
Realmente resulta difícil encontrar a un político que tenga una relación tan complicada con la verdad. Todos los medios de comunicación han hecho su propio inventario y listado de las mentiras del presidente del Gobierno. Pero la mentiroteca de Pedro Sánchez no termina nunca, es inacabable e inabarcable.
Siempre es posible encontrar una entrevista, una declaración institucional o un mensaje en redes sociales que desmienten su discurso actual, porque el presidente en funciones tiene la enorme habilidad de hacer de su necesidad personal, virtud pública, y de convertir el interés privado —mantenerse en Moncloa— en interés general.
En vísperas de la manifestación de Barcelona contra la amnistía que el Gobierno va a aprobar para los golpistas del procés a cambio de los 7 votos que necesita de Junts, la que ha rescatado un nuevo tuit para la mentiroteca ha sido la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. "Reconocía la violencia en Cataluña. Ahora pacta negar que hubiera delito, decir que los policías y los jueces prevaricaron. Esta es la indignidad de la amnistía. Esta es la gran mentira de Sánchez para llegar al poder", señala la presidenta madrileña.
Reconocía la violencia en Cataluña.
Ahora pacta negar que hubiera delito, decir que los policías y los jueces prevaricaron.
Esta es la indignidad de la amnistía. Esta es la gran mentira de Sánchez para llegar al poder. https://t.co/N4c5D28ZTS
— Isabel Díaz Ayuso (@IdiazAyuso) October 7, 2023
En su mensaje rescata un tuit de octubre de 2019 de Pedro Sánchez en el que decía: "Firme y rotunda condena a la violencia que busca romper la convivencia en Cataluña. Hoy me reuniré con los dirigentes de PP, Cs y UP para transmitirles la determinación del Gobierno de garantizar la seguridad, con firmeza, proporcionalidad y unidad. Todo nuestro apoyo a las FCS".
El mensaje se refería a la violencia que se desató en las calles de Barcelona tras la sentencia por la que se condenó a los líderes del procés y que fue publicada el 14 de octubre de 2019. Una sentencia que ya quedó muy descafeinada con los indultos concedidos a finales de 2022 y la rebaja de la malversación, y que ahora el Gobierno pretende dejar en nada con la amnistía. Una amnistía que no nace del consenso, sino todo lo contrario: nace de la pura necesidad de Sánchez de mantenerse en el poder.
Acatar la sentencia "significa su íntegro cumplimiento"
Ese mismo día en el que se hizo pública la sentencia del procés el presidente del Gobierno felicitó al Tribunal Supremo, en un mensaje institucional en español e inglés.
"Quiero reconocer la labor del Tribunal Supremo, que ha dado un ejemplo de autonomía y transparencia demostrando el funcionamiento de nuestro Estado de derecho", dijo el presidente felicitando a los magistrados. Además expresó el "absoluto respeto y acatamiento del fallo", que "pone fin a un proceso judicial que se ha desarrollado con plenas garantías y transparencia". El acatamiento, decía Sánchez en su declaración institucional, "significa su cumplimiento. Reitero: significa su íntegro cumplimiento". Además señaló que "todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, nadie está por encima de la ley, y todos estamos obligados a su cumpliemiento".
En la declaración institucional, que luego leyó en inglés, Sánchez dijo que el fallo del TS es "resultado del Estado social y democrático en España" y ha destacó aspectos como el respaldo que obtuvo la Constitución en Cataluña en 1978, el "alto grado de autogobierno" en Cataluña y la "inviolabilidad de la integridad territorial" española, cuya vulneración "está en la base de las acciones que han sido sancionadas".
Un discurso que es, evidentemente, radicalmente distinto al que sostiene ahora, y que sólo lo puede mantener alguien que considera a los españoles idiotas sin memoria. Muy especialmente por el énfasis que puso —ese "reitero"— en lo de que acatar la sentencia "significa su íntegro cumpliemiento". Con la misma solemnidad que defendió entonces la sentencia del TS y su acatamiento defiende ahora que siempre estuvo en contra de judicializar el procés.


