Este diálogo con César Vidal se celebró el martes 25 de septiembre de 2001 entre las 18 y las 19 horas.
Pregunta: ¿Cree usted que el Islam tiene más dificultades que el cristianismo para sostener sociedades abiertas y tolerantes?
Respuesta: Sin ningún género de dudas. Conceptos como derechos humanos o democracia resultan absolutamente ajenos al Islam, a diferencia de lo que sucede con el cristianismo.
P: ¿No opina que es una paradoja que la familia de Olaia Castresana por un lado defienda la independentzia de Euskadi de España y por otro lado se vaya a la playita de Torrevieja, donde se compró un chalet? Muchas gracias
R: Supongo que desean aprovechar lo mejor de ambos mundos: la oligarquía nacionalista vasca y el sol mediterráneo.
P: ¿No cree, sin embargo, que en épocas pasadas hubo países islámicos notablemente más tolerantes que sus coetáneos europeos?
No, eso es una leyenda. En la misma Al Andalus, los periodos de cierta tolerancia se alternaron con matanzas y persecuciones. Piense que a partir del s. XI los judíos empiezan a emigrar hacia los reinos cristianos. A fin de cuentas, ellos y los cristianos sólo pueden ser dhimmíes.
P: Recomiendeme un buen libro de historia de España.
R: Hay varios, pero Ricardo de la Cierva acaba de publicar una edición resumida de su Historia de España casi para niños que resulta estupenda para adultos.
P: ¿Cree que tendrá algún efecto en la opinión pública internacional el envío del editorial de Gara a los principales periódicos del mundo o, por el contrario, se les seguirá considerando jóvenes revolucionarios?
R: Creo que estamos en un punto de inflexión histórico en relación con el terrorismo. Se está acabando la condescendencia hacia los criminales para verlos como hermanitos en la congregación del terror. A fin de cuentas, todos han sido grupos patrocinados por la URSS y entrenados en sus países satélites.
P: ¿Por qué en la mayoría de los libros modernos de Historia no se sigue un desarrollo cronológico de los hechos, donde se citen por ejemplo todos los reyes de Castilla o los reyes godos, aunque sólo reinasen algunos días?
R: Es una consecuencia de una visión de la historia muy influida por el marxismo en que las individualidades no tienen, se supone, valor sino sólo las grandes corrientes. Personalmente, me parece una manera deplorable de no aprender historia e incluso de falsearla.
P: ¿Es de recibo que se siga recurriendo a la Inquisición para "demostrar" que el Islam y el Catolicismo son religiones equivalentes y que los europeos, simplemente, hemos llegado antes a la civilización de la libertad individual?
R: El Islam y el Catolicismo –a pesar de la Inquisición y de las cruzadas– no son religiones equivalentes. Por ejemplo, el catolicismo siempre ha conservado una veta pacifista (aunque fuera minoritaria) y no cree en la guerra santa por sistema, pero además afirma la individualidad frente al concepto de ummah islámico.
P: ¿Cuál cree que es la solución al problema palestino? ¿Aprueba la política de Sharon?
R: Reconocer que nunca lograrán expulsar a los israelíes y firmar la paz. Sharon no me gusta, pero comprendo a quienes lo han votado buscando cierta seguridad frente a la violencia palestina.
P: ¿Hay alguna instancia en el Islam que pueda descalificar a los Talibanes como musulmanes? No me refiero a que haya musulmanes que estén o no de acuerdo con ellos, sino que los descalifiquen como musulmanes.
R: No, porque desde la desaparición del califato no existe una instancia superior. Ese papel queda reservado en cada país a los ulemas, pero sus juicios no son vinculantes.
P: Perdone mi ignorancia islámica, pero... ¿cual es el concepto de ummah?
R: Frente a la idea de persona individual propia del cristianismo –en mucha menor medida del judaísmo– el Islam preconiza sobre todo la inserción en la comunidad de los creyentes o ummah. Ésta es verdaderamente la sujeto de deberes y obligaciones.
P: Entonces, ¿cabría pensar en el Islam como en un colectivismo, con todo lo que han conllevado los colectivismos en la historia (especialmente la del siglo pasado: comunismo, fascismo, nazismo...)?
R: En buena medida, sí; de ahí el desafío que supone para las sociedades democráticas. Por ejemplo, las dictaduras en el este de Europa o en la América hispana han podido ser seguidas por un proceso de transición, pero semejante proceso es implanteable en el mundo islámico... aún tenemos a Sadam Hussein.
P: Cuando veo a los americanos que ponen su himno y su bandera hasta en la sopa me pregunto ¿por que nosotros nos avergonzamos? ¿Quizás se identifique el patriotismo con el franquismo?
R: Creo que se debe a varios factores: ausencia de sentimiento nacional en la izquierda, papel de los nacionalismos catalán y vasco, y complejo de la derecha. Francamente, a mi me encantaría que todos los españoles pudiéramos cantar juntos nuestro himno y reaccionar como los americanos frente al terror.
P: ¿Como juzga usted el patético papel que la mayor parte de la intelectualidad hispana tras el 11 de septiembre?.
R: Para llorar. La verdad es que la mayoría no se ha enterado de que el Muro de Berlín cayó hace una década, pero claro, es que estudiar a ciertas edades cuesta mucho, y si no que se lo digan a algunos catedráticos que siguen dando clases con los apuntes de cuando eran estudiantes.
P: ¿No cree que el patriotismo español lo demostramos sólo cuando viajamos al extranjero y afirmamos sin rubor que como en España no se vive en ningún sitio?
R: Hay excepciones, pero resulta bien lamentable que con las aportaciones que hemos hecho a la cultura universal no hagamos ostentación. Por ejemplo, ¿sabían ustedes que el matemático más importante de la Edad Media fue un madrileño del siglo XI? Pues imagínense si hubiera sido francés o americano.
P: ¿Es posible que Jesucristo y los apóstoles fueran homosexuales?
R: No, no lo es ni por asomo.
P: ¿Cómo es posible que, tras los atentados que Estados Unidos había sufrido con anterioridad contra sus embajadas y buques de guerra, no se hayan bloqueado hasta ahora las cuentas bancarias que los terroristas tenían en EE UU y en el resto del mundo?
R: Libertad de mercado, en parte, y en parte deseo de no chocar con los aliados europeos, que suelen tener actitudes absurdas hacia los terroristas, y en cuyo territorio operan empresas de blanqueo de dinero de los terroristas.
P: ¿Le sorprendió a usted la magnitud del atentado?. Por otra parte, no entiendo por qué lo llaman ataque a América, cuando es un ataque a la cultura occidental; al fin y al cabo, la cruzada de Ben Laden es contra judíos y cristianos.
R: No, no me sorprendió y estoy de acuerdo en que es un ataque contra occidente, y eso incluye a Europa y a Israel. A propósito, ¿se han enterado ustedes de los atentados contra iglesias y sinagogas en Melilla? Y eso que allí sólo son el 40 por ciento...
P: ¿Quiénes cree que han sido (o son) los mayores pensadores y políticos liberales españoles?
R: No han faltado, pero mis preferencias están con los padres de la constitución del Doce, como Argüelles o Gallego. Llámeme sentimental, pero uno de mis últimos libros –El año de la libertad– es un pequeño homenaje a ellos, escrito para que los niños y los jóvenes los conozcan.
P: ¿Por qué se están silenciando los hechos de Ceuta y Melilla?
R: Porque nos preocupa más no hacer daño y tener fama de tolerantes que el daño que se pueda causar a nuestra democracia y combatir la intolerancia.
P: ¿Cómo y cuándo debe realizarse la adaptación o evolución del islamismo a los tiempos actuales más avanzados?
R: Debería hacerse ya, pero, sinceramente, no soy optimista. En realidad, en nuestras relaciones con las naciones islámicas tenemos que elegir entre malos y pésimos... a menos que sepamos jugar unas cartas diplomáticas que, de momento, estamos utilizando torpemente.
P: ¿Existe algún punto de inflexión en la evolución del Islam al integrismo?
R: Sí, el fracaso de los regímenes posteriores a la descolonización en que se combinaba Islam, socialismo y antioccidentalismo. Todos han fracasado –de Nasser a El-Assad, pasando por Sadam Hussein o Qadafi– y millones lo han interpretado como una señal de que no han sido suficientemente musulmanes.
P: Bush ha anunciado una guerra sucia contra el terrorismo. Aquí todavía estamos pagando las consecuencias de la chapuza que tuvimos. ¿Que opina usted de combatir al terrorismo con sus armas, como dijo Bush?
R: Es un tema peliagudo, pero desde luego, de lo que estoy seguro, es de que ningún ministro o funcionario norteamericano se va a llevar el dinero de los fondos reservados en sobresueldos o regalos a las esposas de subordinados.
P: ¿Qué le parece Xavier Sala i Martín como economista liberal?
R: Disculpe usted la cortedad de mis conocimientos, pero no tengo datos suficientes como para opinar.
P: ¿Cuál es la diferencia entre sunnitas y chiítas? Siempre he pensado que los sunnitas eran los "moderados", pero resulta que los talibanes son sunnitas, ¿no?
R: La diferencia está en que los sunnitas siguen hadizs (tradiciones) concretas conocidas como la Sunna. Los shiitas, por el contrario, son legitimistas que siguen al último califa del primer califato –Alí– y creen en una sucesión de imanes. Puede usted consultar para más detalles mi Enciclopedia de las religiones.
P: ¿Cuál es, en su opinión, el estado musulmán más avanzado del mundo desde el punto de vista occidental (más libre, democrático, desarrollado...)?
R: Democrático, ninguno; libre, ninguno; y desarrollado, ninguno. Ahora bien, más soportables para vivir en ellos, Jordania y Egipto, pero económicamente son inviables y exigen considerables fuerzas de seguridad para mantenerse con cierta estabilidad.
P: ¿Me podría recomendar un libro sobre la historia medieval de Castilla o España donde se siga el desarrollo cronológico al que me refería antes? Muchas gracias.
R: Tanto Cátedra como Espasa-Calpe han publicado un par de historias medievales que se acercan. Ahora bien, EDAF hace tiempo que publicó una historia de España en tomitos (la Edad Media son cinco) que era muy seria, amena, rigurosa y seguía ese patrón clásico.
P: Para un judío o un cristiano ¿quién es Amelek?
R: Imagino que quiere usted decir Amalec. Era una tribu cananea que combatió contra Israel en la época de Moisés para impedirle el acceso a Canaán. En la actualidad no hay amalequitas, y si bien algunos judíos pueden saber de qué se trata por razón de su historia, la inmensa mayoría de los cristianos no.
P: ¿Cuando Ud. se sienta en la mesa de tertulia junto a Mª Antonia Iglesias, no se le revuelven las tripas ante una persona que se las da de demócrata y que tanto luchó por amordazar la libertad de expresion?
R: No me llena de alegría pero, como decía Lutero, ¿porqué vamos a dejarle al Diablo la buena música? Si hay personas así en los medios, es una razón añadida para que exista quien les oponga puntos de vista alternativos y, sobre todo, sensatos. Por cierto, mañana no sé si coincido con ella en Tele-5.
P: ¿Cree usted que las propuestas de Ashcroft dañarán más a las libertades civiles que los terroristas?
R: No, pero imagino que vamos a oír ese argumento mucho en los próximos meses. Hay situaciones especiales que exigen medidas especiales. El problema es que la sociedad occidental se resiste a creer que el terrorismo las exige.
P: ¿Por qué los máximos defensores de la presunción de inocencia (EE UU) van a castigar sin juzgar primero?
R: Porque es una guerra, y en la guerra no se juzga a los combatientes enemigos –salvo que se rindan y se les someta a un proceso por presuntos crímenes de guerra–, sino que se les abate.
P: Una vez más, los palestinos se han puesto la soga ellos mismos. ¿No existe nadie entre ese pueblo con la suficiente serenidad para ver que ellos mismos se están cavando su propia tumba?.
R: No. Padecen lo que yo denomino un "Síndrome de las cruzadas", en virtud del cual creen que igual que los cruzados dejaron Palestina, también lo harán los israelíes, y más con la diferencia de crecimiento demográfico; pero esta vez los judíos han regresado para no dejarse expulsar más.
P: A medida que el mundo avanza, aumenta la capacidad de autodestrucción ¿No le parece imprudente empezar una guerra contra el mundo islámico?
R: Desde los años cincuenta hemos rebasado holgadamente nuestra capacidad de autodestrucción gracias a las armas nucleares. Una guerra contra el terrorismo islámico –no contra el mundo islámico– no es una tarea fácil, pero tampoco lo fue la lucha contra Hitler o el Japón.
P: ¿Cree usted que medidas como la instalación de puertas traseras en los métodos criptográficos va a ser eficaz para la lucha contra el terrorismo, o por el contrario, va a quitarnos libertades?¿Cree usted que es efectiva la medida?
R: Creo que puede ser efectiva, pero creo también que su aplicación debería limitarse sólo a ciertos países.
P: ¿Qué opina un árabe, en la actualidad, de los musulmanes que se establecieron en la península y su civilización?
R: Tiene una visión idealizada de aquel pasado y –y esto es lo que más me preocupa– una esperanza, no siempre secreta, en que todo vuelva a recuperarse en el futuro. En fin, para no pegar ojo...
P: ¿Que le parece las medidas que esta tomando USA en la ATA, en especial la intervención de las comunicaciones digitales sin orden judicial y las posibles medidas anticriptografía?
R: Creo que entran dentro de lo habitual en un supuesto de guerra. La cuestión es que estamos en guerra contra el terrorismo, y esto supera el concepto de lucha contra delincuentes que hemos tenido hasta ahora. Desearía matizarlo todo pero, lamentablemente, no tengo espacio.
P: ¿Los libros que nos presentan a un Jesucristo (o San Pablo) gnóstico, y que tanto abundan últimamente, son obra de ignorantes o hay malicia refinada tras ellos?
R: Creo que en ocasiones existe pura ignorancia, en otras papanatismo repetitivo de tesis trasnochadas y desprovistas de fundamento, y en otras una evidente mala fe y un deseo de atacar una cosmovisión que se considera odiosa.
P: Es decir ¿cree usted que los terroristas van a ser tan inútiles para usar criptografía con puerta trasera cuando existen sin puerta trasera y se dispone del código fuente? Yo creo que solo quitan libertad al individuo.
R: La historia está repleta de errores de ese tipo (afortunadamente) pero, por otro lado, creo que en ocasiones, para salvar la libertad, hay que restringir momentánea y delimitadamente esa libertad. Fue el caso de Lincoln durante la guerra de Secesión, o de los aliados que combatieron a Hitler.
P: Capturando a Ben Laden y derrocando a los talibanes, ¿se solucionara el problema? Y en cuanto a los grupos de Egipto, Marruecos, etc., ¿que ocurrirá con ellos?.
R: No, sólo se avanzará en su solución y se ejercerá un efecto disuasorio sobre otros grupos, pero la cosa va para largo. Ben Laden cuenta con 900 organizaciones, y muchos de sus hombres ni son árabes ni musulmanes.
P: ¿Debería el mundo árabe pedir disculpas por siete siglos de colonización en España y por toda la cultura que arrasaron? Estoy harto de que digan que los españoles anulamos la cultura precolombina y no se hable lo que hizo el Islam aquí.
R: Pues, puestos a pedir cuentas del pasado, ¿porqué no? ¿Sabían ustedes que en los primeros tiempos de la dominación islámica en España no se capturaron menos de medio millón de esclavos, o que el negocio principal del califato de Córdoba era el tráfico de esclavos?
P: ¿Qué lugar ocupa la figura de Cristo en el Islam?
R: Es el mesías de Israel, realizó milagros –incluido resucitar muertos– y fue hijo de una virgen, pero no se admite ni su muerte, ni su resurrección ni su divinidad. Es simplemente uno de los profetas anteriores e inferiores a Mahoma.
P: ¿Está usted seguro de que las medidas de Ashcroft tienen voluntad de ser limitadas en el tiempo?
R: No tengo razones para pensar lo contrario.
P: Según tengo entendido, usted estaba en Egipto el 11 de septiembre. ¿Como se vivieron allí los hechos?
R: Los vieron como un castigo de Al.lah sobre Estados Unidos, especularon con la posibilidad de que lo hubieran realizado los israelíes, y se asustaron ante la posibilidad –bien real– de que disminuyera el turismo.
P: ¿Hay cifras de conversos al cristianismo entre los emigrantes musulmanes?
R: Muy escasas (sobre todo en algunos grupos evangélicos) pero aún así, superiores a las de españoles convertidos al Islam.
R: Les agradezco mucho su amabilidad, paciencia e interés. Ha sido un placer y un privilegio compartir este chat con ustedes. Les espero el martes que viene a la misma hora.
Pregunta: ¿Cree usted que el Islam tiene más dificultades que el cristianismo para sostener sociedades abiertas y tolerantes?
Respuesta: Sin ningún género de dudas. Conceptos como derechos humanos o democracia resultan absolutamente ajenos al Islam, a diferencia de lo que sucede con el cristianismo.
P: ¿No opina que es una paradoja que la familia de Olaia Castresana por un lado defienda la independentzia de Euskadi de España y por otro lado se vaya a la playita de Torrevieja, donde se compró un chalet? Muchas gracias
R: Supongo que desean aprovechar lo mejor de ambos mundos: la oligarquía nacionalista vasca y el sol mediterráneo.
P: ¿No cree, sin embargo, que en épocas pasadas hubo países islámicos notablemente más tolerantes que sus coetáneos europeos?
P: Recomiendeme un buen libro de historia de España.
R: Hay varios, pero Ricardo de la Cierva acaba de publicar una edición resumida de su Historia de España casi para niños que resulta estupenda para adultos.
P: ¿Cree que tendrá algún efecto en la opinión pública internacional el envío del editorial de Gara a los principales periódicos del mundo o, por el contrario, se les seguirá considerando jóvenes revolucionarios?
R: Creo que estamos en un punto de inflexión histórico en relación con el terrorismo. Se está acabando la condescendencia hacia los criminales para verlos como hermanitos en la congregación del terror. A fin de cuentas, todos han sido grupos patrocinados por la URSS y entrenados en sus países satélites.
P: ¿Por qué en la mayoría de los libros modernos de Historia no se sigue un desarrollo cronológico de los hechos, donde se citen por ejemplo todos los reyes de Castilla o los reyes godos, aunque sólo reinasen algunos días?
R: Es una consecuencia de una visión de la historia muy influida por el marxismo en que las individualidades no tienen, se supone, valor sino sólo las grandes corrientes. Personalmente, me parece una manera deplorable de no aprender historia e incluso de falsearla.
P: ¿Es de recibo que se siga recurriendo a la Inquisición para "demostrar" que el Islam y el Catolicismo son religiones equivalentes y que los europeos, simplemente, hemos llegado antes a la civilización de la libertad individual?
R: El Islam y el Catolicismo –a pesar de la Inquisición y de las cruzadas– no son religiones equivalentes. Por ejemplo, el catolicismo siempre ha conservado una veta pacifista (aunque fuera minoritaria) y no cree en la guerra santa por sistema, pero además afirma la individualidad frente al concepto de ummah islámico.
P: ¿Cuál cree que es la solución al problema palestino? ¿Aprueba la política de Sharon?
R: Reconocer que nunca lograrán expulsar a los israelíes y firmar la paz. Sharon no me gusta, pero comprendo a quienes lo han votado buscando cierta seguridad frente a la violencia palestina.
P: ¿Hay alguna instancia en el Islam que pueda descalificar a los Talibanes como musulmanes? No me refiero a que haya musulmanes que estén o no de acuerdo con ellos, sino que los descalifiquen como musulmanes.
R: No, porque desde la desaparición del califato no existe una instancia superior. Ese papel queda reservado en cada país a los ulemas, pero sus juicios no son vinculantes.
P: Perdone mi ignorancia islámica, pero... ¿cual es el concepto de ummah?
R: Frente a la idea de persona individual propia del cristianismo –en mucha menor medida del judaísmo– el Islam preconiza sobre todo la inserción en la comunidad de los creyentes o ummah. Ésta es verdaderamente la sujeto de deberes y obligaciones.
P: Entonces, ¿cabría pensar en el Islam como en un colectivismo, con todo lo que han conllevado los colectivismos en la historia (especialmente la del siglo pasado: comunismo, fascismo, nazismo...)?
R: En buena medida, sí; de ahí el desafío que supone para las sociedades democráticas. Por ejemplo, las dictaduras en el este de Europa o en la América hispana han podido ser seguidas por un proceso de transición, pero semejante proceso es implanteable en el mundo islámico... aún tenemos a Sadam Hussein.
P: Cuando veo a los americanos que ponen su himno y su bandera hasta en la sopa me pregunto ¿por que nosotros nos avergonzamos? ¿Quizás se identifique el patriotismo con el franquismo?
R: Creo que se debe a varios factores: ausencia de sentimiento nacional en la izquierda, papel de los nacionalismos catalán y vasco, y complejo de la derecha. Francamente, a mi me encantaría que todos los españoles pudiéramos cantar juntos nuestro himno y reaccionar como los americanos frente al terror.
P: ¿Como juzga usted el patético papel que la mayor parte de la intelectualidad hispana tras el 11 de septiembre?.
R: Para llorar. La verdad es que la mayoría no se ha enterado de que el Muro de Berlín cayó hace una década, pero claro, es que estudiar a ciertas edades cuesta mucho, y si no que se lo digan a algunos catedráticos que siguen dando clases con los apuntes de cuando eran estudiantes.
P: ¿No cree que el patriotismo español lo demostramos sólo cuando viajamos al extranjero y afirmamos sin rubor que como en España no se vive en ningún sitio?
R: Hay excepciones, pero resulta bien lamentable que con las aportaciones que hemos hecho a la cultura universal no hagamos ostentación. Por ejemplo, ¿sabían ustedes que el matemático más importante de la Edad Media fue un madrileño del siglo XI? Pues imagínense si hubiera sido francés o americano.
P: ¿Es posible que Jesucristo y los apóstoles fueran homosexuales?
R: No, no lo es ni por asomo.
P: ¿Cómo es posible que, tras los atentados que Estados Unidos había sufrido con anterioridad contra sus embajadas y buques de guerra, no se hayan bloqueado hasta ahora las cuentas bancarias que los terroristas tenían en EE UU y en el resto del mundo?
R: Libertad de mercado, en parte, y en parte deseo de no chocar con los aliados europeos, que suelen tener actitudes absurdas hacia los terroristas, y en cuyo territorio operan empresas de blanqueo de dinero de los terroristas.
P: ¿Le sorprendió a usted la magnitud del atentado?. Por otra parte, no entiendo por qué lo llaman ataque a América, cuando es un ataque a la cultura occidental; al fin y al cabo, la cruzada de Ben Laden es contra judíos y cristianos.
R: No, no me sorprendió y estoy de acuerdo en que es un ataque contra occidente, y eso incluye a Europa y a Israel. A propósito, ¿se han enterado ustedes de los atentados contra iglesias y sinagogas en Melilla? Y eso que allí sólo son el 40 por ciento...
P: ¿Quiénes cree que han sido (o son) los mayores pensadores y políticos liberales españoles?
R: No han faltado, pero mis preferencias están con los padres de la constitución del Doce, como Argüelles o Gallego. Llámeme sentimental, pero uno de mis últimos libros –El año de la libertad– es un pequeño homenaje a ellos, escrito para que los niños y los jóvenes los conozcan.
P: ¿Por qué se están silenciando los hechos de Ceuta y Melilla?
R: Porque nos preocupa más no hacer daño y tener fama de tolerantes que el daño que se pueda causar a nuestra democracia y combatir la intolerancia.
P: ¿Cómo y cuándo debe realizarse la adaptación o evolución del islamismo a los tiempos actuales más avanzados?
R: Debería hacerse ya, pero, sinceramente, no soy optimista. En realidad, en nuestras relaciones con las naciones islámicas tenemos que elegir entre malos y pésimos... a menos que sepamos jugar unas cartas diplomáticas que, de momento, estamos utilizando torpemente.
P: ¿Existe algún punto de inflexión en la evolución del Islam al integrismo?
R: Sí, el fracaso de los regímenes posteriores a la descolonización en que se combinaba Islam, socialismo y antioccidentalismo. Todos han fracasado –de Nasser a El-Assad, pasando por Sadam Hussein o Qadafi– y millones lo han interpretado como una señal de que no han sido suficientemente musulmanes.
P: Bush ha anunciado una guerra sucia contra el terrorismo. Aquí todavía estamos pagando las consecuencias de la chapuza que tuvimos. ¿Que opina usted de combatir al terrorismo con sus armas, como dijo Bush?
R: Es un tema peliagudo, pero desde luego, de lo que estoy seguro, es de que ningún ministro o funcionario norteamericano se va a llevar el dinero de los fondos reservados en sobresueldos o regalos a las esposas de subordinados.
P: ¿Qué le parece Xavier Sala i Martín como economista liberal?
R: Disculpe usted la cortedad de mis conocimientos, pero no tengo datos suficientes como para opinar.
P: ¿Cuál es la diferencia entre sunnitas y chiítas? Siempre he pensado que los sunnitas eran los "moderados", pero resulta que los talibanes son sunnitas, ¿no?
R: La diferencia está en que los sunnitas siguen hadizs (tradiciones) concretas conocidas como la Sunna. Los shiitas, por el contrario, son legitimistas que siguen al último califa del primer califato –Alí– y creen en una sucesión de imanes. Puede usted consultar para más detalles mi Enciclopedia de las religiones.
P: ¿Cuál es, en su opinión, el estado musulmán más avanzado del mundo desde el punto de vista occidental (más libre, democrático, desarrollado...)?
R: Democrático, ninguno; libre, ninguno; y desarrollado, ninguno. Ahora bien, más soportables para vivir en ellos, Jordania y Egipto, pero económicamente son inviables y exigen considerables fuerzas de seguridad para mantenerse con cierta estabilidad.
P: ¿Me podría recomendar un libro sobre la historia medieval de Castilla o España donde se siga el desarrollo cronológico al que me refería antes? Muchas gracias.
R: Tanto Cátedra como Espasa-Calpe han publicado un par de historias medievales que se acercan. Ahora bien, EDAF hace tiempo que publicó una historia de España en tomitos (la Edad Media son cinco) que era muy seria, amena, rigurosa y seguía ese patrón clásico.
P: Para un judío o un cristiano ¿quién es Amelek?
R: Imagino que quiere usted decir Amalec. Era una tribu cananea que combatió contra Israel en la época de Moisés para impedirle el acceso a Canaán. En la actualidad no hay amalequitas, y si bien algunos judíos pueden saber de qué se trata por razón de su historia, la inmensa mayoría de los cristianos no.
P: ¿Cuando Ud. se sienta en la mesa de tertulia junto a Mª Antonia Iglesias, no se le revuelven las tripas ante una persona que se las da de demócrata y que tanto luchó por amordazar la libertad de expresion?
R: No me llena de alegría pero, como decía Lutero, ¿porqué vamos a dejarle al Diablo la buena música? Si hay personas así en los medios, es una razón añadida para que exista quien les oponga puntos de vista alternativos y, sobre todo, sensatos. Por cierto, mañana no sé si coincido con ella en Tele-5.
P: ¿Cree usted que las propuestas de Ashcroft dañarán más a las libertades civiles que los terroristas?
R: No, pero imagino que vamos a oír ese argumento mucho en los próximos meses. Hay situaciones especiales que exigen medidas especiales. El problema es que la sociedad occidental se resiste a creer que el terrorismo las exige.
P: ¿Por qué los máximos defensores de la presunción de inocencia (EE UU) van a castigar sin juzgar primero?
R: Porque es una guerra, y en la guerra no se juzga a los combatientes enemigos –salvo que se rindan y se les someta a un proceso por presuntos crímenes de guerra–, sino que se les abate.
P: Una vez más, los palestinos se han puesto la soga ellos mismos. ¿No existe nadie entre ese pueblo con la suficiente serenidad para ver que ellos mismos se están cavando su propia tumba?.
R: No. Padecen lo que yo denomino un "Síndrome de las cruzadas", en virtud del cual creen que igual que los cruzados dejaron Palestina, también lo harán los israelíes, y más con la diferencia de crecimiento demográfico; pero esta vez los judíos han regresado para no dejarse expulsar más.
P: A medida que el mundo avanza, aumenta la capacidad de autodestrucción ¿No le parece imprudente empezar una guerra contra el mundo islámico?
R: Desde los años cincuenta hemos rebasado holgadamente nuestra capacidad de autodestrucción gracias a las armas nucleares. Una guerra contra el terrorismo islámico –no contra el mundo islámico– no es una tarea fácil, pero tampoco lo fue la lucha contra Hitler o el Japón.
P: ¿Cree usted que medidas como la instalación de puertas traseras en los métodos criptográficos va a ser eficaz para la lucha contra el terrorismo, o por el contrario, va a quitarnos libertades?¿Cree usted que es efectiva la medida?
R: Creo que puede ser efectiva, pero creo también que su aplicación debería limitarse sólo a ciertos países.
P: ¿Qué opina un árabe, en la actualidad, de los musulmanes que se establecieron en la península y su civilización?
R: Tiene una visión idealizada de aquel pasado y –y esto es lo que más me preocupa– una esperanza, no siempre secreta, en que todo vuelva a recuperarse en el futuro. En fin, para no pegar ojo...
P: ¿Que le parece las medidas que esta tomando USA en la ATA, en especial la intervención de las comunicaciones digitales sin orden judicial y las posibles medidas anticriptografía?
R: Creo que entran dentro de lo habitual en un supuesto de guerra. La cuestión es que estamos en guerra contra el terrorismo, y esto supera el concepto de lucha contra delincuentes que hemos tenido hasta ahora. Desearía matizarlo todo pero, lamentablemente, no tengo espacio.
P: ¿Los libros que nos presentan a un Jesucristo (o San Pablo) gnóstico, y que tanto abundan últimamente, son obra de ignorantes o hay malicia refinada tras ellos?
R: Creo que en ocasiones existe pura ignorancia, en otras papanatismo repetitivo de tesis trasnochadas y desprovistas de fundamento, y en otras una evidente mala fe y un deseo de atacar una cosmovisión que se considera odiosa.
P: Es decir ¿cree usted que los terroristas van a ser tan inútiles para usar criptografía con puerta trasera cuando existen sin puerta trasera y se dispone del código fuente? Yo creo que solo quitan libertad al individuo.
R: La historia está repleta de errores de ese tipo (afortunadamente) pero, por otro lado, creo que en ocasiones, para salvar la libertad, hay que restringir momentánea y delimitadamente esa libertad. Fue el caso de Lincoln durante la guerra de Secesión, o de los aliados que combatieron a Hitler.
P: Capturando a Ben Laden y derrocando a los talibanes, ¿se solucionara el problema? Y en cuanto a los grupos de Egipto, Marruecos, etc., ¿que ocurrirá con ellos?.
R: No, sólo se avanzará en su solución y se ejercerá un efecto disuasorio sobre otros grupos, pero la cosa va para largo. Ben Laden cuenta con 900 organizaciones, y muchos de sus hombres ni son árabes ni musulmanes.
P: ¿Debería el mundo árabe pedir disculpas por siete siglos de colonización en España y por toda la cultura que arrasaron? Estoy harto de que digan que los españoles anulamos la cultura precolombina y no se hable lo que hizo el Islam aquí.
R: Pues, puestos a pedir cuentas del pasado, ¿porqué no? ¿Sabían ustedes que en los primeros tiempos de la dominación islámica en España no se capturaron menos de medio millón de esclavos, o que el negocio principal del califato de Córdoba era el tráfico de esclavos?
P: ¿Qué lugar ocupa la figura de Cristo en el Islam?
R: Es el mesías de Israel, realizó milagros –incluido resucitar muertos– y fue hijo de una virgen, pero no se admite ni su muerte, ni su resurrección ni su divinidad. Es simplemente uno de los profetas anteriores e inferiores a Mahoma.
P: ¿Está usted seguro de que las medidas de Ashcroft tienen voluntad de ser limitadas en el tiempo?
R: No tengo razones para pensar lo contrario.
P: Según tengo entendido, usted estaba en Egipto el 11 de septiembre. ¿Como se vivieron allí los hechos?
R: Los vieron como un castigo de Al.lah sobre Estados Unidos, especularon con la posibilidad de que lo hubieran realizado los israelíes, y se asustaron ante la posibilidad –bien real– de que disminuyera el turismo.
P: ¿Hay cifras de conversos al cristianismo entre los emigrantes musulmanes?
R: Muy escasas (sobre todo en algunos grupos evangélicos) pero aún así, superiores a las de españoles convertidos al Islam.
R: Les agradezco mucho su amabilidad, paciencia e interés. Ha sido un placer y un privilegio compartir este chat con ustedes. Les espero el martes que viene a la misma hora.