Menú

El vuelo de la pájara

El único sucesor posible de Sánchez es el propio Sánchez y antes que hacer pacíficamente mutis por el foro el psicópata preferirá destruir al PSOE

El único sucesor posible de Sánchez es el propio Sánchez y antes que hacer pacíficamente mutis por el foro el psicópata preferirá destruir al PSOE
Una ciudadana de Ceuta con la ministra de Defensa, Margarita Robles, que visita a las tropas dependientes del Mando Operativo Terrestre desplegadas. | EFE

Cuando la avalancha de inmigrantes invadió Ceuta, ya se distanció Margarita Robles un par de milímetros de la posición oficial del Gobierno al que pertenece. Lo hizo defendiendo el trabajo del CNI a la vez que Marlaska acusó al Centro de haber estado papando moscas. Fue sin duda asombroso que una ministra se apartara de la consigna monclovita. Luego, afeó a sus colegas el que se negaran a rendir cuentas en el Senado. Y lo hizo de la manera más contundente, que es declarándose dispuesta a comparecer ella. Y, mientras en La Mareta encontraban el modo de meterla en cintura, la mujer se mezcló con los ceutíes a recibir sus quejas y oír como llamaban sinvergüenza a su jefe. Esto último es más serio porque propiciar tales imágenes en el telediario, con su correspondiente audio, constituye flagrante delito de lesa sanchidad. Todo es muy llamativo, por supuesto, pero ¿qué significa?

Hay analistas que lo consideran normal porque tienen a Margarita como el verso suelto del Gobierno. Tales expertos sin embargo caen en lo que los leguleyos llamamos confundir el mundo del ser con el del deber ser, que dicho en román paladino significa que una cosa es lo que se hace y otra lo que uno está obligado hacer. Porque Robles, como magistrada y como ministra de Defensa, debería haberle parado los pies a su presidente en múltiples ocasiones y no lo hizo. Por lo tanto, la pregunta sigue en pie: ¿por qué ahora?

Es verdad que la ministra apenas se ha apartado unos pasos del rumbo fijado y que Moncloa ha conseguido que finalmente posponga su comparecencia en el Senado, pero no cabe duda de que ha dejado de ser tan obediente. Así que efectivamente, la pájara, como la llama Sánchez, ha emprendido el vuelo. Es todavía un aleteo gallináceo que apenas la ha separado unos centímetros del suelo, pero denota alguna independencia. ¿Se estará planteando hacer apostasía del sanchismo con el fin de postularse como sucesora? No otra explicación tiene ignorar las normas impuestas por Sánchez en los tratos con Marruecos y proclamar urbi et orbe la españolidad de Ceuta y Melilla.

Sin embargo, da ternura verla, convencida de tener alguna oportunidad en la inminente sucesión de Sánchez. Como la suscita Óscar Puente cuando, con finalidad similar, regala el oído a las radicalizadas bases socialistas proclamando un republicanismo de brocha gorda. No se dan cuenta ambos de que todos ellos están inhabilitados por su servilismo y complicidad con los disparates del sanchismo, a lo que en el caso de Óscar Puente hay que añadir su responsabilidad por negligencia en el accidente de Adamuz. Ignoran además los pobres que el único sucesor posible de Sánchez es el propio Sánchez y que, antes que hacer pacíficamente mutis por el foro, el psicópata preferirá destruir al PSOE, aunque sea con él dentro, como Sansón demolió el templo de Dagón.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas