L. D. / Agencias.
En un comunicado difundido en Ottawa, donde se encuentra reunido, el FMI asegura que espera que la economía mundial comience a recuperarse en el segundo semestre del próximo año, aunque admite que el panorama mundial es incierto y, por lo tanto, recomienda una vigilancia excepcional.
"La reciente flexibilización de las políticas monetarias en Estados Unidos, la zona del euro y otras economías avanzadas es bienvenida, y el Comité considera que todavía hay margen para una mayor acción en la mayoría de los países si llega a ser necesario", dice la nota, en la que también se añade que el FMI está listo para ayudar con "políticas firmes" a los países en vías de desarrollo.
Los banqueros y ministros de Economía reunidos en Ottawa están desarrollando un plan de acción mundial para combatir la financiación del terrorismo. Según aseguró el ministro de Finanzas canadiense, Paul Martin, se pedirá a los miembros del G-20 que apliquen todas las resoluciones y convenciones relevantes de la ONU con rapidez, para asegurar la sumisión a los estandares internacionales y aumentar los esfuerzos para compartir información.
Fuertes medidas de seguridad y antidisturbios
Agentes antidisturbios rodean el recinto en el que se encuentran reunidos los líderes mundiales (el Grupo de los 20, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial). Varias filas de antidisturbios y efectivos de la Policía Montada patrullan el perímetro cerrado en pleno centro de la capital canadiense.
La Policía espera para este sábado la protesta más concurrida, en la que los convocantes pretenden reunir hasta 5.000 personas ante las vallas que protegen el recinto, más bajas que las que recientemente rodearon reuniones internacionales celebradas en Québec o en Praga, con masiva presencia de manifestantes.
El Chateau Laurier, un hotel construido por los ferrocarriles canadienses a principios del siglo XX, es la residencia temporal de, entre otros, el secretario del Tesoro de EEUU, Paul O'Neill, el ministro japonés Masajuro Shiokawa y el argentino Domingo Cavallo, últimamente uno de los más perseguidos por la prensa. Ante la entrada de ese hotel se concentra el mayor número de efectivos policiales, provistos con cascos y escudos, que han anunciado su intención de utilizar lo menos posible los gases lacrimógenos contra los manifestantes y de sustituirlos por agua, ante el frío reinante.
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"La reciente flexibilización de las políticas monetarias en Estados Unidos, la zona del euro y otras economías avanzadas es bienvenida, y el Comité considera que todavía hay margen para una mayor acción en la mayoría de los países si llega a ser necesario", dice la nota, en la que también se añade que el FMI está listo para ayudar con "políticas firmes" a los países en vías de desarrollo.
Los banqueros y ministros de Economía reunidos en Ottawa están desarrollando un plan de acción mundial para combatir la financiación del terrorismo. Según aseguró el ministro de Finanzas canadiense, Paul Martin, se pedirá a los miembros del G-20 que apliquen todas las resoluciones y convenciones relevantes de la ONU con rapidez, para asegurar la sumisión a los estandares internacionales y aumentar los esfuerzos para compartir información.
Fuertes medidas de seguridad y antidisturbios
Agentes antidisturbios rodean el recinto en el que se encuentran reunidos los líderes mundiales (el Grupo de los 20, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial). Varias filas de antidisturbios y efectivos de la Policía Montada patrullan el perímetro cerrado en pleno centro de la capital canadiense.
La Policía espera para este sábado la protesta más concurrida, en la que los convocantes pretenden reunir hasta 5.000 personas ante las vallas que protegen el recinto, más bajas que las que recientemente rodearon reuniones internacionales celebradas en Québec o en Praga, con masiva presencia de manifestantes.
El Chateau Laurier, un hotel construido por los ferrocarriles canadienses a principios del siglo XX, es la residencia temporal de, entre otros, el secretario del Tesoro de EEUU, Paul O'Neill, el ministro japonés Masajuro Shiokawa y el argentino Domingo Cavallo, últimamente uno de los más perseguidos por la prensa. Ante la entrada de ese hotel se concentra el mayor número de efectivos policiales, provistos con cascos y escudos, que han anunciado su intención de utilizar lo menos posible los gases lacrimógenos contra los manifestantes y de sustituirlos por agua, ante el frío reinante.
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