un servicio dado por LiveU sino también del tipo de material tecnológico que necesita RTVE y que está descrito en las mismas páginas. Habla del "transmisor IP portátil de un canal LU 300 S 5G o equivalente, del de cuatro canales LU-800 PRO4 multicámara o equivalente, o de receptores IP encarables LU4000 SDI o equivalente". Y algo realmente llamativo es que cada uno de los modelos de estos equipos –que pertenecen a LiveU como se puede comprobar en el catálogo de su página web- redactados aparecen en negrita en el pliego, lo que según las fuentes consultadas muestra el "descaro" de la licitación. "No sólo se saltan el Real Decreto de septiembre pasado sino que, de manera explícita, indican que los equipos deben ser de LiveU", denuncian.

En definitiva, la utilización del material de la empresa israelí LiveU choca con el decreto ya que a partir del 25 de septiembre, con la prohibición en vigor, no se podían adquirir más. Pero además ni siquiera pueden ser reparados en Israel si hay algún problema, lo que puede llevar a la trampa de reparar los equipos en el país de la patente –Israel- pero con factura en algún país europeo, explican fuentes conocedoras de este tipo de licitaciones.

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