
L D (EFE) La carrera enfila la última recta con el máximo interés tras no cumplirse los pronósticos establecidos, algo óptimo para la salud de la presente edición. Heras no remató en su terreno de montaña, Valverde reaccionó como los campeones y Pérez aportó el condimento ideal para que el plato satisfaga a todos los seguidores de la Vuelta.
Por si fueran pocas estas premisas, el recorrido hasta Madrid ofrece escenarios para todos: queda el final en alto de La Covatilla en "territorio Heras", la montaña de abulense y madrileña y la cronometrada final en la capital de España. Los directores de los equipos no se atreven a apostar por un ganador. Pocos ocultan que a priori esperaban conocer el nombre de un líder sólido a la salida de Sierra Nevada, pero se quedaron sorprendidos al ver cómo el jersey oro se dejaba en sus rampas la mayor parte de su renta y que un tal Santi Pérez se subía al carro de la fama.
De manera que vuelta a empezar y reparto de nuevas quinielas. El carácter imbatible de Heras en Calar Alto no se ratificó en la montaña. El bejarano ha sembrado dudas y no supo aprovechar su ocasión ante el gran enemigo a batir, que no es otro que Alejandro Valverde. El corredor del Comunidad-Valenciana Kelme impartió una lección en Sierra Nevada. Un enorme corredor que a punto estuvo de retirarse por una caída en la undécima etapa, dio la talla en el escenario donde tenía que haber arrasado su rival del Liberty, y llega reforzado física y mentalmente ante el esprint final de la carrera.
Heras se verá obligado a sacar la artillería pesada en La Covatilla y quién sabe si a planificar emboscadas en las cumbres de Ávila, pues su ventaja sobre Valverde es exigua y no le garantiza nada al vencedor de la ronda 2003. Una llegada igualada a la contrarreloj final de Madrid daría más boletos a Valverde. Santi Pérez, en gran momento de forma como demostró ganando dos etapas consecutivas, ya tiene el permiso de su director, Álvaro Pino, para "luchar por todo". Se encuentra a 1.45 del líder y con ganas de firmar algo grande. Puede ser juez y parte en la lucha entre Liberty y Kelme. Además, los técnicos, no descartan en la lucha por el cajón a los Mancebo, Nozal y Sastre, a 2:02, 3:45 y 6:12, respectivamente.
Hasta el Paseo de La Castellana se anuncia el no va más. Está en juego la Vuelta, que supondría igualar las tres victorias del suizo Tony Rominger en caso del triunfo de Heras, o confirmar el nacimiento del campeón del futuro, si gana Valverde. Pérez, de momento, queda como un descubrimiento que alumbrará en breve el ciclismo español. El pelotón recuperó fuerzas en Extremadura y la mayoría de los corredores salieron a rodar por espacio de unas dos horas. En dos días se empezarán a librar las batallas decisivas. Hay Vuelta, y esa es la mejor noticia para una carrera que necesita nuevos estímulos.
Este martes se abre la recta final de la Vuelta con la disputa de la decimosexta etapa, entre Olivenza y Cáceres, de 190,1 kilómetros de recorrido. Se trata de la última opción para los esprinters ante de llegar a Madrid, pues el perfil es completamente llano. Los aventureros deberán aprovechar sus opciones, pues la carrera, tal y como está la general de apretada, estará muy controlada.
Por si fueran pocas estas premisas, el recorrido hasta Madrid ofrece escenarios para todos: queda el final en alto de La Covatilla en "territorio Heras", la montaña de abulense y madrileña y la cronometrada final en la capital de España. Los directores de los equipos no se atreven a apostar por un ganador. Pocos ocultan que a priori esperaban conocer el nombre de un líder sólido a la salida de Sierra Nevada, pero se quedaron sorprendidos al ver cómo el jersey oro se dejaba en sus rampas la mayor parte de su renta y que un tal Santi Pérez se subía al carro de la fama.
De manera que vuelta a empezar y reparto de nuevas quinielas. El carácter imbatible de Heras en Calar Alto no se ratificó en la montaña. El bejarano ha sembrado dudas y no supo aprovechar su ocasión ante el gran enemigo a batir, que no es otro que Alejandro Valverde. El corredor del Comunidad-Valenciana Kelme impartió una lección en Sierra Nevada. Un enorme corredor que a punto estuvo de retirarse por una caída en la undécima etapa, dio la talla en el escenario donde tenía que haber arrasado su rival del Liberty, y llega reforzado física y mentalmente ante el esprint final de la carrera.
Heras se verá obligado a sacar la artillería pesada en La Covatilla y quién sabe si a planificar emboscadas en las cumbres de Ávila, pues su ventaja sobre Valverde es exigua y no le garantiza nada al vencedor de la ronda 2003. Una llegada igualada a la contrarreloj final de Madrid daría más boletos a Valverde. Santi Pérez, en gran momento de forma como demostró ganando dos etapas consecutivas, ya tiene el permiso de su director, Álvaro Pino, para "luchar por todo". Se encuentra a 1.45 del líder y con ganas de firmar algo grande. Puede ser juez y parte en la lucha entre Liberty y Kelme. Además, los técnicos, no descartan en la lucha por el cajón a los Mancebo, Nozal y Sastre, a 2:02, 3:45 y 6:12, respectivamente.
Hasta el Paseo de La Castellana se anuncia el no va más. Está en juego la Vuelta, que supondría igualar las tres victorias del suizo Tony Rominger en caso del triunfo de Heras, o confirmar el nacimiento del campeón del futuro, si gana Valverde. Pérez, de momento, queda como un descubrimiento que alumbrará en breve el ciclismo español. El pelotón recuperó fuerzas en Extremadura y la mayoría de los corredores salieron a rodar por espacio de unas dos horas. En dos días se empezarán a librar las batallas decisivas. Hay Vuelta, y esa es la mejor noticia para una carrera que necesita nuevos estímulos.
Este martes se abre la recta final de la Vuelta con la disputa de la decimosexta etapa, entre Olivenza y Cáceres, de 190,1 kilómetros de recorrido. Se trata de la última opción para los esprinters ante de llegar a Madrid, pues el perfil es completamente llano. Los aventureros deberán aprovechar sus opciones, pues la carrera, tal y como está la general de apretada, estará muy controlada.