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David Vinuesa

¿A que juega bien el Atlético de Pablo Barrios?

El canterano del Atlético de Madrid le da mucha más velocidad al juego del equipo. Con él, el medio es mucho más aseado.

El canterano del Atlético de Madrid le da mucha más velocidad al juego del equipo. Con él, el medio es mucho más aseado.
¿A que juega bien el Atlético de Pablo Barrios? | EFE

El Atlético de Madrid es un equipo que necesita que todos sus jugadores tengan un nivel mínimo que logre que la máquina que lleva el Cholo Simeone esté engrasada y sobre todo equilibrada. Si alguna pieza falla, todo se puede desmoronar o, como mínimo, que se descompense y otros jugadores, en vez de centrarse en su rol, tengan que hacer doble trabajo para tapar los fallos de los demás. El mejor ejemplo es siempre Koke. Cuando el medio está equilibrado, el capitán brilla en su rol. Cuando tiene que tapar errores ajenos, sigue jugando bien, pero no puede dar lo mejor para los suyos.

Actualmente, el centro del campo del Atlético está perfectamente cubierto con Koke y De Paul, sin embargo, hay una tercera pieza en esa medular que tiene que equilibrar al resto. Lo dije ayer durante el partido y lo digo hoy: el Atlético es otro con Pablo Barrios. La velocidad es otra. La calidad es otra. Todo cambia. Estando Barrios bien, no puede salir del 11, por ejemplo, para que entre Saúl. Ni siquiera Marcos Llorente, aunque también es buena opción. Porque la diferencia actualmente entre poner a Barrios y poner a Saúl, con todo el respeto del mundo a la entrega de Ñíguez, es abismal. Pablo controla siempre orientado hacia delante, se ofrece, busca pase final, se mete con el balón entre dos medios y salta una línea... Es un jugador que da mucho al equipo. El conjunto rojiblanco tiene mucha más velocidad con él y la razón es que no echa el balón para atrás con miedo. No se esconde para que no le vean. Regatea. Orienta el control hacia delante. Busca portería. Y eso actualmente es oro puro para Simeone y para los Koke y De Paul que brillan más cuando notan que no hay que tapar carencias ajenas. Solo hay que ver al argentino. Está en su mejor momento como colchonero y potenciar eso será potenciar las opciones de títulos del equipo rojiblanco.

El Atlético entra en una zona del curso en la que no puede regalar ni un centímetro. No se puede regalar ninguna titularidad. El que entre tiene que hacerlo bien o fuera. Nada de tres partidos mereciendo ser el primer cambio y en el cuarto volver a salir de partida. Así no se exige. Así se consiente. No fue el caso anoche de Memphis Depay. Dos partidos consecutivos con gol. Marcas ante el Sevilla y premio frente al Valencia. Y ojo a sus datos, porque Memphis Depay lleva 6 goles en 16 partidos este año El año pasado marcó 4 goles en 9 partidos. Son números muy buenos en cuanto a lo que juega. Una pena que se lesione tanto ya que casi sin jugar lleva 10 goles en 25 partidos como rojiblanco. Son estadísticas que, sin contexto, podrían hacer pensar que pagar 3 millones por su fichaje es una ganga. Si consigue que los partes médicos a su alrededor desaparezcan, Depay podrá lograr ese estatus de ganga que tanto esperan en el Metropolitano.

Además, en caso de lesiones de Giménez y Morata, el regreso de Reinildo y que Memphis Depay (toquen madera) marque son noticias para compensar el golpe. Igual que la llegada de Kean y que no se vaya Correa. Por otro lado está Griezmann, que no descansa. Jugó los 90 minutos tras descansar media hora ante el Sevilla. Si le ves en el campo ayer reservó fuerzas todo el rato, pero es tan bueno que con eso le vale para ser importante. El plan era ese. Desgaste mínimo si era posible. Salió bien porque lo de Griezmann es descomunal. Estuvo todo el partido midiendo sus fuerzas sin apenas carreras fuertes, pero sabiendo cómo y dónde ocupar los espacios. Tuvo ocasiones y regaló el gol a Lino. Un Lino, por cierto, que va camino de ser un fichaje estelar del Atlético cuando parecía en su día el típico fichaje de comisiones varias. No es así Tiene gol, sacrificio y un físico que hace sonreír a Simeone cada vez que le ve subir y bajar la banda como carrilero. Al César lo que es del César y aquí la dirección deportivo colchonera ha estado de 10.

Por último, no me quiero olvidar de una cosa. ¡Qué pase de Koke a Nahuel para el centro a Depay en el 2-0! Vaya bestialidad de pase del capitán. Para los que dicen que no pasa así desde hace años. El talento del capitán rojiblanco es muchas veces invisible y otras tantas visible, pero siempre fundamental. El oso y el madroño del equipo desde hace muchos años. Nunca me cansaré de decirlo. Nunca me cansaré de verle jugar. Sé Koke, siempre.

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