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El rosario de Leonor

No pagaba hasta el punto de que le cortaron la luz. Pero José Luis, que no le faltaba jeta, calle, ni moqueta, "enganchó" la luz a alguna parte.

No sé por qué pero parece que todo gira en torno a las ex. Y en torno a elementos concretos. El primer día era el gato de Jésica que Ábalos parecía no recordar al girarse hacia su exasesor y decirle con la mayor cara de extrañeza que hasta ahora ha puesto en el juicio el extodopoderoso socialista: "¿Un gato?". Le faltó decir que no le sonaba de nada, o esbozar una sonrisa y hacer uso de ese lenguaje soez que tanto ha sonado en el Supremo a raíz de los comentarios que hacía la propia trama y, sin pelos en la lengua, decir "ni puta idea".

El miércoles giró en torno a otra ex. Claudia Montes, la Miss Asturias de militancia socialista que le dieron un puesto de trabajo en el que hacía horas extras mientras leía libros. "Todos eran de trenes", dijo, como orgullosa. Manuel Marchena, a la izquierda del presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, no tuvo otra que taparse la cara para disimular que estaba deseando contar la historieta con sus allegados cuando se permitiese –¿Lo harán los magistrados?— un rato de jolgorio.

Hoy ha vuelto a certificarse que, en el Ministerio de Ábalos, lo punitivo era hacer lo correcto. Si ya defenestraron al director gerente de Logirail, empresa pública en la que enchufaron a Montes –Miss Asturias: "Koldo no me dijo 'oye que te he enchufado'". Pero vamos, que se notaba un poco–, el nuevo gerente, Óscar Gómez, buen soldado de los de arriba, se encargó de cargarse a su jefe –al de Montes—, Enrique Martínez. ¿A quién se le ocurriría que un jefe tenía que advertir a sus superiories de que su empleada llevaba ocho días sin ir a currar sin justificación?

Y, por tercer día consecutivo, a otra ex. De una a otra, y tiramos porque nos toca. Que pase a la sala Leonor González. La ex "de hace muchos años", pero en este caso de Aldama. Y la hija de Carmen Pano, la empresaria que ha vuelto a ratificar que llevó 90.000 euros a Ferraz como pago de la gestión socialista en favor de su licencia de hidrocarburos. Y a mí, que esta gente me había dicho que estaban por aquello de las energías verdes. Quizás sí, siempre y cuando fueran de Forestalia.

El caso es que Leonor ha llegado amarrada a un rosario cuyas bolas iban pasando por sus dedos mientras declaraba, como encomendándose a Dios en cada respuesta. Y, claro, uno no puede mentir ante Dios. O, al menos, no debe. Así que se ha lanzado: "Era la titular de Have Got Time, pero mandaba Claudio Rivas", "Claudio me ordenó que comprase el chalet de la Alcaidesa como pago a Ábalos por la licencia", "me preguntaron si quería trabajar para Ábalos en el Ministerio", "le pagó un millón a Aldama –desconoce si para más personas– por la gestión de hidrocarburos", "sí, con el putero me refería a Ábalos y con el guapo a Sánchez", "es correcto, lo ratifico –Alberto Durán, abogado de la acusación popular del PP: "¿Aldama y Koldo recogieron 500.000 euros en casa de Pepe Hidalgo como pago del rescate?"—. Y otras tantas. Todas ellas, mientras encadenaba su mano izquierda, simbólico que fuese la izquierda, al rosario. Y Ábalos, mientras más cosas decía Leonor sobre él, más se reía. Casi se ha podido escuchar la carcajada cuando ha dicho lo de que le ofrecieron ser asesora de Transportes. Por qué no, ¿es que se necesita el título de portero de puticlub?

Y llegó Pano. Que sí, que sí y que sí. Que no la cuestionemos más ni le demos más vueltas. Que llevó 90.000 euros a Ferraz en dos entregas. Que, por mucho que lo desmienta Aldama, fue él quien le había dado la pasta. Que Claudio era el jefe de todo aquello. Y que, al final, pese a las quejas, consiguieron la licencia de hidrocarburos después de que Ábalos hubiese disfrutado del chalet de la Alcaidesa. Lo tuvieron que echar, dijo, porque no pagaba y porque tardaba aquello de la licencia. No pagaba hasta el punto de que le cortaron la luz. Pero José Luis, que no le faltaba jeta, calle, ni moqueta, "enganchó" la luz a alguna parte.

Todo eso. Eso y que el aplazamiento que pidió Aldama a Hacienda previo pago de 25.000 euros a Carlos Moreno, mano derecha de María Jesús Montero –"Pongo las manos en el fuego por mi director de Gabinete"–, si se produjo, era ilegal. No estaría mal saber el aplazamiento se llegó a dar y así confirmar que a la exministra y ahora intento de patrona de todos los andaluces ya no le quedan manos. Que como mucho, va a tener que meter la papeleta en la urna con el muñón.

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