L. D. / EP.-
El presidente del Banco Central Europeo, Wim Duisenberg, ha enfriado las posibilidades de que la entidad rebaje los tipos de interés en su próxima reunión en Viena, el jueves, pese a la tendencia a la baja de la inflación.
Los ministros de Finanzas de Francia, Laurent Fabius, y de Bélgica, Didier Reynders, tras la reunión del Grupo de los Siete en Washington el sábado, propiciaban un abaratamiento del precio del dinero para incentivar el crecimiento económico. Pero Duisenberg era más precavido y consideraba que no es necesaria esta medida por el momento, tras asegurar que la economía europea se habrá recuperado hacia finales de este año y que la inflación habrá descendido.
El Indice Armonizado de Precios al Consumo (IAPC) en los doce países del euro se situó en agosto en el 2,7 y las previsiones son de que para septiembre continúe su tendencia a la baja, lo que facilitara un relajamiento de la política monetaria. Este año, el instituto europeo ha rebajado tres veces los tipos de interés hasta el 3,75 por ciento actual, mientras que la Reserva Federal lo ha hecho nueve veces y el Banco de Inglaterra, otras seis.
Los analistas esperan que el BCE los reduzca, en todo caso, en el curso de este año entre un 0,25 y 0,50 por ciento, si no lo hace esta semana. Unos tipos de interés más moderados ayudarían a mitigar las repercusiones por los atentados perpetrados en Nueva York y el Pentágono y los ataques de respuesta de Washington contra Afganistán, según los expertos.
Agregaron que estos sucesos están deprimiendo aún más la ya deteriorada confianza de los consumidores en la eurozona y perjudicarán, con toda seguridad, las exportaciones europeas a Estados Unidos.
Los ministros de Finanzas de Francia, Laurent Fabius, y de Bélgica, Didier Reynders, tras la reunión del Grupo de los Siete en Washington el sábado, propiciaban un abaratamiento del precio del dinero para incentivar el crecimiento económico. Pero Duisenberg era más precavido y consideraba que no es necesaria esta medida por el momento, tras asegurar que la economía europea se habrá recuperado hacia finales de este año y que la inflación habrá descendido.
El Indice Armonizado de Precios al Consumo (IAPC) en los doce países del euro se situó en agosto en el 2,7 y las previsiones son de que para septiembre continúe su tendencia a la baja, lo que facilitara un relajamiento de la política monetaria. Este año, el instituto europeo ha rebajado tres veces los tipos de interés hasta el 3,75 por ciento actual, mientras que la Reserva Federal lo ha hecho nueve veces y el Banco de Inglaterra, otras seis.
Los analistas esperan que el BCE los reduzca, en todo caso, en el curso de este año entre un 0,25 y 0,50 por ciento, si no lo hace esta semana. Unos tipos de interés más moderados ayudarían a mitigar las repercusiones por los atentados perpetrados en Nueva York y el Pentágono y los ataques de respuesta de Washington contra Afganistán, según los expertos.
Agregaron que estos sucesos están deprimiendo aún más la ya deteriorada confianza de los consumidores en la eurozona y perjudicarán, con toda seguridad, las exportaciones europeas a Estados Unidos.