
El oportunismo de Sánchez ante una gestión migratoria colapsada
La jornada, que comenzó con el aterrizaje del pontífice en la Base Aérea de Gando a las 10:30 horas, tras la llegada de Pedro Sánchez a bordo del Falcon presidencial, ha dejado grandes titulares institucionales, pero sobre todo muestras de un oportunismo político constante. Donde más claramente se vio fue en el puerto de Arguineguín. El presidente del Gobierno no dudó en protagonizar una fotografía sosteniendo a un bebé en brazos durante un encuentro con familias migrantes, en un claro intento de imitar la calidez del pontífice.
Esta escena, que viene diseñada por Moncloa, ante unas 1.800 personas, ha sido recibida con un merecido recelo. Diversos sectores acusan al líder del Ejecutivo de utilizar el drama humanitario y la vulnerabilidad de los menores como un decorado para eclipsar todos los casos de corrupción que ocupan ahora mismo al PSOE. Para corroborar la estrategia de distracción, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, salió rápidamente a intentar convencer a la opinión pública de que el mensaje de solidaridad de León XIV supone un "respaldo implícito" a las políticas del Gobierno.
Mientras Moncloa se escuda en el mensaje de humanidad que nos da el Papa, Canarias sigue soportando en solitario una presión migratoria insostenible, marcada por la falta de un plan de reparto estatal eficiente y el colapso crónico de sus recursos asistenciales. La propia presencia del Papa en las islas es el reflejo nítido del fracaso de las políticas de control y cooperación en origen del Ejecutivo central.
Interpelación desde el "muelle de la vergüenza" y oraciones políglotas
El viaje ha estado cargado de simbolismo. En el muelle de Arguineguín, bautizado como el "muelle de la vergüenza", León XIV presidió un emotivo homenaje donde se bendijo un altar a la Virgen del Carmen con una cruz armada con restos de maderas de los propios cayucos. Desde allí, el Papa lanzó una dura advertencia a las autoridades europeas, coincidiendo con la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo:
"La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera. No se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios."
El viaje, que coincide con la festividad del Sagrado Corazón de Jesús, se ha convertido en la celebración más políglota de su pontificado en España. En los actos eclesiásticos se han incluido rezos en castellano, inglés, francés y wolof (lengua hablada en Senegal, Gambia y Mauritania), elevando una petición especial por los miles de refugiados que pierden la vida en el Atlántico.
La Iglesia local retrata la reality: vivienda, precariedad y turismo
Tras recibir la llave de oro de la ciudad de manos de la alcaldesa, Carolina Darias, el pontífice se dio un baño de masas en su traslado en papamóvil por los barrios históricos de Triana y Vegueta, hasta llegar a la Catedral de Santa Ana. En un encuentro de carácter estrictamente religioso, ya sin la presencia de las autoridades nacionales, la Iglesia local aprovechó para bajar a la tierra los discursos idílicos de la izquierda y el laicismo militante.
El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos Pérez, tomó la palabra para retratar con crudeza los problemas estructurales que asfixian a los ciudadanos de las islas. Como la asfixia social, Mazuelos puso el foco sobre la severa precariedad laboral, las extremas dificultades de acceso a la vivienda y la soledad de los ancianos. Sobre el turismo, aunque reconoció el sector como el principal sustento de las familias, advirtió sobre el desafío de un modelo que a menudo promueve "una cultura centrada en el consumo y el bienestar inmediato", alertando de una creciente secularización que debilita la transmisión de la fe y el tejido social.
El clero local obsequió a León XIV con una investigación sobre su árbol genealógico, emplazando al pontífice a confirmar los indicios de un posible origen canario en su linaje.
Broche de oro en Siete Palmas y rumbo a Tenerife
Tras almorzar un menú de productos locales elaborado por los alumnos de Hoteles Escuela de Canarias (Hecansa) en el Palacio Episcopal, el Santo Padre protagonizó el punto culminante de la jornada en Siete Palmas. El Estadio de Gran Canaria se vistió de gala para acoger una misa multitudinaria ante unas 40.000 personas, en un acto que contó con la presencia del presidente autonómico, Fernando Clavijo.
Con el fervor de los fieles grancanarios aún latente, el amplio dispositivo de seguridad, coordinado por la Guardia Civil, ultima los detalles para el traslado del pontífice mañana, viernes 12 de junio, a la isla de Tenerife. Allí, la agenda oficial incluye una esperada e incómoda visita al centro de acogida de Las Raíces, donde León XIV conocerá de primera mano la cruda realidad del terreno que la propaganda de Moncloa pretende maquillar con una fotografía.