Menú

Liga

Daniel Blanco

Real Madrid - Barcelona 2009: Una goleada para la historia

El Madrid luchaba por poner emoción a la Liga pero apareció por el Bernabéu un equipo de leyenda.

Daniel Blanco
0
El Madrid luchaba por poner emoción a la Liga pero apareció por el Bernabéu un equipo de leyenda.
El Barcelona pasó el rodillo por el Santiago Bernabéu | Instagram

Lo tenía Guardiola todo controlado. Días antes del partido se había encerrado en su despacho para intentar desgranar todos los puntos débiles del Real Madrid y ensalzar las virtudes de su equipo que, evidentemente, eran muchas. Contó posteriormente en alguna entrevista que, transcurridas varias horas de estudio, dijo "ya lo tengo" y supo cómo hacerle mucho daño al Real Madrid. Que incluso llamó a Leo Messi para contarle el plan y una misión algo especial para el argentino. Lo que se vio el 2 de mayo de 2009 en el césped del Bernabéu pasó a los anales el fútbol. Un 2-6 histórico que dejó huella.

Había sido una Liga casi impoluta para el Barcelona, que dejó escapar solo 7 puntos en la primera vuelta para un total de 50 y que le había llegado a sacar quince al eterno rival. El Madrid deambulaba en esa primera fase del campeonato entre el mal juego y las frases desafortunadas de su entrenador, campeón el año anterior, pero cansado ya de algunos mecanismos. Bernd Schuster cavó su tumba cuando, tras una derrota ante el Sevilla en el Bernabéu, se sentó en la sala de prensa y dijo "es imposible ganar en el Camp Nou la semana que viene, iremos a competir pero no podemos ganar". Y ahí se acabó su época en el banquillo blanco

Juande Ramos intentó reaccionar, le costó, con un juego pobre que no gustaba por la Castellana. Pero fue afianzando al equipo que, de repente, encadenó a finales de diciembre, enero y febrero, diez victorias consecutivas. Aprovechó el equipo blanco varios tropiezos del Barcelona y se puso a seis puntos, todavía eternos, pero que se veían con buenos ojos si se mira la temporada con perspectiva.

A finales de abril el Madrid remontó un partido imposible ante el Getafe en el Bernabéu y el Barça empató el fin de semana siguiente en Mestalla. Con cuatro puntos de ventaja visitaba el equipo de Guardiola el recinto blanco. Era el momento de que siguiera habiendo liga o no la hubiera. Después del partido en Chamartín sólo quedaban cuatro partidos para el final del campeonato.

Y ese sábado el plan de Guardiola comenzó a gestarse desde el pitido del árbitro. Messi abandonó su posición típica en la banda para jugar por detrás de Henry y de Eto’o. A pesar de eso, se adelantó el Madrid con un gol de Higuain que hizo rugir a todo el estadio. Guardiola miró a los suyos con el pulgar en alto. Nada cambiaría. Henry empató muy pronto, Puyol adelantó a los suyos y Messi hizo el tercero. El 1-3 del descanso dejaba bien a las claras quién dominaba, en una exhibición futbolística sin parangón.

Tras la reanudación, el gol de Ramos para despertar al Bernabéu pero sólo un minuto, lo que tardó en volver a marcar Henry. Con el Madrid roto y desolado, Messi y Piqué hicieron dos goles más. El Barcelona se marchaba de Madrid con el título en el bolsillo y pensaba ya en la batalla de Stanford Bridge de días después. Lo que vino ese mes de mayo es historia del fútbol, con todos los títulos para los de Guardiola.

De aquella tarde en el coliseo blanco queda el recuerdo de una goleada para la historia, de un equipo que bordó el fútbol y que llegó a su techo culminante dos años después tras la final de Wembley ante el United. De esa goleada se han escrito muchas cosas pero una, sobre todo, marca la historia reciente de este club. Esa posición de Messi jugando de mediapunta era nueva para el argentino y, desde entonces, apenas la ha abandonado, dejando la banda para situaciones extraordinarias. Ahora Messi es incluso un mediocentro en algunos partidos y domina desde más ámbitos el terreno de juego. Quizá esa tarde en el despacho de Guardiola todo se aclarara en la mente del entrenador. Convertir un jugador extraordinario, de dibujos animados hasta entonces, en una leyenda viva.

Daniel Blanco es subdirector de El primer palo

En Deportes

    0
    comentarios

    Servicios