ATAQUE PERMANENTE A LA IGLESIA
SP
Al llegar a final de año, solemos volver la vista atrás y hacer balance del tiempo pasado, de lo acontecido y de lo hecho. Ciertamente, en muchos aspectos, el año que ahora terminamos ha sido terrible, lo peor de todo, los atentados del once de marzo, pero después de ello, parece que los despropósitos se han ido sucediendo a gran velocidad. Voy a fijarme nada más en uno de ellos: la actitud gubernamental hacia la Iglesia Católica.