El Mundo
,
ABC
y
La Razón
vuelven hoy a dedicar un editorial a raíz del ultimo asesinato de ETA. El primero, para reconsiderar la manifestación convocada por Ibarretxe; los dos segundos para reflejar el clamor social que reclama el endurecimiento de las penas y el fin de los permisos carcelarios, de los terceros grados y de las libertades provisionales como la que facilitaron la fuga de uno de los asesinos de Antonio Molina. El otro etarra había sido puesto en libertad tras cumplir sólo 13 de los 36 años de cárcel a los que fue condenado.
Ayer ya denunciamos este nuevo asesinato “en libertad provisional”, poniendo de relieve que ningún periódico denunciaba esta circunstancia en sus editoriales. Hoy lo hacen ABC y La Razón , destacando argumentos como los que ayer destacábamos en pro de un cambio legislativo que garantice la prisión preventiva a los imputados por delitos de terrorismo y el cumplimiento efectivo de las condenas.
Lo único que cabe reprochar a estos editoriales —además de su retraso— es la falta de crítica al Gobierno del PP, que es el responsable, desde hace seis años, de que esos cambios no se hayan acometido. Más aun si, como ayer, recordamos que el PP se comprometió abiertamente con estos cambios que demandan, no sólo su electorado, sino también buena parte de los de la oposición, tal y como reflejan las encuestas.
Han tenido que ser los públicos y justos reproches de la familia del propio guardia civil asesinado contra el juez que puso en libertad condicional al asesino de Antonio Molina para que la prensa —insistimos, sólo ABC y La Razón — denuncie este trágica y escandalosa situación. Más de 500 imputados por terrorismo y kale borroka están en la calle sin que se les haya aplicado la prisión preventiva.
Luis María Ansón también dedica su “canela fina” para denunciar este asunto, pero, en lugar de criticar al Gobierno por no haber hecho nada en estos años, se limita a decir, en tono de información que no de reproche, que “al prudente, moderado y eficaz Michavila le corresponde poner en marcha la reforma legislativa para que no vuelvan a producirse hechos como el que el pasado martes segó la vida de un guardia civil, al caer abatido por los disparos de un etarra en libertad condicional”.
Ansón dedica esos serviles elogios al Gobierno, sin recordar que Michavila y, sobre todo, su incompetente antecesor al frente del Ministerio de Justicia, Ángel Acebes, han contemplado durante años y sin mover un dedo como imputados por el terrorismo se fugaban haciendo uso de la libertad condicional que tan generosa como neciamente les concedían algunos jueces.
Claro que, el responsable político máximo es el señor Aznar. Así que, aprovechando que también son muy destacados en la prensa los elogios de Bush a Aznar, apuntaremos que nuestro presidente no se merece ser considerado como “uno de los líderes más sólidos del mundo en la lucha contra el terrorismo”. Lo será por su positivo apoyo a los EE UU tras el 11-S, pero, desde luego, su mediocre política contra ETA —por supuesto, cuando no negociaba con ella— sólo la hace admirable si la comparamos con la del resto de la clase política española.
El Mundo , por su parte, hace un buen análisis de la engañosa e hipócrita convocatoria de Ibarretxe para la manifestación que, bajo el lema “ETA kampora” —ETA fuera— , tendrá lugar el próximo domingo en San Sebastián.
El editorialista de El Mundo acertadamente recuerda que “han sido muchas las oportunidades que Ibarretxe ha tenido para llamar a los vascos a manifestarse contra la banda terrorista. Sin ir más lejos, después de cada atentado cometido. Sin embargo, el lehendakari convocó la manifestación un día después del comunicado en el que la dirección de ETA expresó su rechazo total al plan soberanista encabezado por él”.
El Mundo , tras recordar que el PSOE y algunos miembros del PP a título individual anunciaron inmediatamente que acudirían a la manifestación, sale en respaldo de la postura oficial del PP que, a través de Mayor Oreja, ha emplazado a Ibarretxe a que haga un gesto para demostrar que su “ETA kanpora” es auténtico y no una pieza más del plan soberanista. “Concretamente —señala El Mundo — le pidió que se comprometa a no pactar con Batasuna los Presupuestos en el Parlamento de Vitoria, a respaldar la Ley de Partidos o a retirar la querella contra el juez Garzón. Porque combatir a ETA no es sólo pedirle que se disuelva, sino acabar con el entramado que la sustenta y del que forma parte Batasuna. Por eso el emplazamiento de Mayor Oreja es oportuno y si el lehendakari no responde, la dirección del PP tendrá todo el derecho a no secundar como partido la manifestación, aunque algunos de sus militantes acudan a ella. También el PSOE debería haber exigido algo parecido al convocante".
Finalmente, El Mundo se pregunta “¿Qué credibilidad tendría Ibarretxe si días después de encabezar una protesta con el lema “ETA kanpora” pactara los Presupuestos con el brazo político de la banda terrorista?” Los manifestantes —concluye El Mundo — estarían en su derecho a sentirse manipulados en su buena fe y a considerar hipócrita la actuación del lehendakari".
Aunque bien está que El Mundo deje de hacer, como en tantas ocasiones, de tonto útil del nacionalismo, hay que señalar que, pese a su acertado editorial de hoy, aun se ve en él cierta ingenuidad. Porque hay que ser ingenuo para creer a estas alturas que hay que esperar a después de la manifestación para descubrir la manipulación de Ibarretxe. Hay que ser muy ingenuo, en el caso de El Mundo —o muy perverso, en el caso de El País— para conceder “buena fe” a los nacionalistas vascos después de treinta años de concordancia en objetivos secesionistas con ETA. Unos sacudiendo el árbol y otros recogiendo las nueces. Aunque, tras la manifestación, el PNV no pactará los presupuestos con los políticos de ETA, ¿acaso no es menor prueba de su hipócrita manifestación su rechazo a la ilegalización de esos políticos al servicio del crimen y su insistencia en seguir financiándolos con dinero público?.
No, no hay nada para suponer que los nacionalistas quieran traducir su “ETA Kampora” en algo distinto a lo que siempre han querido que se traduzca: Euskadi “fuera” de España, etarras “fuera” de las cárceles y los no nacionalistas “fuera” del País Vasco.
ETA, por su parte, sigue teniendo por objetivo deseable el mismo que el PNV le inculcó. Lo que los terroristas reprochan al resto de los nacionalistas es el gradualismo con el que el PNV quiere alcanzarlo. Pero ambos exigen un precio por el fin del terrorismo. Los secuestradores también piden el “fin del secuestro” de su víctima, aunque no lo impriman como lema en una pancarta.
Resumen de prensa
La noticias más destacadas en las portadas de este jueves son la de que los etarras detenidos que asesinaron al guardia civil Antonio Molina el pasado martes pretendían perpetran una serie de matanzas en varios centros comerciales el 31 de diciembre, las declaraciones de Bush y Blair contra Sadam Hussein al que acusan de engañar a la ONU, los elogios del presidente norteamericano a Aznar y el respaldo de este a la política norteamericana en Irak y el “plante” del PP al portavoz socialista, Jesús Caldera, en el Congreso.
El Mundo , El País y, sobretodo, ABC también destacan la decisión del Grupo Correo Prensa Española de vender un 12 por ciento de Telecinco a Mediaset por 276 millones de euros que dará al grupo de Berlusconi la mayoria absoluta en el accionariado de la cadena de televisión española.
Dejando en un segundo el plante a Caldera, El País señala que el submarino Nautile intentará tapar todas las grietas del Prestige. El Mundo también destaca que “un mercante vierte parte de su carga de 80.000 toneladas de fertilizantes al mar y el Gobierno portugués ordena remolcarlo a puerto”. ABC destaca en solitario que “Sanidad experimentará un programa para dispensar antibióticos en las dosis exactas que requiera el paciente” y que “Telefónica vuelve a repartir dividendo entre sus accionistas después de cuatro años sin distribución. Finalmente, La Vanguardia destaca a tres columnas que “Ensenyament propone acortar dos semanas las vacaciones de verano y repartirlas en el curso”.
Ayer ya denunciamos este nuevo asesinato “en libertad provisional”, poniendo de relieve que ningún periódico denunciaba esta circunstancia en sus editoriales. Hoy lo hacen ABC y La Razón , destacando argumentos como los que ayer destacábamos en pro de un cambio legislativo que garantice la prisión preventiva a los imputados por delitos de terrorismo y el cumplimiento efectivo de las condenas.
Lo único que cabe reprochar a estos editoriales —además de su retraso— es la falta de crítica al Gobierno del PP, que es el responsable, desde hace seis años, de que esos cambios no se hayan acometido. Más aun si, como ayer, recordamos que el PP se comprometió abiertamente con estos cambios que demandan, no sólo su electorado, sino también buena parte de los de la oposición, tal y como reflejan las encuestas.
Han tenido que ser los públicos y justos reproches de la familia del propio guardia civil asesinado contra el juez que puso en libertad condicional al asesino de Antonio Molina para que la prensa —insistimos, sólo ABC y La Razón — denuncie este trágica y escandalosa situación. Más de 500 imputados por terrorismo y kale borroka están en la calle sin que se les haya aplicado la prisión preventiva.
Luis María Ansón también dedica su “canela fina” para denunciar este asunto, pero, en lugar de criticar al Gobierno por no haber hecho nada en estos años, se limita a decir, en tono de información que no de reproche, que “al prudente, moderado y eficaz Michavila le corresponde poner en marcha la reforma legislativa para que no vuelvan a producirse hechos como el que el pasado martes segó la vida de un guardia civil, al caer abatido por los disparos de un etarra en libertad condicional”.
Ansón dedica esos serviles elogios al Gobierno, sin recordar que Michavila y, sobre todo, su incompetente antecesor al frente del Ministerio de Justicia, Ángel Acebes, han contemplado durante años y sin mover un dedo como imputados por el terrorismo se fugaban haciendo uso de la libertad condicional que tan generosa como neciamente les concedían algunos jueces.
Claro que, el responsable político máximo es el señor Aznar. Así que, aprovechando que también son muy destacados en la prensa los elogios de Bush a Aznar, apuntaremos que nuestro presidente no se merece ser considerado como “uno de los líderes más sólidos del mundo en la lucha contra el terrorismo”. Lo será por su positivo apoyo a los EE UU tras el 11-S, pero, desde luego, su mediocre política contra ETA —por supuesto, cuando no negociaba con ella— sólo la hace admirable si la comparamos con la del resto de la clase política española.
El Mundo , por su parte, hace un buen análisis de la engañosa e hipócrita convocatoria de Ibarretxe para la manifestación que, bajo el lema “ETA kampora” —ETA fuera— , tendrá lugar el próximo domingo en San Sebastián.
El editorialista de El Mundo acertadamente recuerda que “han sido muchas las oportunidades que Ibarretxe ha tenido para llamar a los vascos a manifestarse contra la banda terrorista. Sin ir más lejos, después de cada atentado cometido. Sin embargo, el lehendakari convocó la manifestación un día después del comunicado en el que la dirección de ETA expresó su rechazo total al plan soberanista encabezado por él”.
El Mundo , tras recordar que el PSOE y algunos miembros del PP a título individual anunciaron inmediatamente que acudirían a la manifestación, sale en respaldo de la postura oficial del PP que, a través de Mayor Oreja, ha emplazado a Ibarretxe a que haga un gesto para demostrar que su “ETA kanpora” es auténtico y no una pieza más del plan soberanista. “Concretamente —señala El Mundo — le pidió que se comprometa a no pactar con Batasuna los Presupuestos en el Parlamento de Vitoria, a respaldar la Ley de Partidos o a retirar la querella contra el juez Garzón. Porque combatir a ETA no es sólo pedirle que se disuelva, sino acabar con el entramado que la sustenta y del que forma parte Batasuna. Por eso el emplazamiento de Mayor Oreja es oportuno y si el lehendakari no responde, la dirección del PP tendrá todo el derecho a no secundar como partido la manifestación, aunque algunos de sus militantes acudan a ella. También el PSOE debería haber exigido algo parecido al convocante".
Finalmente, El Mundo se pregunta “¿Qué credibilidad tendría Ibarretxe si días después de encabezar una protesta con el lema “ETA kanpora” pactara los Presupuestos con el brazo político de la banda terrorista?” Los manifestantes —concluye El Mundo — estarían en su derecho a sentirse manipulados en su buena fe y a considerar hipócrita la actuación del lehendakari".
Aunque bien está que El Mundo deje de hacer, como en tantas ocasiones, de tonto útil del nacionalismo, hay que señalar que, pese a su acertado editorial de hoy, aun se ve en él cierta ingenuidad. Porque hay que ser ingenuo para creer a estas alturas que hay que esperar a después de la manifestación para descubrir la manipulación de Ibarretxe. Hay que ser muy ingenuo, en el caso de El Mundo —o muy perverso, en el caso de El País— para conceder “buena fe” a los nacionalistas vascos después de treinta años de concordancia en objetivos secesionistas con ETA. Unos sacudiendo el árbol y otros recogiendo las nueces. Aunque, tras la manifestación, el PNV no pactará los presupuestos con los políticos de ETA, ¿acaso no es menor prueba de su hipócrita manifestación su rechazo a la ilegalización de esos políticos al servicio del crimen y su insistencia en seguir financiándolos con dinero público?.
No, no hay nada para suponer que los nacionalistas quieran traducir su “ETA Kampora” en algo distinto a lo que siempre han querido que se traduzca: Euskadi “fuera” de España, etarras “fuera” de las cárceles y los no nacionalistas “fuera” del País Vasco.
ETA, por su parte, sigue teniendo por objetivo deseable el mismo que el PNV le inculcó. Lo que los terroristas reprochan al resto de los nacionalistas es el gradualismo con el que el PNV quiere alcanzarlo. Pero ambos exigen un precio por el fin del terrorismo. Los secuestradores también piden el “fin del secuestro” de su víctima, aunque no lo impriman como lema en una pancarta.
Resumen de prensa
La noticias más destacadas en las portadas de este jueves son la de que los etarras detenidos que asesinaron al guardia civil Antonio Molina el pasado martes pretendían perpetran una serie de matanzas en varios centros comerciales el 31 de diciembre, las declaraciones de Bush y Blair contra Sadam Hussein al que acusan de engañar a la ONU, los elogios del presidente norteamericano a Aznar y el respaldo de este a la política norteamericana en Irak y el “plante” del PP al portavoz socialista, Jesús Caldera, en el Congreso.
El Mundo , El País y, sobretodo, ABC también destacan la decisión del Grupo Correo Prensa Española de vender un 12 por ciento de Telecinco a Mediaset por 276 millones de euros que dará al grupo de Berlusconi la mayoria absoluta en el accionariado de la cadena de televisión española.
Dejando en un segundo el plante a Caldera, El País señala que el submarino Nautile intentará tapar todas las grietas del Prestige. El Mundo también destaca que “un mercante vierte parte de su carga de 80.000 toneladas de fertilizantes al mar y el Gobierno portugués ordena remolcarlo a puerto”. ABC destaca en solitario que “Sanidad experimentará un programa para dispensar antibióticos en las dosis exactas que requiera el paciente” y que “Telefónica vuelve a repartir dividendo entre sus accionistas después de cuatro años sin distribución. Finalmente, La Vanguardia destaca a tres columnas que “Ensenyament propone acortar dos semanas las vacaciones de verano y repartirlas en el curso”.