
El tenista italiano Jannik Sinner confirmó su condición de máximo favorito al superar ayer al español Rafael Jódar en los cuartos de final del torneo madrileño. Tras lograr el billete a la penúltima ronda, el actual número uno del tenis mundial quiso mantener su admiración hacia el joven ídolo local, al que considera un firme aspirante a disputarle los grandes títulos en las próximas temporadas.
Nada más concluir el encuentro sobre la tierra batida de la pista Manolo Santana, el ganador tuvo un gesto de profundo respeto hacia su contrincante al escribir "Qué jugador" como firma en la cámara habitual de la retransmisión televisiva. "Hay que estar en el presente, por eso fui a verle jugar. Sé que van a ser rivales potenciales en el futuro. Todos son distintos y tienes que ajustar tu juego, aquí encima con condiciones únicas. Fue un gran partido", afirmó el vencedor del choque.
Lejos de escatimar en elogios, el líder de la clasificación destacó la trayectoria que está forjando la gran revelación nacional de las últimas semanas. "Es un jugador que estaba muy alto en el ranking al principio de temporada y juega increíble, semifinales en Barcelona, gana en Marrakech, cuartos aquí. Es un jugador sólido, ha demostrado mucha calidad", reconoció el italiano, convencido de que "en este torneo hay muchos jugadores jóvenes haciéndose paso" y demostrando que "todo el mundo está mejorando".
El transalpino admitió abiertamente la exigencia mental de medirse a un tenista que contaba con el respaldo incondicional del público. "Hubo presión antes del partido. Era el favorito pero tienes que manejar la presión", señaló. No obstante, alabó el comportamiento de la grada: "Sentí que la atmósfera fue justa, apoyaron a Rafa pero fueron justos. Estaban esperando un gran partido y fue el caso".
Sobre el desarrollo del juego, Sinner desgranó cómo las circunstancias climatológicas alteraron la pista. "El techo cerrado son condiciones diferentes, más humedad, la pista más lenta. Se estaba poniendo más físico el partido", explicó, añadiendo que hizo un cambio táctico para devolver el saque intentando evitar un tercer set que se antojaba peligroso de afrontar.
De cara al futuro inmediato de Jódar, el campeón de la Copa Davis quiso mandar un mensaje de prudencia tanto a los medios de comunicación como a los aficionados, pidiendo cautela ante las altas expectativas generadas. "Siempre hay mucha presión. Mi consejo es mantener la presión cuanto más lejos. Siempre se va a hablar fuera de la pista, pero el jugador es quien tiene que dar el paso adelante", reflexionó. En esta misma línea, advirtió de los riesgos de precipitarse: "No le empujéis (la prensa) demasiado, al final se te mete en la cabeza y es muy difícil sacarlo. Son humildes. Habrá resultados increíbles en el futuro. Tiene todo lo que necesita".
Por último, Sinner se refirió a su propio estado de forma y al desgaste acumulado en su asalto al que podría ser un récord de títulos consecutivos. Pese a confesar que arrastra cansancio tras competir de forma ininterrumpida, se mostró muy ambicioso. "He jugado mucho en los últimos dos meses, no muchos días libres, pero también intento empujarme al límite y ver dónde puedo llegar", concluyó el primer cabeza de serie, dispuesto a seguir reinando en el circuito.
