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La "rendición" de Anna Gabriel descoloca a sus excompañeros del golpe

La exdiputada de la CUP regresó a España para regularizar su situación procesal sin advertirlo a la CUP y demás partidos separatistas.

La exdiputada de la CUP regresó a España para regularizar su situación procesal sin advertirlo a la CUP y demás partidos separatistas.
La exdiputada de la CUP y exprófuga Anna Gabriel. | EFE

"Ni un paso atrás" rezaba una de las consignas más repetidas por el independentismo catalán durante el golpe de Estado de octubre de 2017 y también tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Y Anna Gabriel era una de las más firmes propagandistas del "embate" contra el Estado. En virtud del reparto de papeles entre los partidos y las organizaciones separatistas, a Anna Gabriel, entonces uno de los rostros más reconocibles de la CUP, le tocó establecerse en Suiza para representar a la CUP en el "exilio" como principal "represaliada" de su partido.

La fuga de Gabriel no respondía a ninguna supuesta persecución judicial, toda vez que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, sólo le atribuía un delito de desobediencia que no comporta penas de privación de libertad, sino de inhabilitación. Sin embargo, la exdirigente independentista se presentó ante los medios como una "exiliada", condición de la que también presumen Carles Puigdemont y Marta Rovira, la número dos de ERC.

Pero la representación duró poco y Gabriel comenzó a trabajar para un sindicato suizo y abandonó la ficción persecutoria. También redujo de manera radical su presencia telemática en los actos conjuntos del independentismo y también en los de la CUP.

Ya no es "de los nuestros"

Su entrega ante el juez Llarena ha confirmado para sus excompañeros de golpe de Estado que Anna Gabriel ya no es "uno de los nuestros". El magistrado la puso en libertad tras los trámites de citarla para el próximo 14 de septiembre, al igual que hizo con la actual diputada autonómica de ERC Meritxell Serret, exconsejera de Agricultura del Govern Puigdemont y quien también se presentó en el Supremo con un delito de desobediencia.

No ha habido ninguna medida cautelar, más allá de comunicar en el Tribunal Supremo un domicilio y teléfono fijos en Ginebra, donde reside habitualmente la exdiputada, entre cuyos "méritos" figura su contribución al veto contra Artur Mas que desembocó en la entrega a Puigdemont de la Generalidad, la dirección del partido, entonces Convergència, y la del golpe de Estado.

"Free Anna Gabriel"

En un comunicado de un fantasmal grupo llamado "Free Anna Gabriel", la aludida aseguraba: "Después de cuatro años y medio de exilio, hoy se produce un paso procesal necesario para recuperar una libertad de movimientos que nunca debía haber perdido, ni yo ni nadie. Este paso responde a una serie de consideraciones, reflexiones y análisis que tienen que ver tanto con el contexto político y judicial general, como también a una serie de circunstancias personales. Ya habrá tiempo para poder hablar tranquilamente de todo, para hacer una valoración política tanto en clave colectiva como individual".

En dicha nota, Gabriel también avisa de que su intención no es precisamente regresar definitivamente a España para dedicarse a la política: "De momento, en coherencia con una serie de responsabilidades profesionales y personales adquiridas, seguiré viviendo y trabajando en el mismo lugar donde he vivido y trabajado durante los últimos años. Más allá de estos hechos circunstanciales, mis compromisos políticos y sociales permanecen donde estaban, con mi pueblo, con su gente y muy especialmente con el conjunto de las personas represaliadas".

El abogado de etarras

Asesorada por el letrado Íñigo Iruín, exdirigente de Batasuna y abogado de terroristas, Gabriel decidió presentarse en Madrid porque disponía de garantías de que no sería detenida. De hecho, su personación y comparecencia ante la secretaria del alto tribunal tuvo el efecto de dejar sin efecto la orden de detención emitida en febrero de 2018 por no presentarse a declarar en la causa abierta por el Supremo sobre la asonada separatista.

El movimiento de Anna Gabriel ha sumido en el desconcierto a gran parte del independentismo, que la acusa de derrotismo y de haber optado por una salida personal sin atender las necesidades del movimiento. La sensación de derrota y rendición se ha agudizado en medio de las fuertes tensiones entre los partidos por la "mesa de diálogo y negociación" establecida por el Gobierno y el ejecutivo autonómico, pero sin la participación de JxCat.

La próxima semana está previsto un encuentro en Madrid entre las delegaciones del Ejecutivo de Pedro Sánchez y los dos representantes de ERC, los consejeros Laura Vilagrà y Roger Torrent. Para ERC, la entrega de Gabriel es una noticia que debería contribuir a desencallar la denominada "desjudicialización" del "Procés", el término con el que tanto el Gobierno como los separatistas utilizan para evitar la palabra "amnistía".

Tras el paso atrás de Gabriel, restan en el extranjero los ya citados Puigdemont y Rovira, así como los exconsejeros Clara Ponsatí, Lluís Puig y Toni Comín, los tres de la cuota de JxCat.

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