La agenda de los Reyes ha estado marcada esta semana por diferentes actos institucionales. El primero, la asistencia del rey Felipe VI a la confirmación de los príncipes Vicent y Josephine de Dinamarca ya que el Rey es padrino del príncipe. Después los Reyes recibieron la visita de presentación del presidente de Portugal y su esposa, y al día siguiente estuvieron en la entrega del Premio Cervantes, el galardón más importante de las letras españolas concedido al mexicano Gonzalo Celorio y que ha tenido lugar en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.
El Rey se trasladó hasta Dinamarca para asistir a la confirmación del príncipe Vicent, en un acto de relevancia religiosa e institucional. Vicent es uno de los 13 ahijados que tiene Felipe VI, entre los que destacan desde hijos de algunos de sus amigos más íntimos, a sus sobrinos Victoria de Marichalar o Miguel Urdangarín, y royals como la princesa Ingrid Alexandra de Noruega o el príncipe Vincent.

Entre las curiosidades de la jornada, el príncipe heredero Christian le indicó a su hermano pequeño cómo debía hacer la reverencia al Rey, incluso a la princesa Josephine le indicó cómo debía hacer una correcta reverencia, si bien lo hizo al revés de lo que le habia indicado su hermano. Imagino que por los nervios del momento.
También el Rey tuvo un gesto cariñoso con la Reina Mary, tras el fallecimiento de su padre, comentándole que sentía su pérdida. Después del acto, la Casa Real danesa subió a sus redes sociales una serie de imágenes y vídeos de los confirmados así como de la familia, incluso con declaraciones de los príncipes hablando de cómo habían vivido este día o cómo se sentían después de la pérdida reciente de su abuelo materno. La verdad, es que estaría genial sí aquí Casa Real hiciera lo mismo, porque realmente las imágenes son de diez y la sensación de cercanía que ofrecen, también.
Continuando con su agenda institucional, los Reyes recibieron en el Palacio Real de Madrid al nuevo presidente de la República Portuguesa, António José Seguro, y a su esposa, Margarida Maldonado Freitas, tras su elección como nuevo presidente, y a cuya toma de posesión acudió Felipe VI el pasado mes de marzo.

Una jornada que comenzó con un encuentro entre ambas delegaciones y siguió con un almuerzo ofrecido por los Reyes en honor del presidente de y su esposa, que no Primera Dama ya que en Portugal ese título no existe. Además, tal y como recogen los medios portuguesesla propia Margarida Maldonado, prefiere que se refieran a ella como "esposa del presidente" ya que, como recalca, "no hay primeras damas en nuestro país".
En esta ocasión, la ceremonia de bienvenida tuvo un pequeño cambio protocolario con el formato habitual, ya que Felipe VI esperó al presidente Seguro en el zaguán de Embajadores en vez de los salones de la planta principal, en un gesto de cercanía. Este pequeño cambio ya se hizo al principio de su reinado, en 2015, cuando vino a Madrid el recién nombrado presidente de Italia, Sergio Mattarella o el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa. Desde entonces, no se había vuelto a hacer ninguna ceremonia así.
Los Reyes regresaron al Palacio Real para ofrecer el tradicional almuerzo en honor del escritor mexicano Gonzalo Celorio, galardonado con el Premio Cervantes 2025, que anualmente se realiza el día antes de la ceremonia de entrega del máximo galardón de las letras en español.

De este acto me quedaría con una más que acertada frase del Rey durante su discurso de agradecimiento: "el español, que cuenta ya con 650 millones de hablantes, no excluye, ni separa, ni inhibe la diferencia, sino al revés: que nos incluye y nos engrandece a todos".
Como cada 23 de abril, tuvo lugar la entrega del Premio Cervantes en Alcalá de Henares al escritor mexicano Gonzalo Celorio, distinguido como «escritor integral: creador, maestro y lector apasionado» y autor de una obra que es «al mismo tiempo una memoria del México moderno y un espejo de la condición humana». Celorio es el séptimo escritor mexicano que recibe el galardón después de Octavio Paz, Carlos Fuentes o Fernando del Paso.
Los Reyes fueron recibidos por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judit Piquet que le ha entregado el bastón de mando al Rey. Un acto en el que Pedro Sánchez volvió a dar plantón a los Reyes ya que o bien a la entrada o a la salida del Paraninfo, que se hace a pie, le suele caer una lluvia de insultos y abucheos. En 2024, incluso, le increparon por su falta de modales cuando despidió al Rey con las manos en los bolsillos mientras la gente le gritaba "quítate las manos de los bolsillos, sinvergüenza". De las seis entregas de premios Cervantes que se han celebrado desde que Sánchez llegó a la Moncloa, solo ha acudido a dos, a pesar de la importancia del acto.

Como es tradicional, la ceremonia empezó con el himno nacional, que todo el mundo escuchó de pie y en silencio. El Rey abrió la sesión y ha cedió la palabra hasta que llegó el momento más solemne, que es el de la entrega del premio. Felipe VI concluyó su intervenciñon destacando que en la obra de Celorio "la memoria e imaginación se convierten en formas de conocimiento que enriquecen el acervo común de nuestras letras. Como él mismo expresa, el español es la única lengua que permite atravesar 23 fronteras sin perder inteligibilidad".

