En su editorial "Ilegalizar ANV, conseguir que nuestros agentes vayan armados", dice que "para derrotar a la banda es necesario actuar y, parafraseando la consigna, el Gobierno tiene plena 'libertad' para llevar a cabo una política antiterrorista u otra. En su mano está hacer uso de todos los instrumentos del Estado. Instrumentos que pueden ser jurídicos, como instar a la ilegalización de ANV". Añade que "para derrotar a ETA el Gobierno dispone de medios operativos que han de ser utilizados con eficacia. Uno de estos instrumentos es, sin duda, la colaboración hispano-francesa, plasmada en acuerdos de cooperación que permiten a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles perseguir a los etarras en suelo francés".
EL PAÍS: "El Gobierno impedirá que ANV acuda a las elecciones generales", "Putin arrasa en las elecciones rusas con el 60% de los votos", "Chávez se juega el referéndum en un recuento muy reñido", "Un dictamen ve inconstitucional forzar el alquiler de pisos vacíos" y "Un sucesor para Kioto".
En su editorial "Trampa y bochorno", se refiere a la manifestación en Barcelona por el caos ferroviario y dice que "la manifestación se olvidó de los trenes para transmutarse en una exaltación del independentismo" y añade que "el oportunismo de los dirigentes de CiU y ERC se dobló de insensibilidad. Ni siquiera se les ocurrió incorporar a su evento la menor condena ni referencia a la tragedia de ese día, el asesinato cometido en Francia por ETA. Prefirieron ensimismarse en banderas románticas, cánticos exaltados y gritos de halago, que penetrar en la dura realidad".
En su editorial "¿Dónde está el nacionalismo vasco?", se refiere a la Asamblea del PNV que aprobó el pasado sábado y por unanimidad su nueva ponencia política, un documento "que demuestra la incompatibilidad del ideario nacionalista alumbrado por Sabino Arana con el racionalismo político inherente a todo sistema de democracia liberal" y afirma que "la oferta del PNV a la sociedad vasca lógicamente debe apoyarse en lo que el documento califica como 'principios ideológicos' y que constituyen las pasarelas para que circule el frente nacionalista que va desde el propio PNV a ETA, pues la soberanía, la territorialidad y la conciencia nacional constituyen señas comunes a los nacionalistas vascos de todo signo".
LA RAZÓN: "Expertos anti-ETA creen que el atentado de Francia fue planificado", "Dolor y tensión en el funeral de Estado", "Chávez recurre a sus milicias armadas para controlar el referéndum", "Pío García-Escudero: 'ETA será un tema de la campaña electoral porque ha sido un fracaso de Zapatero" y "El seguro deberá pagar un coche de alquiler mientras se repara el vehículo".
En su editorial "Reforzar el pacto constitucional", se refiere a la reforma de la Constitución y señala que "la experiencia de estos cuatro años de Gobierno de Zapatero no invita precisamente a la esperanza, entre otras cosas porque ha pretendido reformar la Constitución por la puerta de atrás con el Estatuto catalán. De un dirigente político que no ha dudado en pactar con los independentistas para reducir a la nada al partido que representa a diez millones de votantes no cabe esperar gran cosa, aunque se trate de fortalecer la democracia y garantizar la convivencia de todos los españoles. Pero Rajoy acierta al proponer la reforma para que los ciudadanos sepan qué y a quién van a votar en marzo".
PÚBLICO: "Interior suma pruebas contra ANV", "Condena por forzar una jubilación", "Chávez se compromete a acatar lo que digan las urnas" y "El PSOE se despega a sólo cien días de las elecciones".![]()
"Reflexiones tras la manifestación" titula su editorial, en el que considera que los partidos políticos que "no creyeron conveniente engordar la manifestación, caso del PSC, deben ser sensibles al mensaje de la calle y dar respuestas desde la política. Pero también los grupos que se manifestaron tienen -y han tenido- una responsabilidad lejos de las pancartas, en el día a día de la gestión desde las instituciones públicas".
LA VANGUARDIA destaca en titulares "El Gobierno toma nota del malestar catalán", "Putin consigue una abrumadora mayoría a un año de dejar el poder", "Confusión sobre el resultado del referéndum en Venezuela" y "¿A qué huele Barcelona?".
Su editorial "Después de la manifestación" opina que "fue un éxito" y que el mensaje de fondo de la movilización del pasado sábado en Barcelona "va más allá de la cita del 9 de marzo de 2008. Quienes hoy observan la realidad catalana con suma atención deben tenerlo en cuenta; el presidente del Gobierno, en primer lugar. No estamos ante un sarpullido banal. Ni ante una inflamación pasajera".