Menú

El pesimismo al auxilio del error

La mayoría de diarios dedica un editorial a la actual situación de transición en Irak, en un momento en el que el poder del antiguo régimen se ha desvanecido pero no ha sido aún sustituido por un control efectivo de los aliados. La mayoría de los diarios centra su atención editorial en la alarma suscitada en Turquía por la entrada triunfal de los milicianos kurdos en Kirkuk. También hay referencia al vacío de poder que muchos iraquíes están utilizando para dedicarse al bandidaje y al saqueo, así como menciones a algunos ataques de terroristas suicidas como el que ayer asesinó a un marine americano.

Nada habría que objetar a esa fijación editorial si encuadra y describiera todos estos hechos como lo que son: desórdenes normales y previsibles en una fase de transición que necesariamente requiere una tarea de pacificación por parte de las tropas que han guerreado y vencido al régimen anterior. Lo mismo puede decirse de los esporádicos y aislados combates que se puedan producir aún en el país, así como los ataques de algún fanático terrorista que cumpla su sangriento juramento suicida. En este sentido, tan relevante es la noticia de que un terrorista ha cumplido su juramento como la deserción de los miles de fanáticos que llegaron a Irak jurando que iban a inmolarse por Sadam y que ahora vuelven a sus casas sin ni siquiera haber entrado en combate.

La descripción de la transición que han de afrontar los aliados no puede, pues, describirse como el escenario de destino de esta guerra. Eso es, sin embargo, lo que trata de hacer El País y, sobre todo, El Mundo. Este último diario titula su editorial “un Irak refundado desde el aire con mucha incertidumbre abajo”, donde se dice que “el Irak que Bush y Blair dicen querer refundar como una democracia ejemplar para Oriente Medio nos ha revelado, después de tres semanas de guerra, el que ahora mismo es su rostro tras la huida del dictador y de sus sicarios: un país empobrecido, sediento, violento y sin mando”.

El editorialista de este diario definitivamente no tiene remedio. Si a los cinco dias de la guerra ya se ponia a extraer conclusiones que auguraban un segundo Vietnam para los aliados, ahora que la posguerra apenas ha dado sus primeros pasos ya la ve fracasada. El Mundo utiliza “lo mejor” para criticar lo bueno de la intervención aliada. Por poco “ejemplar” que sea la democracia que, en el futuro, establezcan los aliados en Irak, los iraquíes se beneficiarán de unas libertades y prosperidad desdeconocidas por ellos hasta ahora.

El Mundo abre la puerta a una verdad con el objetivo de dar credibilidad a sus mentiras cuando dice que “Irak es también —sería injusto negarlo— un país liberado de sus ataduras después de tres decenios de tiranía sanguinaria y en el que, con el pasar de las horas, se descubre de forma cada vez más entusiasta y multitudinaria lo que es moverse sin opresión, aunque con todas las incomodidades de la anarquía”.

Más que “injusto negarlo”, el editorialista de El Mundo debía decir que el rechazo de la mayor parte del pueblo iraquí a Sadam es “imposible seguir negándolo”. Pues, hasta hoy sus editoriales han hecho algo más que silenciar ese rechazo. No sólo ocultó, por ejemplo, cómo las tropas de Sadam ametrallaron a los civiles rebeldes en Basora, sino que mostró también el miedo de quienes no se atrevían a manifestar su rechazo como si de un apoyo patriótico al dictador se tratara. El Mundo tradujo abyectamente ese miedo como una muestra de que el pueblo iraquí hacía una piña con Sadam contra la invasión estadounidense, llegando a equipar la situación a la que se vivió en España ante la invasión napoleónica. El Mundo hizo mofa, como ningún otro diario, de la esperanza de Bush de que sus tropas fueran mayoritariamente bien recibidas, tal y como al final, ha ocurrido.

El Mundo se contradice abiertamente cuando exige a los aliados “la reconstrucción de un país devastado, todavía más que por esta guerra, por los años de incuria y abandono anteriores”. “Años de incuria y abandono”, que El Mundo quería prolongar sine die oponiéndose a la intervención militar.... El Mundo pasó editorialmente del error a lo abyecto para desembocar, finalmente, en lo patético... Con lo fácil y humano que hubiera sido reconocer el error...

Resumen de prensa

La toma de Kirkuk por parte de milicias kurdas, los planes de EE UU para impulsar un gobierno provisional iraquí que frene el caos reinante en el país y el asesinato de un marine a manos de un terrorista suicida son las tres noticias que se reparten el protagonismo en los principales titulares de portada de este viernes.

ABC y La Vanguardia informan de que “la avalancha de iraquíes obligó a aplazar el reparto de la ayuda española en Um Qsar”. El País dice a tres columnas que “España estudia participar en el Gobierno interino que EE UU organizará en Irak”. ABC y La Razón coinciden en destacar el “mínimo respaldo a la huelga general convocada por UGT”. El Mundo se limita a informar de la concentración en la que “miles de personas homenajean en silencio a Julio A. Parrado y José Couso en la puerta de Sol”.

La Razón es el único diario que no abre su portada refiriéndose a la situación iraquí y dedica su principal titular a destacar el “gran éxito de Gallardón: El metrosur beneficiará a un millón de madrileños”. El País también destaca la inauguración a dos columnas en su portada.

Casi todos los diarios llevan a su portada la muerte del humorista Chumy Chumez a los 75 años. El País informa de las condenas de entre 14 y 22 años apara los secuestradores de la farmacéutica de Olot, mientras El Mundo destaca la absolución de los presuntos “cerebros” del rapto.

ABC, El País y La Vanguardia informan de que Antoni Tàpies ha sido galardonado con el premio Velázquez de Artes Plásticas.

Finalmente, ABC y El Mundo destacan que el Parlamento Europeo pide que se prohiba toda clonación humana, incluida la terapéutica”.

En España