
- ¿Qué tal estás, Juan?
- Muy bien, ¡he hecho la declaración de la renta y me tienen que devolver 1.000 euros! Estoy muy contento.
Estoy seguro de que muchos de nuestros lectores o bien han tenido esta misma experiencia o similar, o la han escuchada o tal vez sean ellos mismos los protagonistas. Pues siento ser el cenizo de turno, pero de nuevo, es algo que no deberíamos celebrar.
La Agencia Tributaria ha publicado estos días el minuto y resultado de cómo está yendo la campaña de la renta 2025 y en estas comunicaciones reconoce que le ha devuelto 5.700 millones de euros a 8,2 millones de contribuyentes. Intuyo que prácticamente todos los contribuyentes cuyo resultado de la declaración les ha salido a devolver estarán exultantes de alegría, aliviados no sólo por no tener que pagar más impuestos, sino por poder disfrutar de un extra con el que no contaban.
Básicamente lo que significa es que la Agencia Tributaria cobró indebidamente impuestos a más de 8,2 millones de contribuyentes durante todo un año, detrayéndoles nada menos que 5.700 millones de euros. Es decir, que durante un año 8,2 millones de contribuyentes no han podido disponer de un dinero que legítimamente les pertenecía y del que podrían haber obtenido una rentabilidad, con el que podrían haber realizado alguna compra, un viaje, o tapar alguna deuda.
De haberlo invertido, pensemos que en 2025 el Ibex 35 obtuvo una rentabilidad del 49,2%. Es decir que si esos 5.700 millones de euros hubieran estado invertidos en el Ibex 35, en lugar de en las arcas de Hacienda, hubieran dado un rendimiento a estos contribuyentes de 2.804 millones de euros.
Si en lugar de al Ibex, hubieran estado invertidos en un clásico ETF al S&P 500, el índice por excelencia, que obtuvo una rentabilidad en 2025 del 17,9%, los contribuyentes habrían obtenido unos 1.026 millones de euros.
Pero ni S&P 500, ni Ibex 35, ni Nasdaq, ni gastos, ni hipoteca, ni colegio de los niños, ni tapar agujeros ni nada. Durante un año, Hacienda ha 'robado' de más a millones de contribuyentes sin que les ofrezca mayor compensación que la satisfacción del ingreso a cuenta. Ni intereses, ni disculpas. Y peor aún, si uno se equivoca al hacer la declaración de la renta a favor de Hacienda y no recoge todas las deducciones a las que tiene derecho, descuide que Hacienda no le corregirá para informarle de que en realidad tendría que devolverle más. No. En cambio, al contrario, otro gallo canta. El gallo de Hacienda que le pide una paralela, le exige la satisfacción del importe que considera impagado y rece porque no le caiga una multa.
Se impone un necesario cambio de mentalidad, debemos tomar conciencia de hasta qué punto el Estado y Hacienda nos subyugan con los impuestos y sólo entonces tomaremos conciencia no sólo de cómo el Gobierno nos fríe literalmente a impuestos quitándonos más de la mitad de lo que ganamos o generamos, sino la basura de servicios públicos que nos ofrecen por semejante bocado.
