ENTREVISTA EN EL PAÍS
Los silencios del embajador en el Vaticano
Querido señor Embajador, no puedo por menos que aprovechar estas letras de felicitación de Navidad para manifestarle, en son de la paz que anuncia el nacimiento del Redentor, mi perplejidad por sus recientes declaraciones a María Antonia Iglesias, publicadas, cómo no, en el diario El País. No salgo de mi asombro cuando leo y releo algunas de sus respuestas, más propias de José Blanco en sus mejores momentos que de un embajador acreditado en la sede de la diplomacia más antigua del mundo.