
Ya hablamos de esta obra en su día con la edición de ECC y ahora vamos con la de Panini. Kingdom Come no se etiqueta estrictamente como una historia de Superman, pero la realidad es que todo gravita sobre él. El relato explora qué ocurre cuando el mayor símbolo de la esperanza se quiebra y decide dejar el futuro en manos de las nuevas generaciones. Es un elseworld con un trasfondo místico y moral que solo se sostiene gracias a la figura de Clark como eje central de esos valores.

Enseguida vamos con más detalles, pero antes, análisis técnico del cómic: : guion de Mark Waid, dibujo de Alex Ross, contiene Kingdom Come núms. 1 a 4 USA y contenido extra, cartoné tapa dura, 232 páginas y un precio de 25 euros euros.
Vamos con ello.
Un elseworld sobre superhéroes y religión
Kingdom Come nos traslada a un mañana sombrío. Tras sufrir pérdidas personales devastadoras y ver cómo la sociedad prefiere a vigilantes violentos, Superman se retira. Lo deja. Se harta y se marcha. Sin los referentes clásicos del Universo DC, una nueva estirpe de metahumanos sin brújula moral toma el relevo. El resultado es, como se puede imaginar, el caos. Ante la ausencia de villanos, estos nuevos 'héroes' se enfrentan entre sí, convirtiendo el mundo en un campo de batalla. Algo parecido a The Boys, pero sin ningún humor negro. En medio de este vacío, Superman se ve forzado a regresar, mientras Lex Luthor mueve los hilos desde las sombras para aprovechar la crisis.
El argumento es de sobra conocido, por eso voy a destacar al gran dibujante que hay detrás de esta obra. Un despliegue visual y espiritual con un Alex Ross brutal. Lo primero que entra por los ojos es, sin duda, el arte de Alex Ross. Su trabajo es sobrecogedor porque cada viñeta es una pintura donde el genio rediseña el Universo DC bajo la narrativa de Mark Waid. La historia nos llega a través de la perspectiva de un sacerdote que presencia visiones de este apocalipsis inminente, lo que refuerza esa atmósfera de juicio final.
Os dejo imágenes del dibujo de Ross:


Kingdom Come es, sin lugar a dudas, el arco de Superman en el que carga con el mayor peso filosófico de su historia y eso ha hecho de este cómic un clásico. Para muchos es una obra maestra llena de alegorías que le dan un toque adulto y reflexivo. Para otros pocos, ese exceso de solemnidad puede resultar una barrera. Es un título que suele disfrutarse más con cierta experiencia previa. De hecho, es de esos cómics que 'crecen' contigo y que aprecias mejor conforme maduras como lector. No es para alguien que empieza, por dejarlo claro.
Por otro lado, mencionar a otro de los clásicos, el Caballero Oscuro. Batman también tiene un desarrollo clave. Aquí vemos a un Bruce Wayne anciano y castigado físicamente que controla Gotham mediante tecnología robótica. Sus interacciones con Superman y sus planes ocultos con Luthor son de lo mejor de la obra, logrando que los fans del Caballero Oscuro también queden satisfechos.

La edición de Panini cumple con lo esperado en este formato: tapa dura, material extra y una portada que te deja claro desde el primer momento que este no es el Universo DC habitual.
Conclusión: Una obra profunda que lleva al límite la ética y el mensaje de esperanza de Superman y de los superhéroes en general. Es compleja y quizás demasiado seria para el público más joven, pero el dibujo de Ross convierte esa filosofía en arte. Solo por la espectacularidad de sus imágenes, vale la pena atreverse a leer esta obra. Si gustan, disfruten de la lectura.

