
Si hay un producto alimenticio que comenzó a encarecerse en 2022, coincidiendo con la espiral inflacionista provocada por la invasión rusa de Ucrania, ese fue el aceite de oliva. En este caso, el encarecimiento no se debió a la guerra en Ucrania, sino a las sequías de aquel año en España y a la consiguiente caída de la producción. Este alimento, tan vital para la dieta mediterránea, se disparó de forma radical hasta alcanzar picos de hasta 9 euros por litro en origen a principios de la campaña 2023/24.
El encarecimiento fue tal que algunos supermercados llegaron incluso a instalar alarmas en las garrafas de aceite de oliva para impedir robos, como ya contamos aquí. Todo esto parece ya cosa del pasado después de que el precio del aceite de oliva se encuentre en la actualidad en uno de sus puntos más bajos de los últimos años, estando incluso por debajo de la media de los últimos cinco años por estas fechas.
En el siguiente gráfico, elaborado en base a datos recopilados por la Comisión Europea hasta el 11 de junio del 2026, podemos ver la evolución en los precios del aceite de oliva en origen en España desde la temporada 2022/23 hasta la actualidad:

Tal y como se observa en el gráfico, el precio del aceite de oliva en origen (no de venta al público) ha variado de forma significativa desde la temporada 2022/23 hasta la actualidad. Durante esa campaña, el precio pasó de 3,79 euros por litro al inicio a 7,66 euros por litro al final. En la temporada 2023/24, el precio cayó ligeramente, de 7,49 euros por litro al comienzo a 6,81 euros por litro al cierre. En la temporada 2024/25, el descenso fue más pronunciado, al pasar de 6,81 euros por litro al inicio a 3,92 euros por litro al final. En la actual campaña 2025/26, el precio comenzó en 3,93 euros por litro y actualmente se sitúa en torno a los 3,65 euros por litro.
Otro aspecto positivo es que el precio actual del aceite de oliva es inferior al de la media de los últimos cinco años por estas fechas, como ya hemos mencionado anteriormente.
El aumento de la producción es la clave
Este descenso de los precios se debe, lógicamente, al incremento de la producción de aceite de oliva en los últimos años. Según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción en España fue de apenas 666.013 toneladas en la campaña 2022/23. En la campaña 2023/24 aumentó hasta 855.577 toneladas, y en la 2024/25 alcanzó 1.421.097 toneladas. En la actual campaña 2025/26 ya se han producido 1.295.000 toneladas.
Como podemos ver, la situación ha cambiado enormemente, y el aumento de la producción se ha reflejado claramente en una caída de los precios. Mientras que en la campaña 2022/23 la producción fue de apenas 666.013 toneladas (lo que hizo que los precios alcanzaran los 7,66 euros por litro al final de la temporada), en la campaña 2024/25 se registró una producción de 1.421.097 toneladas, que permitió que los precios bajaran hasta los 3,92 euros por litro al finalizar la temporada.
La buena noticia es que la producción de la actual campaña podría incluso superar a la de la temporada pasada y contribuir a que los precios bajen aún más, lo que beneficiaría enormemente a los consumidores, cuyo poder adquisitivo se ha visto mermado en los últimos años por la inflación.


