
La líder de Aliança Catalana y alcaldesa de la localidad gerundense de Ripoll, Silvia Orriols, está de moda. Las encuestas muestran un crecimiento constante y cada vez más espectacular. En la última entrega del CIS catalán alcanzaba la segunda posición en unas eventuales elecciones al Parlamento, solo por detrás del PSC. Analistas rigurosos sostienen que Aliança Catalana podría ganar perfectamente las próximas elecciones autonómicas y solo la podría apartar de la Generalidad una alianza de socialistas, ERC y Junts, la principal víctima demoscópica de la voracidad de Orriols.
Por si no fuera suficiente, la invasión de Ceuta ha dado más vuelo a su discurso tajante contra la inmigración y contra cualquier tipo de confraternización con el islam. Su posición es rechazada por ERC y Junts pero está provocando un notorio giro de esas formaciones en materia de inmigración y seguridad, debates que Orriols vincula sin subterfugios. También supera por elevación a PP y Vox, cuyos portavoces en Cataluña no gozan de la notoriedad en auge de la alcaldesa y diputada.
Elogios en Estados Unidos
La invasión de Ceuta ha servido además para relanzar a la política catalana fuera del reducido ámbito regional. Sus mensajes han tenido eco en The New York Times, medio en el que el columnista Christopher Caldwell le dedica no pocos elogios por su discurso directo. Caldwell llega al extremo de identificar a Orriols con una profunda renovación del catalanismo que habría pasado —según la visión de este ensayista— de "combatir el fascismo" a "combatir la globalización". En el texto también se habla de Ceuta, de la "desorientación de la clase política española" en contraposición con los mensajes emitidos por la dirigente separatista en X.
La reacción ante la invasión en Ceuta
"A los catalanes nos golpeaban con porras y nos disparaban pelotas de goma por votar en un referéndum... ¿Habéis visto porras o pelotas de goma en Ceuta? Es urgente desembarazarnos de este Estado que permite la violación reiterada de sus fronteras", aseguraba Orriols en dicha red social.
La líder de Aliança Catalana no oculta ni sus ideales separatistas ni su odio a España, pero capta votos también del PP y Vox. Y lo hace a través de mensajes como este del pasado 1 de agosto: "Cataluña todavía se puede salvar. Esto ya no va de Cataluña y España. Va de civilización y barbarie. ¿Y tú qué eliges? Salvemos Cataluña. Estado catalán". Enlaza con el electorado de Vox y PP que percibe la degradación de Cataluña y aboga por Orriols como mal menor a pesar de su independentismo.
El Camp Nou, con Orriols
"¡Silvia Orriols es la solución!", coreaba una parte sustantiva del público asistente al trofeo Joan Gamper en el Camp Nou. El Barça se enfrentaba al equipo egipcio Al-Ahly el pasado 19 de agosto cuando un grupo de aficionados del club visitante desplegó sus banderas. Los hinchas egipcios fueron desalojados con cierta violencia mientras ese eslogan a favor de la líder separatista se erigía en la banda sonora azulgrana.
A los pocos días, El Periódico de Catalunya difundía que un histórico dirigente de los Boixos Nois se estaba encargando de reclutar un "equipo de seguridad" para proteger a Silvia Orriols durante la ofrenda en el Foso de las Moreras —la congregación que reúne a los elementos más radicales del separatismo un día antes de la Diada—. Ese preludio del 11 de Septiembre suele degenerar en enfrentamientos físicos entre facciones y es un lugar de alto riesgo para un político.
Despliegue de Aliança en el Fossar
Pero Silvia Orriols está dispuesta a asestar la estocada definitiva contra Junts, ERC y la CUP con un protagonismo absoluto durante esta Diada. De entrada, no estará precisamente sola en el foso sino arropada por cientos de afiliados y simpatizantes procedentes de toda Cataluña. Aliança Catalana ha contratado al menos una decena de autocares que partirán desde los cuatro puntos cardinales de la región en dirección a Barcelona.
Además, Silvia Orriols también ha anunciado su presencia en la manifestación de la Diada. Y es difícil que en esta ocasión se le aplique a su partido el cordón sanitario establecido por las organizaciones y partidos independentistas en anteriores ediciones de la exhibición anual separatista. Esta vez ni la Asamblea Nacional Catalana (ANC) tiene la fuerza necesaria ni ERC, Junts o la CUP tienen crédito para imponer sus reglas. Orriols pretende que su fuerza en los sondeos comience a tener un reflejo en las calles y este 11 de Septiembre es contemplado como el punto de salida hacia la campaña municipal y para las autonómicas, previstas si Salvador Illa apura su mandato para junio de 2028.
Prueba de la ambición municipalista de Aliança Catalana como trampolín a la Generalidad es su formidable despliegue en toda la región. No hay partido ahora mismo en Cataluña más activo que el de Silvia Orriols. La izquierda separatista insiste además en concederles un mayor protagonismo con escraches, agresiones y abucheos en las plazas donde se instalan los tenderetes aliancistas.
