L. D. / EFE.-
En el acuerdo para la transición política de Afganistán al que llegaron las cuatro delegaciones que participan en la conferencia interafgana de Bonn -Alianza del Norte, Grupo de Roma, Conferencia de Peshawar e Iniciativa de Chipre- la fecha para el traspaso de poder está en blanco. "Ese espacio en blanco se rellenará una vez hablemos hoy con el profesor Rabani de fechas", ha explicado en rueda de prensa Ahmed Fawzi, portavoz del representante del secretario general de la ONU en Afganistán, Lakhard Brahimi.
El portavoz ha recurrido después a sus dotes diplomáticas al destacar la colaboración que ha prestado Rabani al proceso de Bonn, pues "además de autorizar a su delegación a aprobar el documento, él mismo participó desde Kabul en la confección de listas de candidatos de la Alianza del Norte a los puestos del gobierno". En esa misma línea, Fawzi ha rehusado confirmar las informaciones por las cuales en la relación de nombres aprobada por Rabani en Kabul no figuraron los nombres de los ministros de Exteriores, Abdulá Abdulá; de Interior, Yanus Qanuni, y de Defensa, Mohamed Fahim, el "trío" que pugna por un cambio generacional en la cúpula de la Alianza del Norte.
Ese "olvido" de Rabani fue subsanado por la delegación de la Alianza en la conferencia de Bonn, si bien el jefe de ese grupo, Qanuni, se ausentó de la sala en ese momento y no volvió a sumarse a la reunión en toda la madrugada. Ese fue el único extremo que confirmó el portavoz de la ONU en la rueda de prensa de este martes, aunque restó importancia a la ausencia del ministro en la sesión: "Qanuni no estuvo físicamente en la sala, pero sí sus representantes", dijo.
Durante la rueda de prensa, Fawzi hizo un nuevo llamamiento a Rabani a seguir apoyando el proceso de Bonn que va más allá de los seis meses previstos para la autoridad interina. Según dijo la ONU a los observadores internacionales de las negociaciones de Bonn sobre Afganistán, los preparativos para el traspaso de poder irán en paralelo a los del despliegue de la fuerza internacional de seguridad prevista en el acuerdo. "Los trámites previos al envío de esa misión internacional ya han comenzado en el Consejo de Seguridad de la ONU. Hay que moverse muy deprisa", dijo el portavoz sin entrar en detalles.
Fuentes diplomáticas con acceso directo a las negociaciones adelantaron que el objetivo de esa premura es lograr que esa fuerza internacional de seguridad llegue a Kabul antes de la ceremonia del día 22 "para evitar problemas o resistencias". Las mismas fuentes dieron por seguro que esa avanzadilla será británica. Esa fuerza deberá sin embargo contar con la aprobación previa de la ONU, aval que, dada la necesidad de poner en marcha cuanto antes la transición política en Afganistán, podría producirse en el curso de una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad.
El portavoz ha recurrido después a sus dotes diplomáticas al destacar la colaboración que ha prestado Rabani al proceso de Bonn, pues "además de autorizar a su delegación a aprobar el documento, él mismo participó desde Kabul en la confección de listas de candidatos de la Alianza del Norte a los puestos del gobierno". En esa misma línea, Fawzi ha rehusado confirmar las informaciones por las cuales en la relación de nombres aprobada por Rabani en Kabul no figuraron los nombres de los ministros de Exteriores, Abdulá Abdulá; de Interior, Yanus Qanuni, y de Defensa, Mohamed Fahim, el "trío" que pugna por un cambio generacional en la cúpula de la Alianza del Norte.
Ese "olvido" de Rabani fue subsanado por la delegación de la Alianza en la conferencia de Bonn, si bien el jefe de ese grupo, Qanuni, se ausentó de la sala en ese momento y no volvió a sumarse a la reunión en toda la madrugada. Ese fue el único extremo que confirmó el portavoz de la ONU en la rueda de prensa de este martes, aunque restó importancia a la ausencia del ministro en la sesión: "Qanuni no estuvo físicamente en la sala, pero sí sus representantes", dijo.
Durante la rueda de prensa, Fawzi hizo un nuevo llamamiento a Rabani a seguir apoyando el proceso de Bonn que va más allá de los seis meses previstos para la autoridad interina. Según dijo la ONU a los observadores internacionales de las negociaciones de Bonn sobre Afganistán, los preparativos para el traspaso de poder irán en paralelo a los del despliegue de la fuerza internacional de seguridad prevista en el acuerdo. "Los trámites previos al envío de esa misión internacional ya han comenzado en el Consejo de Seguridad de la ONU. Hay que moverse muy deprisa", dijo el portavoz sin entrar en detalles.
Fuentes diplomáticas con acceso directo a las negociaciones adelantaron que el objetivo de esa premura es lograr que esa fuerza internacional de seguridad llegue a Kabul antes de la ceremonia del día 22 "para evitar problemas o resistencias". Las mismas fuentes dieron por seguro que esa avanzadilla será británica. Esa fuerza deberá sin embargo contar con la aprobación previa de la ONU, aval que, dada la necesidad de poner en marcha cuanto antes la transición política en Afganistán, podría producirse en el curso de una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad.