
Con la llegada de las altas temperaturas, Matadero Madrid recupera uno de sus espacios más singulares del verano. Del 1 al 31 de julio, la Nave Una volverá a convertirse en "Un cuarto de estar para la ciudad", un refugio climático gratuito pensado para descansar, protegerse del calor y disfrutar de una programación cultural abierta a todos los públicos.
La iniciativa, impulsada por Intermediae, celebra su segunda edición tras el éxito del pasado verano, cuando más de 11.000 personas pasaron por este espacio. Durante todo el mes, la nave permanecerá abierta de martes a domingo, de 12:00 a 21:00 horas, permitiendo a cualquier visitante utilizarla como lugar de descanso, lectura, trabajo o encuentro, rodeado de vegetación y con una completa agenda de actividades.
Más que un refugio frente al calor, el proyecto propone convertir la cultura en un espacio de convivencia, explorando nuevas formas de comunidad a través de la conversación, la música, la escritura, la escucha o la creación artística.
Una programación cultural gratuita durante todo el mes
Además de funcionar como refugio climático, el espacio acogerá diferentes propuestas culturales repartidas a lo largo de julio.
El 9 de julio estará dedicado al colectivo Spasticus Artisticus, con varias actividades que incluyen la presentación de la publicación Sintomatologías: aprendizajes espásticos, la presentación del proyecto y una sesión de Ecstatic Dance abierta al público.
La programación continuará el 10 de julio con Madrid 360 Joven, una jornada organizada por el Ayuntamiento de Madrid centrada en la sensibilización frente al cambio climático.
El 15 de julio, Inés Plasencia Camps y Las Lindas Pobres dirigirán Comunidades emocionales. Escritura con quienes no están, una propuesta participativa en torno a la memoria y la escritura compartida.
Los días 22 y 23 de julio llegarán las Tardes de escucha y refugio, un programa dedicado al sonido, la música y la conversación con la participación de Marco Padiya, Marta Echaves y Natalia Piñuel.
La programación finalizará el 30 de julio con Transferencia, una propuesta de Euyín Eugene e Iren Márquez Dos Santos que recorrerá el entorno del río a través de una experiencia sonora y colectiva.
Un espacio para descansar y escapar del calor
Durante todo el mes, la Nave Una permanecerá acondicionada como un gran salón abierto a la ciudad, con plantas cedidas por los Viveros del Retiro y diseñadas para crear un ambiente agradable en el que refugiarse del calor.
El acceso es gratuito y libre hasta completar aforo, convirtiéndose en una alternativa para quienes busquen un lugar fresco donde pasar unas horas mientras disfrutan de una programación cultural diferente en pleno verano madrileño.

