
Los datos de la Tesorería General de la Seguridad Social y el Ministerio de Trabajo han certificado un mes de marzo histórico para el archipiélago. Canarias ha liderado la creación de empleo en España con 15.421 nuevos afiliados, lo que eleva el total de personas en activo a la cifra récord de 915.225. Paralelamente, el paro registrado ha experimentado su mayor descenso en dieciséis años, situándose por debajo de la barrera de los 160.000 desempleados. Sin embargo, tras la contundencia de las cifras de afiliación, el análisis técnico revela una economía que crece de forma extensiva pero que sigue enfrentando debilidades en su estructura de valor.
Sumar afiliados sin multiplicar riqueza
Desde una óptica económica, el impulso de marzo responde a la inercia del sector servicios y a la campaña de Semana Santa, factores que tradicionalmente actúan como motores de la contratación estacional. El problema, sin embargo, persiste en la causa raíz: un modelo que suma puestos de trabajo pero que mantiene una productividad por trabajador estancada. Mientras la afiliación crece a ritmos récord, el PIB per capita regional continúa sin converger con la media europea, lo que indica que el empleo creado se concentra en sectores de bajo valor añadido y alta intensidad de mano de obra.
La aritmética del mercado laboral canario muestra además una fuerte dependencia de la microempresa y el autoempleo, colectivos que operan bajo una presión fiscal y unos costes de insularidad que limitan su capacidad de ahorro e inversión en bienes de equipo. En una región donde el 48% de los hogares carece de remanente financiero, el aumento de la ocupación alivia la presión social inmediata, pero no garantiza por sí solo la resiliencia económica a largo plazo. Se trata, por tanto, de un crecimiento en volumen que no viene acompañado de una mejora proporcional en la solvencia de las familias.
Canarias se acerca a la meta del millón de trabajadores en un escenario de máximos históricos, pero con el desafío pendiente de transformar esa masa laboral en un incremento real de la renta disponible. La verdadera noticia técnica, más allá de la bajada del paro, reside en la capacidad del sistema para generar empleos que permitan la acumulación de capital y no solo la subsistencia. Menos enfoque en el dato bruto de afiliación y más atención a la libertad de mercado y a la seguridad jurídica es lo que determinará si este récord de marzo es un pilar sólido o simplemente un pico estacional en una economía estructuralmente tensionada.

