El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado este martes su participación en los actos conmemorativos de la Fiesta Nacional de Francia, celebrados en París con motivo del aniversario de la Toma de la Bastilla, para trasladar sus disculpas a las autoridades francesas por las palabras del expresidente Mariano Rajoy sobre la selección gala.
Durante un corrillo previo al desfile militar, en el que España ha participado con un contingente de las Fuerzas Armadas, Pedro Sánchez ha sido captado conversando con el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, y con Brigitte Macron, esposa del presidente de la República. En las imágenes difundidas del encuentro puede apreciarse cómo el jefe del Ejecutivo les dice: "Lo siento mucho por las palabras de nuestro expresidente, estoy muy avergonzado".
El gesto llega cuatro día después de la publicación del artículo de Mariano Rajoy en El Debate, en el que el expresidente aseguró que la selección francesa tiene "un altísimo nivel", aunque "sin franceses", en referencia al origen de buena parte de sus futbolistas. Sus declaraciones han provocado una intensa polémica en Francia y han sido calificadas de "racistas" por distintos miembros del Gobierno francés, además de numerosos medios de comunicación del país.
Desde el Ejecutivo español también se han sucedido las críticas contra Rajoy. El propio Pedro Sánchez ya había manifestado públicamente en redes sociales que los españoles "no se sienten representados" por ese tipo de declaraciones, mientras que este martes decidió escenificar ese distanciamiento con unas disculpas directas ante las autoridades francesas.
La ministra portavoz, Elma Saiz, también ha calificado las palabras del expresidente de "racistas, irresponsables e impropias de un expresidente del Gobierno" y ha asegurado que le resulta "extraño" que Rajoy "todavía no haya pedido disculpas". Preguntada expresamente por el contenido de la conversación mantenida por Sánchez en París, ha evitado confirmar oficialmente que el presidente se hubiera referido al artículo del exlíder del PP, limitándose a señalar que no había visto las imágenes del desfile y recordando el rechazo expresado previamente por el jefe del Ejecutivo.
Malestar en el Gobierno francés
Las palabras de Rajoy han provocado una inusual reacción institucional en Francia. El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, llegó a afirmar que sus declaraciones eran "una estupidez, racismo o una mezcla de ambas".
En la misma línea se ha expresado el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, quien ha calificado las manifestaciones del expresidente español de "absolutamente inaceptables" y ha defendido que Francia "es un país diverso donde todo el mundo puede desarrollarse", rechazando que el color de la piel pueda cuestionar la condición de ciudadano francés.
También la ministra delegada para la Igualdad de Género y la Lucha contra la Discriminación, Aurore Bergé, ha denunciado los que calificó de "resbalones racistas repetidos" y ha reivindicado que la selección francesa representa "lo mejor" del país, defendiendo que en el deporte únicamente debe juzgarse el talento de los deportistas.
