Primero enviaste a tus tropas y comprometiste a otros países, entre ellos el nuestro, para que hicieran lo mismo, para ayudar a los que iban a instaurar una dictadura islámica.
Ahora esos mismos a los que ayudaste (y ayudamos) te han asesinado a unos cuantos ciudadanos, entre ellos un embajador, y amenazan con ir a por más.
Pero tú vas a enviar más tropas ¿para qué?
Y mientras tanto pones a la Reserva Federal al servicio de tu campaña electoral.
Ay, Obama, cuanto me recuerdas a alguien de infausta memoria.