Menú

Sin salida

Las elecciones serán el 22 de agosto. Ya veremos cuál es su plan oculto para ganarlas, que alguno tendrá, y las posibilidades de éxito que pueda tener.

Las elecciones serán el 22 de agosto. Ya veremos cuál es su plan oculto para ganarlas, que alguno tendrá, y las posibilidades de éxito que pueda tener.
Europa Press

Ya fueron condenados su fiscal General, su secretario de Organización y su hermano. Su esposa será juzgada y, probablemente, condenada en breve. Su siguiente secretario de Organización, también, aunque no tan pronto. El PSOE está a un telediario de ser imputado. Ya veremos qué sale del teléfono del que fuera jefe de su gabinete. El fiasco de Ceuta, más allá del drama que supone para su población, es la consecuencia de una política exterior de sometimiento a Marruecos y de enfrentamiento a todos nuestros aliados. A la que hay que añadir, para garantizarnos la ira del resto de la Unión Europea, la regularización extraordinaria de inmigrantes. Hay mucho más, pero valgan estos botones de muestra. Este desastre institucional y reputacional, donde ya no es solo cuestión de dinero o prestigio, sino también de seguridad nacional, tan solo ha tenido, como efecto práctico, que Sánchez tuviera que suspender su excursión a Andorra y Margarita Robles dejara de aplaudir su discurso. Ni una dimisión, ni una insinuación de moción de censura con probabilidad de prosperar, ni una destitución, salvo la de algún funcionario por cumplir su obligación, ni un adelanto electoral, ni siquiera una crisis de gobierno.

Vox quiere sentar en el banquillo al presidente recurriendo al artículo 102 de la Constitución. Pero no hay votos bastantes para hacerlo, salvo que Podemos y Compromís se unieran a Vox y PP. Y aun así pasarían meses antes de que Pedro Sánchez acabara imputado. Algo que, encima, no le obligaría a dimitir. Manifestaciones ha habido muchísimas y han sido casi todas multitudinarias. Feijóo no cesa de parir frases "brillantes", como esa del Nerón de Tik Tok. Ni de recordarle que se ha beneficiado del dinero de un proxeneta. A la prensa se le han acabado los adjetivos y ya se habla del presidente con los calificativos más despectivos sin que eso escandalice a nadie, ni siquiera a él mismo.

Todo da igual. Él no dimite ni convoca. La moción de censura no la quieren sus socios porque, aunque denuncien su política, el denunciado les deja chupar nuestra sangre a cambio de que no derrocarlo. La imputación, aunque llegara, no significará nada hasta que haya condena firme de inhabilitación. Las elecciones serán el 22 de agosto, no antes. Y ya veremos cuál es su plan oculto para ganarlas, que alguno tendrá, y las posibilidades de éxito que pueda tener. Mientras, puede pasar de todo: desde que imputen a un ministro hasta que una nueva horda invada Melilla, desde que nos sancione la Unión Europea hasta que suscribamos una alianza estratégica con China. No es que todo pueda empeorar, es que empeorará con seguridad. Pero, pase lo que tenga que pasar, será con Sánchez en la Moncloa. Hasta dentro de un año, por lo menos.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas