Menú

Prisa quiere al PNV con careta

Las declaraciones del presidente del PNV durante la celebración del Aberri Eguna son objeto de comentario editorial en todos los diarios. Desde El País que se refiere a ellas como “mensajes inflamados” hasta ABC que las considera propias de “el peor nacionalismo”, todos los diarios critican con menor o mayor dureza los últimos exabruptos incendiarios del dirigente nacionalista.

El Mundo también es muy justamente severo a la hora de denunciar el “lenguaje lamentable y la pretensión disparatada” del dirigente nacionalista. Para este diario, Arzalluz "superó con creces el radicalismo de la propuesta soberanista de Ibarretxe, utilizando unos términos totalmente impropios dentro del debate político”. Este diario reproduce la afirmación de Arzalluz de que “estamos casi en guerra con Madrid” y la de que Aznar sólo “utiliza el tricornio” considerando que "ese lenguaje bochornoso" es "tanto más lamentable cuanto que la sociedad vasca y la española sufren el azote de una banda criminal que sí está en guerra y que obliga a muchas familias a ir de entierro. Por cierto, que los muertos en el País Vasco siempre lo ponen los mismos: los no nacionalistas”.

ABC considera, en esta misma línea, que el PNV “ha mostrado su versión más extremista, con el que difícilmente podrá en el futuro presentar unas credenciales democráticas aceptables”. Para ABC “la explicación de que se trata de un discurso coyuntural ante las próximas elecciones no atenúa el dislate”.

El editorial que sí pretende enmarcar las declaraciones de Arzalluz en la “efervescencia” electoral y que, desde luego, no se muestra dispuesto a retirar credencial democrática alguna al PNV es el del diario El País. Su editorialista critica los “mensajes inflamados” de Arzalluz pero, en su opinión, “lo que denota “esa agitación es la diversidad de proyectos e intereses del propio nacionalismo”.

Si el propio editorialista reconoce que esa “efervescencia en el nacionalismo vasco es similar a la que se produjo en los meses previos al Acuerdo de Lizarra de 1998”, sí admite que “desde entonces el núcleo de soberanismo es asumido por todas sus formaciones”, ¿cómo aun habla de que “hay una incapacidad para formular una propuesta que sea compartida por el conjunto de la comunidad nacionalista?”. Claro que la hay. Es el secesionismo.

Lo que sucede es que El País no renuncia a que su partido firme acuerdos post-electorales con el PNV, tanto en Madrid como en Vitoria, por lo que trata de quitar hierro al mensaje de Arzalluz, al tiempo que quiere hacernos creer que su propuesta “no es compartida por el conjunto de la comunidad nacionalista”.

Por lo pronto, si no conociéramos las intenciones de El País, resultaría desconcertante ver que el editorialista ni siquiera reproduzca los “mensajes inflamados” de Arzalluz contra "Madrid" y "Aznar" a los que dedica el editorial. En lugar de eso, se retrotrae al discurso de Ibarretxe en el Aberri Eguna del año pasado para poder situar al lehendakari y a su partido como víctima de las críticas, tanto de los constitucionalistas como de ETA.

El País concluye su estratégica crítica al “programa máximo imaginable del PNV” advirtiendo que en “Eukadi mientras tanto, la alternancia política todavía está inédita y muchos de los mensajes inflamados del nacionalismo gobernante parecen dirigidos a evitar que llegue a producirse”.

El País pretende hacernos creer que el nacionalismo vasco es reciclable cuando lo cierto es que la secesión del País Vasco es, como Arzalluz ya hace años viene reconociendo abiertamente, el objetivo fundacional de su partido. Desde hace años el PNV no se pone la careta. Son o han sido los medios y algunos dirigentes no nacionalistas los que se empeñan en ponérsela. El Pacto de Estella era y es la claridad, mientras el Pacto de Ajuría Enea era el engaño, la estúpida y voluntaria ceguera de lo contentos de tener en su seno al caballo de Troya.

Recuerda ahora El País que “la alternancia política está todavía inédita en el País Vasco”. ¿Y quién, sino este diario y su consejero delegado, se opusieron a que el PP y el PSOE presentaran una “alternativa” al nacionalismo gobernante?. ¿Quiénes sino los medios de Prisa maniobraron para lograr la cabeza de Redondo Terreros?

Lo que dificulta Arzalluz con sus "mensajes inflamados" no es la alternancia política al nacionalismo sino, por el contrario, el pacto entre el PSOE y el PNV. El País quiere hacer políticamente presentable esa unión, pero Arzalluz, sin careta, se lo pone difícil. Ese y no otro es el único aviso a navegantes que lanza el editorialista de El País. Porque a Prisa lo que le preocupa del PNV no son sus objetivos, sino que a los nacionalistas se les note. Lo de Arzalluz, diga lo que diga El País, no es ninguna "inflamación", sino la realidad misma del nacionalismo vasco.

Resumen de prensa

La afirmación del presidente del PNV, Xabier Arzalluz, de que los vascos están “con Madrid casi en guerra” es la noticia más destacada en las portadas de prensa de este lunes. El País abre su portada señalando que “Israel lanza una dura operación de castigo contra Gaza”. ABC afirma que “Bush reunirá a Sharón y Abu Mazen tras la formación del Gobierno palestino”. La Razón dedica toda su portada a denunciar la represión de la dictadura castrista destacando que “el régimen mantiene su desafío a la comunidad internacional y asegura que no habrá impunidad para los opositores”. En esta portada también se informa de que Zapatero y Llamazares aún no han confirmado su asistencia a la manifestación por la democracia y la libertad en Cuba que se celebra el sábado en Madrid”.

Casi todos los diarios anuncian la detención en Irak de un yerno de Sadam y del antiguo ministro de Ciencia. El Mundo destaca además que “EE UU quiere establecer cuatro bases militares en lugares clave del territorio de Irak”. Este diario reproduce la afirmación de Bush de que “Siria ha captado el mensaje de que no debe dar cobijo a los altos dirigentes del partido Baaz”. ABC señala que “El embajador sirio confía en que España sea puente entre los árabes y la UE”. Este diario publica también una entrevista con el nuevo gobernador de Bagdad, Mohamed Zubeidi, de la que se destaca la afirmación de que “yo recibo únicamente el apoyo de mi nación: Irak”.

En casi todas las portadas se informa de la destitución del ministro chino de Sanidad y de otros altos cargos por ocultar datos sobre la neumonía”.

Finalmente, El Mundo informa en portada de que “Mueren más de 110 personas en accidentes de tráfico durante la Semana Santa”.

En España