

Rocío Crusset comparte las primeras imágenes de su espectacular boda en Nueva York
Rocío Crusset y Charlie Schein se han dado el "sí, quiero" en Nueva York en la más estricta intimidad, rodeados únicamente por sus familiares más cercanos. Dos días después del enlace, celebrado el pasado sábado 30 de mayo, la modelo y diseñadora de 31 años ha abierto su álbum de fotos más privado para desvelar los secretos mejor guardados de su romántica boda, desde el espectacular vestido con la espalda al descubierto diseñado por ella misma, hasta los detalles de una celebración que fusionó tradiciones y contó con un marcado sabor español.
- Compartir
- Tuitear
- Enviar
- Enviar

Nueva York se ha convertido en el escenario idóneo para consolidar la historia de amor entre Rocío Crusset y Charlie Schein, quienes este sábado 30 de mayo han pronunciado el "sí, quiero" en la más estricta intimidad, cumpliendo así con su firme deseo de celebrar un enlace discreto. La modelo y diseñadora de 31 años y el empresario estadounidense han elegido para dar este paso tan importante la espectacular iglesia de San Ignacio de Loyola, un templo de la orden de los jesuitas ubicado en la Gran Manzana, la ciudad donde ambos tienen fijada su residencia habitual desde hace tiempo. A pesar de la enorme distancia geográfica que separa este enclave de sus raíces, la familia más cercana de la novia no dudó en cruzar el charco para arroparla y ser testigo directo de su felicidad en un día que quedará para siempre grabado en sus memorias.
- Compartir
- Tuitear
- Enviar
- Enviar

Aunque los primeros detalles del enlace llegaron con cuentagotas de la mano del periodista Carlos Herrera, orgulloso padre y padrino de la novia que calificó la celebración como una boda verdaderamente deliciosa, la resaca emocional del lunes ha traído consigo la sorpresa más esperada. Ha sido la propia Rocío quien ha decidido abrir su álbum de fotos más íntimo y especial a través de sus redes sociales para compartir con sus seguidores las primeras imágenes oficiales de su paso por el altar. Con un escueto pero rotundo mensaje en el que se podía leer la frase recién casados, la diseñadora ha hecho partícipe al mundo de su inmensa alegría, desvelando instantáneas cargadas de romanticismo que capturan a la perfección la esencia y la magia de una jornada inolvidable en el corazón de Manhattan.
- Compartir
- Tuitear
- Enviar
- Enviar

La revelación de estas imágenes ha permitido por fin desvelar el secreto mejor guardado de cualquier enlace: el espectacular vestido de la novia, una pieza de alta carga sentimental que fue diseñada por la propia Rocío y confeccionada meticulosamente por una de sus mejores amigas modistas. El sofisticado diseño destaca por un delicado tejido de encaje con mangas de tres cuartos y capas superpuestas que aportaban movimiento, aunque el verdadero protagonismo se lo llevaba una impresionante espalda presidida por un profundo y elegante escote. Para equilibrar el estilismo y ceder toda la atención a este espectacular detalle posterior, la modelo optó por recoger su melena en un pulido moño bajo que adornó de forma clásica y natural con sutiles flores blancas.
- Compartir
- Tuitear
- Enviar
- Enviar

A través de las cuatro instantáneas seleccionadas por la novia se puede reconstruir cronológicamente la intensa emotividad del enlace, comenzando por el emocionante desfile por el pasillo interior de la iglesia donde se observa a Rocío radiante, sonriente y cogida del brazo de su ya marido mientras sostiene el ramo nupcial en la otra mano. El álbum digital continúa con un retrato familiar rodeados de algunos de los asistentes dentro del propio templo religioso, seguido de una estampa urbana de lo más cinematográfica en la que la pareja protagoniza un romántico beso en plena calle neoyorquina ante las miradas de los viandantes. El broche de oro lo pone una emotiva fotografía capturada durante el banquete posterior, donde se funden en un cariñoso abrazo en mitad de la pista de baile, arropados por el calor de todos los invitados que presenciaron su primer baile como marido y mujer.
- Compartir
- Tuitear
- Enviar
- Enviar

La ceremonia religiosa se caracterizó por una rica fusión cultural al oficiarse tanto en inglés como en español, integrando además pequeños detalles de la tradición judía por parte de la familia del novio y respetando el catolicismo de la madre de este, dando paso posteriormente a un banquete en un exclusivo restaurante de Park Avenue. Según ha relatado con entusiasmo el propio Carlos Herrera, la celebración posterior estuvo impregnada de un marcado y nostálgico sabor español que hizo sentir a los comensales como si estuvieran en casa gracias a detalles muy patrios. Los novios y sus invitados brindaron con la tradicional manzanilla de Sanlúcar, disfrutaron de una pieza entera de jamón ibérico de bellota con su correspondiente cortador profesional y regaron la selecta comida con una cuidada bodega que incluyó vinos de Canarias y de la DOCa Rioja. En la imagen: Blanca Llandres y Alberto Herrera con Mariló Montero, Carlos Herrera y Rocío Crusset.
- Compartir
- Tuitear
- Enviar
- Enviar

El íntimo festejo demostró la enorme unión de la familia de la novia, que viajó al completo para blindar con su cariño a Rocío, tal y como había anticipado días antes su madre, la comunicadora Mariló Montero, al confirmar que viajarían muy pocas personas pero las más esenciales para el entorno de la pareja. De este modo, la Gran Manzana reunió a la presentadora y a Carlos Herrera junto a su hijo Alberto Herrera y la esposa de este, Blanca Llandres, quien dio a luz a su primer hijo hace apenas tres meses y no quiso perderse la cita. Ha sido precisamente Blanca quien ha aportado un matiz entrañable a las celebraciones al compartir en sus redes una fotografía de los días previos en Nueva York, concretamente de la preboda, donde posa cómplice y muy sonriente junto a su cuñada vestida de blanco.
- Compartir
- Tuitear
- Enviar
- Enviar
Temas
Recomendamos

