
Delcy Rodríguez es ya la nueva presidenta de Venezuela. Ha contado para ello con el respaldo de EEUU por una pura cuestión estratégica. Fuentes cercanas a la Casa Blanca confirman que el Gobierno norteamericano temía un levantamiento militar interno en Venezuela en caso de dar paso acelerado a la oposición democrática de María Corina Machado y Edmundo González -fuerza ganadora de las últimas elecciones de 2024- y una auténtica cacería de opositores por parte del Ejército chavista, cuya cúpula se encuentra inmersa en el narcoclan de la droga de Maduro, Diosdado Cabello y la propia Delcy Rodríguez. Pero EEUU ha llevado a cabo un seguimiento pormenorizado de los movimientos de Delcy Rodríguez y el resto de miembros de la narcodictadura y es totalmente consciente de las conversaciones a dos bandas que ha llevado la mano derecha de Maduro. Y es que Delcy -la gran amiga de Rodríguez Zapatero y de la trama del PSOE de Pedro Sánchez- mantuvo negociaciones cruzadas con EEUU y Rusia en las horas decisivas de la detención de Maduro.
El paradero oficial de Delcy Rodríguez durante las horas clave de la operación de EEUU en Venezuela sigue sin confirmación oficial. Fuentes internacionales aseguran que la entonces vicepresidenta venezolana se encontraba en Moscú. Otras fuentes lo niegan sin llegar a mencionar el lugar en el que se habría encontrado en esos momentos.
Pero lo que sí ha admitido el Kremlin ha sido que el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha mantenido en las últimas horas una conversación telefónica con Delcy Rodríguez para comunicarle "su firme solidaridad con el pueblo venezolano ante la agresión armada".
Y EEUU está al corriente de esas conversaciones o citas y de lo que implican: un riesgo de traición por parte de Delcy y de intromisión de Rusia, un país con elevados intereses en el mantenimiento de la narcodictadura venezolana.
Rusia ha sido un refugio estrella para los líderes de la narcodictadura chavista, protegida por el régimen de Putin, desde el inicio. Y es, por lo tanto, el peor compañero de viaje de Venezuela para una transición hacia la democracia.
Delcy Rodríguez, tras esas horas, condenó la intervención estadounidense en Venezuela y aseguró sin aportar dato alguno que los bombardeos habían causado víctimas militares y civiles.
Después de ello, Donald Trump se refirió a Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, como una opción de transición pero siempre bajo la supervisión de EEUU. Y Marco Rubio, Secretario de Estado de EEUU y verdadero impulsor de la detención de Maduro, confirmó que había hablado con ella y recibido su total colaboración para una transición a la democracia.
Es más, Trump aclaró el papel de Delcy horas después: "Lo que necesitamos (de Delcy Rodríguez) es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo", afirmó el presidente de los EEUU en declaraciones a bordo del Air Force One, en el viaje a Washington desde su residencia en Mar-a-Lago (Florida).
Por último, Delcy Rodríguez ha contestado ya a Donald Trump y ha aceptado trabajar "conjuntamente" con Estados Unidos: "Extendemos la invitación al gobierno de los EEUU a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación", ha manifestado.
Pero EEUU es consciente del papel, culpabilidad e intereses de Delcy Rodríguez: el primero de ellos, librarse de una imputación de EEUU por su papel en la narcodictadura.




