Golpe al relato laboral del Gobierno. El pasado martes, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó la Encuesta de Población Activa (EPA) relativa al primer trimestre del año, y los datos dejan en evidencia el mal funcionamiento del mercado laboral.
Así lo han reflejado los principales epígrafes de esta extensa encuesta, que han sorprendido por lo decepcionante del resultado. Por ejemplo, el mercado laboral español terminó el trimestre con 170.300 empleos menos y la friolera de 231.500 parados más, unas cifras que no se veían desde hace años.
Más funcionarios y menos autónomos
Pero estas no son las únicas cifras que certifican la catástrofe del modelo productivo nacional. Uno de los datos más preocupantes de esta publicación es el aumento sistemático del empleo público.
Tanto está engordando el número de funcionarios a sueldo de todo tipo de Administraciones, que España ya ha llegado al récord de los 3.662.500 funcionarios tras sumar otros 21.100 más. Esta cifra supera en 448.900 personas los 3.106.200 empleados públicos que había en el primer trimestre de 2019, el primero de Sánchez. Mientras tanto, el empleo privado en general bajó este trimestre en 191.400 personas, hasta las 18.630.500.
El aumento del empleo público no solo tiene un efecto directo en la economía productiva, que es la que tiene que soportar el gasto a costa del sector privado. También sirve para maquillar descaradamente las cifras de empleo del Gobierno y que es un caladero de votos importante para los políticos de turno.
Y frente a la ambición del Gobierno por seguir engordando el número de empleados públicos, llama la atención otro colectivo al que no le ha ido tan bien. Más bien todo lo contrario. Se trata de los autónomos. Tradicionalmente, el número de funcionarios y autónomos se ha movido en cifras similares en España, pero desde que Sánchez llegara al Gobierno, esa brecha se ha agrandado.
Así, el número de trabajadores autónomos descendió en 68.600 personas en el primer trimestre, hasta los 3.226.300 empleados. Así, mientras que en el primer trimestre de 2019 había 3.106.200 autónomos en nuestro país, ahora, hay apenas esos 3.226.000.
Podríamos considerar que los trabajadores públicos son la antítesis de los trabajadores por cuenta propia (tienen la menor protección estatal y no cuentan con un sueldo fijo ni con un empleo garantizado) y, ahoram también lo es su evolución, que crece muchísimo más lenta.

