Libertad Digital.- Órdenes religiosas de enseñanza, fundaciones, ONG vinculadas a la conferencia Episcopal y las obras misionales como el Domund confiaron parte de sus ahorros a Antonio Rafael Camacho, encarcelado actualmente en la prisión madrileña de Soto del Real.
Invirtieron un total de 2.500 millones de pesetas, pero no todos corrieron la misma suerte. La mayoría, como las diócesis de Astorga (León), Cuenca y Palencia, así como las ONG Manos Unidas y la Fundación Banco de Alimentos –cuya presidenta de honor es Ana Botella- han perdido al menos 700 millones de pesetas. Sin embargo, el arzobispado de Valladolid logró salvar a tiempo 990 millones de pesetas de un total de 1020.
Los inspectores de la comisión comprobaron que el ecónomo del arzobispado de Valladolid, Enrique Peralta, había retirado de una sola vez un talón por aproximadamente mil millones de pesetas. Según confesó el mismo Peralta a Radio Valladolid, tras la intervención de la CNMV preguntaron a Gescartera si podían retirar el dinero enseguida y les dijeron que sí.
Entre las órdenes religiosas que perdieron dinero se encuentran los salesianos, clarisas, cistercienses, hermanos de La Salle, San Agustín y filipenses. Unas de las más afectadas fueron las misioneras agustinas que perdieron 506 millones.
Invirtieron un total de 2.500 millones de pesetas, pero no todos corrieron la misma suerte. La mayoría, como las diócesis de Astorga (León), Cuenca y Palencia, así como las ONG Manos Unidas y la Fundación Banco de Alimentos –cuya presidenta de honor es Ana Botella- han perdido al menos 700 millones de pesetas. Sin embargo, el arzobispado de Valladolid logró salvar a tiempo 990 millones de pesetas de un total de 1020.
Los inspectores de la comisión comprobaron que el ecónomo del arzobispado de Valladolid, Enrique Peralta, había retirado de una sola vez un talón por aproximadamente mil millones de pesetas. Según confesó el mismo Peralta a Radio Valladolid, tras la intervención de la CNMV preguntaron a Gescartera si podían retirar el dinero enseguida y les dijeron que sí.
Entre las órdenes religiosas que perdieron dinero se encuentran los salesianos, clarisas, cistercienses, hermanos de La Salle, San Agustín y filipenses. Unas de las más afectadas fueron las misioneras agustinas que perdieron 506 millones.