
La región belga de Flandes ha prohibido el transporte de ganado vivo fuera de la Unión Europa entre el 1 de junio y el 1 de septiembre. De este modo, amplia un mes más las restricciones que ya impuso el año pasado durante los meses de julio y agosto.
El ministro flamenco de Bienestar Animal, Ben Weyts, es el principal impulsor de la medida. Argumenta que los episodios de calor intenso ya no son exclusivos de los meses centrales del verano y puede comprometer el bienestar de los animales durante desplazamientos de miles de kilómetros.
La prohibición afecta principalmente a las rutas comerciales que conectan Flandes con países del norte de África y Oriente Medio. Entre los destinos señalados figuran Libia, Líbano, Marruecos y otros mercados donde los animales deben atravesar largas distancias por carretera bajo temperaturas que con frecuencia superan los 30 grados.
Por otra parte, Flandes seguirá permitiendo el transporte de animales vivos hacia países con temperaturas más moderadas durante el verano, como Reino Unido, Suiza o Noruega. Además, podrán concederse excepciones a transportistas que utilicen vehículos equipados con sistemas avanzados de climatización y refrigeración capaces de mantener condiciones seguras durante todo el trayecto.
Las restricciones provocaron un desplome del 76,5% de los transportes de larga distancia para animales vivos durante el año pasado, limitándose a 21 operaciones a lo largo de todo el ejercicio.
