
El Pleno del Ayuntamiento de Teror, municipio situado en la isla de Gran Canaria, ha aprobado esta semana la concesión de su máxima distinción local a las Fuerzas Armadas. En concreto, el galardón recaerá sobre el Regimiento de Infantería Canarias nº 50. Se trata de un merecido reconocimiento oficial a su "ejemplar trayectoria histórica" y al permanente servicio a la sociedad canaria que sus valerosos miembros prestan día tras día en beneficio del interés general.
Según ha informado la Corporación en un comunicado oficial, el solemne acto de entrega de esta condecoración tendrá lugar el próximo 17 de septiembre. La emblemática plaza del Pino acogerá el multitudinario evento a partir de las 21:00 horas. Durante la misma velada institucional, el Consistorio también otorgará el título de hijo adoptivo al doctor Juan Antonio Hernández Navarro, así como otras distinciones destacadas a la tradicional Traída de los Arcos de Arbejales y a la empresa de transporte Salcai-Utinsa, cuyas concesiones ya fueron aprobadas el pasado mes de junio.
El Ayuntamiento ha querido explicar detalladamente que la estrecha vinculación entre la unidad militar y la Villa de Teror posee un profundo significado que trasciende lo meramente institucional para adentrarse en lo simbólico y espiritual. Este arraigado lazo histórico está firmemente cimentado en la devoción compartida a Nuestra Señora del Pino, que ostenta el título de patrona de la Diócesis de Canarias. Esta inquebrantable lealtad a las tradiciones ha permitido que los soldados sean una figura insustituible en la región.
Desde hace varias décadas, los efectivos castrenses participan de manera ininterrumpida y con gran solemnidad en los principales actos religiosos e institucionales que se celebran cada final de verano. Las conocidas como Fiestas del Pino constituyen uno de los acontecimientos de mayor relevancia, arraigo popular y fervor de toda Gran Canaria, atrayendo a multitud de fieles. El acompañamiento de las tropas durante el recorrido refleja el sólido y duradero compromiso que el Ejército de Tierra mantiene intacto con todos los ciudadanos del archipiélago.
Como recuerda la propia Administración local en su escrito, la imponente presencia de la Bandera, la Compañía de Honores y la Banda de Guerra contribuye de forma decisiva cada año a "engrandecer los actos solemnes" que son organizados habitualmente en honor de la patrona. Asimismo, las autoridades civiles locales concluyen subrayando que este constante despliegue militar pone de manifiesto los sólidos vínculos de colaboración y respeto, así como el enorme afecto, que rigen la convivencia entre las Fuerzas Armadas y el municipio canario.
