
La interna Rosa Peral ha sido trasladada del Centro Penitenciario Mas d'Enric al Centro Penitenciario Brians 1, en un nuevo episodio dentro de su trayectoria penitenciaria marcado por conflictos disciplinarios. La decisión ha sido adoptada por la Secretaría de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima y ya se ha hecho efectiva, por lo que la reclusa se encuentra ahora en el módulo de ingresos del centro barcelonés.
El traslado se produce después de que, según adelantó el Diario de Tarragona, Peral hubiera llegado a idear un plan para agredir a una funcionaria del módulo de mujeres de la prisión de Tarragona. Esta información, basada en fuentes conocedoras del funcionamiento interno del centro, apunta a que la conducta habría motivado la decisión disciplinaria. No obstante, la abogada de la interna rechaza de plano esta versión y sostiene que no existe ningún expediente reciente que justifique el cambio de centro.
Peral cumple una condena de 25 años de prisión por el conocido como crimen de la Guardia Urbana, en el que fue asesinada su pareja, Pedro Rodríguez. En el caso también fue condenado el exagente Albert López, amante de Rosa Peral y considerado coautor de los hechos. Desde su ingreso en prisión provisional el 16 de mayo de 2017, apenas dos semanas después del crimen, la expolicía ha pasado por varios centros penitenciarios catalanes.
Antecedentes conflictivos
Su recorrido comenzó en Wad-Ras, la cárcel de mujeres de Barcelona, donde ya protagonizó un primer incidente al intentar agredir a la directora del centro, lo que motivó su traslado inicial a Brians 1. Posteriormente fue destinada a Mas d’Enric, en Tarragona, donde permanecía desde febrero de 2021 y donde ha pasado cerca de cinco años en el módulo femenino.
Durante esta última etapa, su comportamiento ha vuelto a situarla en el foco de los responsables penitenciarios. Según el medio citado, la interna habría protagonizado otros episodios conflictivos, incluido un intento de agresión a funcionarios en 2024, además de otras conductas contrarias a las normas del centro. El supuesto plan reciente para atacar a una funcionaria se enmarcaría en este historial conflictivo.
El caso Peral sigue siendo uno de los más mediáticos de la crónica negra reciente en España. Su notoriedad, que comenzó con el crimen en 2017, resurgió con fuerza en 2023 tras el estreno de la serie El cuerpo en llamas, que volvió a situar su figura en el centro del debate público. A ello se suman sus acciones judiciales posteriores, como las demandas de Peral contra plataformas audiovisuales o los recursos presentados para revisar su condena.
Precisamente, la defensa de Peral ha recurrido el traslado ante el juzgado de vigilancia penitenciaria, al considerar que se trata de una medida "sorpresiva" y carente de transparencia. La letrada sostiene que no se les han comunicado los motivos concretos del cambio y vincula la decisión a otros procedimientos judiciales abiertos en los que está implicada su clienta, una interpretación que contrasta con la versión que apunta a razones estrictamente disciplinarias.
Con este nuevo traslado a Brians 1, Peral regresa a un centro en el que ya estuvo anteriormente y donde continuará cumpliendo su condena.


