
La Guardia Civil ha desmantelado un grupo criminal altamente especializado en el robo con fuerza en distintas entidades bancarias. La operación se ha saldado con la detención de los seis integrantes de esta red, a los que se les imputa la autoría de múltiples asaltos en sucursales de Burgos, Valladolid, Albacete, Cuenca y Toledo. Tras pasar a disposición judicial, todos ellos han ingresado en prisión preventiva.
Las investigaciones de la Guardia Civil arrancaron en el mes de octubre de 2025, momento en el que se detectó un inusual incremento de sustracciones de vehículos de alta gama en la Comunidad de Madrid. Estos automóviles eran una pieza clave en el engranaje delictivo de la banda, ya que los utilizaban para desplazarse a los lugares de los atracos y garantizarse una rápida huida. Para evitar ser rastreados, los delincuentes modificaban las matrículas originales, sustituyéndolas por placas robadas o dobladas.
#OperacionesGC I Detenidos en #Madrid 6 expertos ladrones de bancos que operaban por todo el territorio nacional.
👉Actuaban con gran rapidez, utilizando vehículos de alta cilindrada y herramientas altamente especializadas para cometer sus robos en cuestión de minutos.
Se les… pic.twitter.com/Xchrz44JAo
— Guardia Civil (@guardiacivil) May 6, 2026
Según la Benemérita, la operativa de la organización delataba profesionalidad y un profundo conocimiento de los sistemas de alarma. Según han detallado fuentes del Instituto Armado, los asaltantes llegaban de madrugada a localidades de pequeño tamaño, donde la presencia policial es menor. Una vez allí, inutilizaban las medidas de seguridad de los bancos cortando el cableado o sirviéndose de inhibidores de frecuencia. Su rapidez era tal que, en una de sus actuaciones, lograron llevarse una caja fuerte con 140.000 euros en una noche.
Para ocultar los coches robados entre un golpe y otro, la banda utilizaba una parcela agrícola situada en la Vega de Chinchón, en Madrid. Desde allí, planificaban sus incursiones a municipios como Cardeñadijo (Burgos), Montemayor de Pililla (Valladolid), Barrax (Albacete), La Puebla del Salvador (Cuenca), o El Torrico y Casarrubios del Monte (Toledo). Esta meticulosa planificación demuestra el alto grado de sofisticación con el que funcionaba.
La operación ha culminado con cinco registros domiciliarios en los que los agentes han incautado "material altamente especializado". Entre los efectos recuperados se encuentran cuatro vehículos, pinzas hidráulicas, una lanza térmica, radiales, inhibidores de frecuencia, llaves vírgenes, extractores de bombines y dispositivos de geolocalización GPS. Asimismo, se han localizado cámaras de vídeo encubiertas, dinero en efectivo y la ropa utilizada durante la comisión de los delitos. En total, el trabajo conjunto de las Comandancias de Madrid, Toledo y Burgos ha permitido esclarecer hasta 32 hechos delictivos atribuidos a esta organización.
