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Javier Somalo

La URSE de Iglesias

No desprecio los planes de Iglesias ni creo que sea una broma lo del "horizonte republicano plurinacional" pero veo más cerca que otros el horizonte penal presuntamente pluridelictivo para el líder de Podemos.

Javier Somalo
No desprecio los planes de Iglesias ni creo que sea una broma lo del "horizonte republicano plurinacional" pero veo más cerca que otros el horizonte penal presuntamente pluridelictivo para el líder de Podemos.
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias. | EFE

El "horizonte republicano plurinacional" que dice ver Pablo Iglesias abriéndose en España bien podría ser la URSE, Unión de Repúblicas Socialistas de España. Pero como eso de España no cuadra mucho con la estética al uso quizá derivarían hacia algo menos nacional como el Sur de Europa, lo que dejaría unas siglas redondas: la URSSE. Sin "nostalgias", como reconoce Iglesias.

Lo del "horizonte republicano plurinacional" lo dijo el de Podemos en un curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid poco antes de reunirse en privado con José Luis Rodríguez Zapatero, convertido ya en el mejor representante en España de la narcodictadura venezolana de Nicolás Maduro… Zapatero, "mi príncipe", que dijo Delcy Rodríguez, la del nuevo oro del comunismo.

Los que, para echar a Felipe VI, acusan a Juan Carlos I de lucrarse con comisiones, cuentas opacas y demás subterfugios financieros mantienen una línea muy similar de financiación y ni siquiera han sido útiles para la democracia española. Venezuela e Irán son el Moscú de este nuevo comunismo, tan tutelado como siempre, que ya se sienta en el Gobierno de España y que quiere echar al Rey por ser el obstáculo más sólido para sus planes. Así que pocas bromas con el "horizonte republicano plurinacional" que ya comenzó el 1 de octubre de 2017 con un golpe de Estado que no se quiere reconocer y que nos deparará, si no lo impedimos, cosas como estas:

  • Eliminar la propiedad. Es el primer y más importante paso porque lo es también para el individuo y su libertad. Que Iglesias cambiara el pisito de Vallecas por una finca en Galapagar no significa nada para nadie más. El resto de los mortales debe hacer sitio a los okupas sin más explicaciones. Lo ha dicho muchas veces pero, para ayudar a las memorias reacias, una de las ocasiones más claras fue en 2018 y aquí dimos buena cuenta de ello.
  • Nacionalizar la banca, la sanidad, la educación y los medios de comunicación. No se trata de fomentar lo público sino de prohibir y perseguir lo privado al más puro estilo de su mentor Hugo Chávez. En el caso de los medios de comunicación privados, Iglesias dijo en 2013: "Un periódico que es propiedad de una empresa ataca, por su mera existencia, la libertad de expresión. Ataca la democracia".
    La falacia en la distinción entre lo público como gratis y lo privado como caro y elitista no es patrimonio de Podemos; los socialistas de todos los partidos siempre lo han difundido, pero Iglesias lo lleva a la exterminación.
  • Convertir el salario mínimo en máximo y ceder cualquier posible excedente a una causa común que siempre es ajena. Para el comunismo, lo mínimo es lo único porque lo superior significa ascender, prosperar, creer en uno mismo. El comunismo es la extinción de las clases medias a cambio de un sistema basado en una élite gobernante y un proletariado. Sucede lo mismo con la llamada renta vital: sobrevivir apenas para depender del Estado, en este caso, de la República. En definitiva, impedir la meritocracia, la sana competitividad y, de paso, destrozar el mercado laboral provocando una maravillosa y casi matemática igualdad en el paro.
  • Guillotinar al Borbón. ¿Una broma? En ningún caso. Además del famoso comentario de Pablo Iglesias en su programa Fort Apache donde dijo que "la guillotina es la madre de la democracia", su actual pareja, a la sazón ministra de Igualdad, Irene Montero, también quiso dedicar a Felipe VI su particular tarjeta de presentación, ya en 2013: "Felipe, no serás rey, que vienen nuestros recortes y serán con guillotina". Conviene insistir: Pablo Iglesias es vicepresidente y su novia es ministra.
  • "Arderéis como en el 36". Los verificadores de mentiras ajenas o fabricantes de las mentiras auténticas sostienen que en el juicio contra Rita Maestre no se pudo demostrar que gritara la famosa frase –errática, porque empezaron en el 31– sobre la quema de Iglesias y conventos. Por lo visto, lo que dijo en el asalto a la Capilla del Campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid el día 10 de marzo de 2011 la después concejala y hoy de vuelta a su normalidad de la nada, fue algo así como: "Vamos a quemar la Conferencia Episcopal". Quizá nos faltó entender que lo harían avisando y sin nadie dentro. Entre jueces y obispos dejaron el asalto en cosas de la edad.

El resto de cantinelas coreadas –"Menos rosarios y más bolas chinas", "El Papa no nos deja comernos las almejas", "Sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios"– mientras violaban la libertad religiosa de las personas libremente congregadas en una capilla forma parte de muy distintas prácticas que, lejos de estar prohibidas, parecen bastante usuales en las filas moradas sin más límite que la prudencia a la hora de presumir de ellas. En todo caso, sabemos a ciencia cierta que Podemos prefiere la ortodoxia de los ayatolás a cualquier otra: la que marca que una tertuliana de Hispan TV –la tele de Podemos presuntamente financiada por Irán– debía taparse el escote: "Tía, pues aquí te tienes que tapar porque lo exige el patrocinador, la tele de Irán". Le sucedió a Beatriz Talegón y ni por esas se ha convencido. Pablo Iglesias dejó claro su cínico argumento para cerrar tan molesto capítulo:

"A los alemanes les interesaba poner un tren a Lenin para que desestabilizara Rusia; a los iraníes les interesa que se difunda en América Latina y en España un discurso de izquierdas porque afecta a sus adversarios. ¿Lo aprovechamos o no lo aprovechamos? Para mí, quien haga política tiene que asumir cabalgar contradicciones y nosotros estamos dispuestos a cabalgarlas (…) ¿Son contradicciones? Por supuesto que sí. Las mujeres que trabajan en Hispan, que presentan programas, tienen que aparecer con un pañuelo que les rodea la cabeza. ¿A mí me gusta eso? No, no me gusta, no me gusta. ¿Eso es un motivo por el cual yo podría permitirme decir: 'Ah, ¿pues entonces no trabajamos en esta cadena'. No, creo que es más efectivo lo que estamos haciendo".

A mucha gente le hacían hasta gracia las bravuconadas de Iglesias y su banda. Ese parecer se lo debemos a las tertulias televisivas que han querido convertir la política en un espectáculo rentable y cuanto más histriónico, mejor. Pero después de Tómbola, todo fue un error.

Quizá ya no se tomen tan a broma a Iglesias pero siguen pensando que un país no puede dar marcha atrás, así como así, porque llegue un iluminado. Pues que se lo digan a los iraníes y a los venezolanos que antes iban a la universidad. Aun así, esgrimirán, con menos sorna que antaño, que en nuestro caso no lo consentiría Europa. Pues que repasen dónde estamos y que pregunten a los exiliados catalanes si se sienten seguros con Europa velando por su igualdad en las tiendas, en los colegios o en las oposiciones. O a los que necesitan dos años de media para recuperar una propiedad ocupada ilegalmente –allanada, robada, violentada– por delincuentes con patente de corso.

Por último, los incrédulos zanjarán que estas cosas pasaban antes pero que ahora hay mecanismos que impiden su repetición. Pues nos siguen confinando para luchar contra una pandemia y ocultando el número de muertos. Son esas cosas que, hoy en día, no pueden suceder y que suceden mientras tratamos de convencernos de lo contrario. Eso sí, más verdes y más conectados. Pero igual de imbéciles que casi siempre.

Una brizna de optimismo. No desprecio los planes de Iglesias ni creo que sea una broma lo del "horizonte republicano plurinacional" porque eso ya empezó en Cataluña. A los hechos anteriormente citados me remito. Pero veo más cerca que otros el horizonte penal presuntamente pluridelictivo para el líder de Podemos. Sería lo único que podría librarnos de la URSE, o la URSSE.

Muerto Chávez, queda en el aire para su sucesor en España aquella frase del todavía emérito que brilló en sus aciertos y que sigue sonando a gloria: "¡Por qué no te callas!".

Javier Somalo, director del Grupo Libertad Digital.

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