Ábalos iba de izas y Sánchez no tenía ni idea
No es descartable que estemos asistiendo a los estertores de la democracia en España y a la culminación del golpe que empezó en mayo del 18 con un discurso de Ábalos.
José Luis Ábalos fue quien leyó el discurso de la moción de censura que hizo presidente del Gobierno a Pedro Sánchez en representación de los diputados socialistas que dinamitaron la democracia entre el 31 de mayo y el 1 de junio de 2018. En el Diario de Sesiones del Congreso consta que "el único punto del orden del día de la presente sesión es el debate y tramitación de la moción de censura presentada por doña Margarita Robles Fernández y ochenta y tres diputados más al Gobierno presidido por don Mariano Rajoy Brey, que incluye como candidato a la Presidencia del Gobierno a don Pedro Sánchez Pérez-Castejón".
Ábalos era entonces el hombre de confianza de Sánchez, un secretario fiel, un peón leal, el testaferro que todo gran personaje necesita para barrer la escena del crimen. Prueba de ello es que Sánchez le confió el discurso de su golpe, esa vergonzosa intervención en la que Ábalos se rasgaba las vestiduras por la corrupción del PP. Ábalos, sí. En la irrupción del teniente coronel Tejero en el Congreso hubo más respeto por la democracia y por las instituciones que en aquella moción de censura. Y mucha más dignidad por parte de todos.
Ábalos fue nombrado ministro de Fomento por Pedro Sánchez y Margarita Robles, ministra de Defensa. Más vale no pensar en cómo lo debió celebrar Ábalos. Es incalculable la cantidad de pasta que nos hemos dejado todos los españoles en las fiestas del polla loca de Torrente (Valencia). ¿Se lo imaginan? Pero resulta que Sánchez no tenía ni idea. Es más, el día que le dijeron que Ábalos iba de izas se llevó una sorpresa de la órdiga. Cosas de Pedro.
Tampoco sabía quién era Koldo García y resulta que en el libro Manual de Resistencia relata a modo de anécdota que el exportero de un nightclub de Pamplona custodió los avales para su segunda candidatura a la secretaría general del PSOE abrazado a ellos durante dos noches. Koldo, Koldobika, nombre creado por Sabino Arana que deriva de la forma latinizada del patronímico germánico Clodovicus. En español, Luis.
El Tribunal Supremo juzga a Ábalos y a Koldo por el caso mascarillas prácticamente a puerta cerrada, como si hubiera que proteger su derecho a la intimidad y el de sus queridas mientras se dilucida si haber empujado pagando el pueblo es malversación o cohecho. No es descartable que estemos asistiendo a los estertores de la democracia en España y a la culminación del golpe que empezó en mayo del 18 (después de la asonada catalanista del 17) con un discurso de Ábalos.
Pedro Sánchez hace como si no le incumbiera en absoluto que sus secuaces se sienten en el banquillo mientras desfilan por el Tribunal Supremo esas "azafatas de imagen" ante las que el juez Martínez Arrieta se queda sin palabras. En su asalto al Poder Judicial va ganando. Tiene al Tribunal Constitucional, a la Fiscalía General y a no pocos jueces y fiscales de su lado. Más la práctica totalidad del aparato del Estado. Y el ruido blanco, ese sonido constante y uniforme del sanchismo, un golpe de Estado de última generación, la eutanasia de la democracia.
Lo más popular
-
Ha ocurrido un error... - Libertad Digital MenúHa ocurrido un error...

¿Qué ha pasado?
No sabemos qué ha podido pasar exactamente. No obstante, nuestras máquinas nos han informado del problema, de modo que esperamos poder resolverlo en breve.
¿Qué hago ahora?
Tiene varias opciones:
- Puedes volver a la página de la que venías.
- Puede recargar la página. A veces eso lo arregla: la regla de oro de la informática es que salir y volver a entrar, o apagar y encender, soluciona un gran número de problemas.
- Puede volver a intentarlo en una hora a ver si se ha arreglado el problema.
- Puede escribirnos a soporte@libertaddigital.com y decirnos qué ha pasado.