
La distinción entre lo que hace el cerebro y lo que se atribuye a la mente sigue generando confusión incluso en divulgación científica. Así lo han explicado los psicólogos María Ibáñez y Jesús Jiménez en su espacio semanal en Es la Mañana de Fin de Semana de esRadio, donde han advertido de que se están mezclando conceptos neurocientíficos con procesos psicológicos.
Los especialistas señalan que los avances en neurociencia están permitiendo conocer mejor el funcionamiento del cerebro, pero advierten de que no todo puede atribuirse a este órgano. Según explican, se está extendiendo la idea de que el cerebro 'decide' o 'protege', algo que consideran un error de base.
El cerebro como órgano y la mente como actividad
Durante la conversación, María Ibáñez ha definido el cerebro como el órgano a través del cual la mente se comunica con el cuerpo. "Es como si creyéramos que el teléfono móvil tiene voluntad propia", ha señalado, en referencia a la confusión entre estructura y función. En su explicación, insiste en que el cerebro cumple funciones mecánicas como la memoria, el habla o la percepción, mientras que la mente engloba aspectos como las emociones, la voluntad o el pensamiento. "La mente dirige el cerebro", afirma.
Jesús Jiménez ha reforzado esta idea subrayando que atribuir comportamientos complejos al cerebro puede llevar a errores en el abordaje terapéutico. "La ansiedad no la produce el cerebro, la produce la mente, que afecta al cerebro", ha explicado.
Neuroplasticidad y confusión de conceptos
Uno de los puntos centrales del debate ha sido la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para adaptarse y reorganizarse. Los psicólogos reconocen su importancia, pero advierten de que no debe confundirse con el origen de los procesos psicológicos.
"Se está estudiando cómo el cerebro se reorganiza, pero eso no significa que todo lo que sentimos sea cerebral", ha apuntado Ibáñez, diferenciando entre los avances médicos y la interpretación psicológica de esos cambios.
En este sentido, insisten en que reducir emociones o conductas a estados cerebrales puede generar una visión incompleta del ser humano.
Cuando el cerebro no explica todo
Los especialistas han señalado que algunas experiencias, como las sensaciones fuera del cuerpo o el llamado síndrome del miembro fantasma, muestran que la relación entre mente y cerebro es más compleja de lo que a veces se plantea.
"Hay cosas que no se pueden demostrar solo desde el cerebro", ha explicado Jiménez, defendiendo la necesidad de integrar la experiencia subjetiva en el análisis psicológico.
Ambos coinciden en que comprender esta diferencia es clave para evitar errores en el tratamiento de problemas emocionales y en la interpretación de la conducta humana.
